IPC abril: La inflación se modera en abril en Madrid, aunque sigue siendo la más alta de España

IPC abril: La inflación se modera en abril en Madrid, aunque sigue siendo la más alta de España

Productos y servicios como los alimentos, vestido y calzado, suministros del hogar, carburantes enseñanza o sanidad castigan los bolsillos de los madrileños

 

Proteger productos y servicios básicos

“Los madrileños y madrileñas llevamos mucho tiempo soportando una inflación muy alta. Si bien es cierto que la media de los salarios en Madrid también es alta, al final la renta disponible apenas permite subsistir a muchas familias, impide la emancipación de los jóvenes y la calidad de vida se reduce. Como demuestran dos informes presentados por la USO recientemente, cada vez nos alimentamos peor, los gastos de la vivienda son casi inasumibles y acabamos reduciendo otros gastos como ocio, cultura, viajes… porque el dinero no llega para todo” denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Entendemos que hay acontecimientos coyunturales que afectan a toda la cadena productiva. Por eso, desde nuestro sindicato insistimos en la necesidad de proteger, legal y fiscalmente, aquellos productos y servicios básicos que permitan resistir los vaivenes del mercado. Todos y todas tenemos que comer, vestirnos, llevar a nuestros hijos al colegio o desplazarnos hacia nuestros centros de trabajo. Una fórmula eficaz sería, por ejemplo, que los convenios colectivos recogieran como cláusula obligacional la revisión automática del salario base en función del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

La inflación sigue muy por encima del 3%

Se temía un dato bastante peor por los efectos del conflicto bélico en Oriente Próximo y Medio. Sin embargo, la inflación subió apenas dos décimas en abril y baja del 4 % para situarse en un 3,8 anual en la Comunidad de Madrid. De largo, la más alta de España, muy por encima del 3 %, casi de forma constante, durante el último medio año. El aparente buen dato, sin embargo, no lo es para la mayoría de las personas trabajadoras, las que apenas llegan a fin de mes con salarios que no suben tanto como el coste de la vida y que destinan sus ingresos, más que a vivir, a sobrevivir.

La vivienda es un 3,4 % más cara que hace un año y a pesar del -2,4 del último mes, gracias a la fuerte bajada de los suministros del hogar. Pero el mantenimiento se ha disparado (+11,5), debido, entre otros, a la implantación de las tasas de basuras municipales.

Cesta de la compra y transportes lideran la escalada de precios

Los alimentos apenas subieron una décima en abril, pero también son un 3,3 % más caros que hace un año y una insoportable escalada del 25 % en el último lustro. Este mes, lideran la subida las legumbres y hortalizas (+5,3 mensual y +12,9 anual). Respecto a abril del 2025, siguen muy por encima del índice general los huevos (+16,3); las carnes de vacuno (+12,4) y ovino (+8,1); el pescado fresco y congelado (+9,9); o las frutas (+4,2). En negativo, sólo los aceites y grasas (-3,6) y el azúcar (-5,2).

El transporte también sigue penalizando debido a la subida de los carburantes y combustibles (+10,6 anual), sobre todo el de carácter privado. El transporte público urbano es un 20,5 % más caro que hace un año, aunque, al contrario, el interurbano se ha abaratado un 9 %.

Por último, otros gastos comunes como la enseñanza obligatoria (+3,5 Primaria y +4,3 Secundaria), los servicios ambulatorios (+4,3) los efectos personales (+13,9) o los seguros (+8,4) completan un panorama que cada vez es más complicado para los madrileños.

Seguimos perdiendo poder adquisitivo

La inflación subyacente subió 7 décimas en abril, aunque se moderó hasta el 3,4 en la comparativa anual. Si también se contrasta con la subida media salarial pactada por convenio (+2,6), la pérdida de poder adquisitivo, un mes más, es evidente.

IPC abril: La inflación en Madrid se sitúa en su nivel más bajo desde octubre gracias a los alimentos y a la energía

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Al contrario, el efecto Semana Santa evita un mejor dato debido al alza de precios en la hostelería y los paquetes turísticos

 

“No hay que confiarse, porque el escenario global es incierto, pero la moderación de los precios en nuestra región es, sin duda, una buena noticia para las personas trabajadoras y sus familias. Aún deberían contenerse más y situarse por debajo de ese 2 % marcado como objetivo en la Unión Europea. La influencia de la Semana Santa distorsiona de alguna manera el dato, aunque ya es una tendencia estable en lo que va de año”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Aun así, seguimos demandando un mayor control sobre los precios de alimentos y suministros básicos, que no deberían verse afectados por la coyuntura económica, y seguimos apostando por la negociación colectiva como herramienta para mejorar los salarios y la calidad de vida de los madrileños”, explica la máxima dirigente regional de la USO.

 

Mejor dato desde octubre

Ni las turbulencias en los mercados internacionales ni el apagón del último lunes del mes afectaron al IPC de abril. Los precios subieron cinco décimas respecto a marzo y un 2,2 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Es el mejor dato desde el pasado mes de octubre.

Sin embargo, un análisis detallado muestra que los diferentes apartados se comportaron de forma muy dispar. La mejor noticia la ofrecen los que más afectan a la vida cotidiana. Los alimentos no elaborados bajaron una décima en el último mes y acumulan un alza anual (1,3) muy por debajo del índice general. Los aceites y grasas (-35,4 anual) y el azúcar (-17,2) continúan con su depreciación, acercándose a los precios de hace dos años. En cambio, los huevos (+18,6) y la carne de ovino (+15,2) siguen castigando al bolsillo.

 

Gas, electricidad, combustibles y carburantes, más baratos

De igual manera, los suministros vinculados a la vivienda, bajaron un punto respecto a marzo, aunque siguen siendo un 3,7 % más caros que hace un año. En concreto, los suministros energéticos (gas y electricidad) se abarataron un 3,2 % en el último mes, aunque la subida anual es del 5,1 % debido al efecto base (el año pasado bajaron con fuerza).

También se abarataron los combustibles y carburantes (-0,1 mensual y -1,5 anual), lo que alivió el gasto en el transporte privado en un mes con numerosos desplazamientos por carretera.

Del resto de grupos, todos subieron durante el último mes salvo las bebidas alcohólicas y el tabaco (-0,1). el resto de grupos subieron en el último mes. La Semana Santa (que el año pasado cayó en marzo) se notó, sobre todo, en los paquetes turísticos (+13,7 mensual), los alojamientos (+12,5) y el transporte interurbano (+12,3).

 

Estabilidad de la inflación estructural

La inflación subyacente repuntó cinco décimas en abril y se sitúa en un 2,5 %, un escenario que refleja estabilidad y moderación desde que en julio bajó del 3 %. Otra buena noticia, combinada con la de la subida salarial media (+3,7), también estable durante el último trimestre. Esto redunda en una cierta recuperación del poder adquisitivo de los madrileños y podría influir en futuras bajadas de préstamos e hipotecas.

IPC abril: La inflación subyacente baja del 3 por ciento y ya es inferior al índice general

IPC abril: La inflación subyacente baja del 3 por ciento y ya es inferior al índice general

Los precios repuntan por quinto mes consecutivo en la Comunidad de Madrid y se estabilizan en torno al 3 % debido al ‘efecto base’ anual

 

La secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta, valora que “los precios vuelvan a la estabilidad en la Comunidad de Madrid tras muchos meses en los que los bolsillos de los ciudadanos se vaciaron. Y es muy positivo que las personas trabajadoras y sus familias recuperen parte del poder adquisitivo perdido durante años”.

“Pero tampoco hay que engañarse ni que bajar la guardia: Los productos y servicios que más afectan a la vida cotidiana siguen sin dar respiro: la alimentación es un 5 % más cara que hace un año; vestirse y calzarse, calentar el hogar o llenar el depósito, también. Por eso, seguiremos pidiendo que se considere a la electricidad y al gas como suministros básicos y que vuelvan a tener un IVA súper reducido y un mayor control institucional de los productos de uso común que encarecen a la cesta de la compra”, denuncia la máxima dirigente de la Unión Regional de la USO.

 

No sucedía desde diciembre del 2022

Diecisiete meses después, las curvas anuales del IPC general y de la inflación subyacente (la que excluye a los alimentos no elaborados y a los productos energéticos) volvieron a cruzarse en la Comunidad de Madrid. Por primera vez desde que comenzase la espiral inflacionista debido a la invasión de Ucrania por parte de Rusia, este indicador, considerado estructural al no verse influido por los elementos más volátiles, baja del 3 % (2,9) y es tres décimas menor que la inflación interanual (3,2).

El dato es muy positivo, pues los bancos centrales lo usan como referencia para fijar los tipos de interés. Además, ya es siete décimas inferior a la subida del 3,6 % (la más alta de España) de los salarios pactados por convenio, que afectan a casi 800.000 trabajadores en nuestra región.

 

Alimentos, vivienda, transporte y hostelería suben por encima de la media

Los alimentos (+ 0,9 mensual y +5,1 anual), sobre todo los frescos; los gastos derivados de la vivienda (+0,7 y +2,7), donde se incluyen los suministros energéticos, tras volver el IVA del gas al 21 %; el transporte (+0,7 y +2,1), principalmente el privado debido al fuerte incremento de los carburantes; y la hostelería (+1,0 y +5,3), por el tirón de los servicios de alojamiento, fueron los responsables del aumento en 6 décimas del índice general. También el vestido y calzado (+4,3), aunque en lo que va de año es el único grupo deflacionista (-3,6).

Ocio y cultura (-0,4) y sanidad (-0,1) bajaron sus precios respecto a marzo. En el primer caso, debido al descenso de los paquetes turísticos (-2,7) tras la Semana Santa. La enseñanza no experimentó variación y el resto de los grupos tuvieron subidas inferiores a la media.

Lo normal sería que la coyuntura se mantenga hasta el verano, cuando debería desaparecer el ‘efecto base’ en el índice anual, provocado por el desplome de los precios durante los primeros meses del 2023.

IPC abril: La energía sigue bajando, pero la cesta de la compra no da tregua a los madrileños

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La tasa interanual en la Comunidad de Madrid es la segunda más baja de España y la inflación subyacente sigue bajando, aunque sigue muy por encima de la subida media de los salarios

 

Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) son mejores en la Comunidad de Madrid que en el conjunto de España. El Índice de Precios al Consumo (IPC) subió un 0,5 % en abril, una décima menos que a nivel nacional. La tasa interanual es del 3,4 % (la segunda más baja tras Aragón) y en lo que va de año los precios han crecido un 1,4 %. Ambos datos bastante que los estatales (4,1 y 1,7 %, respectivamente). La tendencia es similar a la de marzo, aunque se observa un repunte en todas las estadísticas.

 

Suben los alimentos, bajan vivienda y energía

Los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron moderadamente (cuatro décimas), pero son casi un 13 % más caros que hace un año y en lo que va de 2023 el incremento es ya del 3,7. Al contrario, la vivienda y los suministros energéticos volvieron a experimentar un fuerte descenso (-1,8 %), en línea con lo que ya había sucedido el mes anterior.  En lo que va de año, la bajada es del 3,9 % y respecto a abril de 2022 del 8,3 %.

Llama la atención la fuerte subida del vestido y el calzado (5,3 %), aunque en los cuatro primeros meses del año han bajado un 2,4 %. También empujaron fuertemente hacia arriba ocio y cultura (1,4 %) y hostelería (1,9 %), lo que puede ser explicado por el tirón del turismo durante la Semana Santa. El resto de los grupos experimentó subidas mensuales inferiores a la media regional, salvo las comunicaciones (0,7 %). Destaca el encarecimiento del menaje del hogar (5,5 %) respecto al año anterior.

 

Se modera la inflación subyacente

La mejor noticia la trae la inflación subyacente (la considerada estructural, ya que excluye a los alimentos no elaborados y a los productos energéticos). Baja cuarto mes consecutivo y se sitúa en el 5,5 %, más de un punto inferior a la media nacional.

 

“Los datos son similares a los de marzo. Parece que, por fin, se ha contenido la tendencia alcista de la inflación que vacía los bolsillos de los madrileños. Pero los precios siguen subiendo más que los salarios y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores es evidente. En poco más de dos años, los precios han aumentado más de un 10 % y, sobre todo, la cesta de la compra se ha encarecido un 23 % en Madrid”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Por eso, consideramos insuficiente el acuerdo al que han llegado otras organizaciones sindicales y empresariales. Además de coartar la negociación de los convenios colectivos, da por asumido el empobrecimiento de las familias. Los salarios, no es que no den para vivir, sino que empiezan a ser insuficientes incluso para cubrir las necesidades más básicas”, continúa denunciando la máxima dirigente regional de la USO.

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

El encarecimiento del transporte, afectado por carburantes y combustibles, impide un mejor dato pese a la contención de la cesta de la compra

 

“Mayo ha sido un mes de transición en cuatro a los precios en Madrid. Seguimos soportando una inflación muy alta, que sube mucho más que los salarios y eso perjudica a las personas trabajadoras y a la población más vulnerable. Aunque las subidas en la cesta de la compra o la vivienda se han moderado en el último mes, siguen siendo inasumibles para muchas familias”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

“Si es cierto que ese ‘escudo social’ de rebajas fiscales promovidas por el Gobierno se terminan en junio, estamos hablando de un parche para un momento de crisis. Desde USO-Madrid seguiremos reclamando que los productos y los servicios básicos gocen de un trato fiscal diferenciado por ley, con voluntad de permanencia en el tiempo. Y que los convenios que se están negociando en las empresas incluyan que los salarios sean revisados, de forma automática, conforme a la subida del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

 

Inflación más alta de España

Los madrileños siguen soportando la inflación más alta de España, pese al nulo crecimiento de los precios respecto a abril. La variación anual (3,8) sigue instalada muy cerca del 4 % y es 8 décimas superior a la media nacional. Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística son asimétricos, con notables diferencias de comportamiento entre los distintos apartados.

Así, el transporte (+9,1 anual) es el que más sigue tensionando los precios pese a bajar una décima en mayo. El transporte personal (+10,9) y el de pasajeros (+15,3), sobre todo el público urbano (+20,5) acusan la fuerte subida de los carburantes y combustibles en el último año (+10,8), sobre todo en lo que va del 2026 (+8,0). Y eso a pesar de que las medidas fiscales para paliar los efectos del conflicto bélico en el Golfo Pérsico permitieron una importante bajada (-1,9) respecto a abril.

Al contrario, los alimentos (+2,8), siguen 1 punto por debajo del índice general, aunque con notables diferencias: huevos (+16,4), carne de vacuno (+11,8) y ovino (+4,6), o el pescado (+11,1), productos de consumo básicos, castigan los bolsillos de los ciudadanos. La fruta experimentó una fuerte subida del 4,6 % en mayo, aunque sigue siendo más barata que hace un año (-1,2).

Los gastos asociados a la vivienda (+3,1) también están 7 décimas por debajo del índice general, aunque capítulos como el suministro de agua (+12,9) o los gastos de conservación (+11,6) disparan los gastos de las familias. Eso sí, la depreciación de los suministros de electricidad y gas (-0,6 mensual y -4,3 anual) alivian las facturas.

Del resto de capítulos, destacan las fuertes alzas en los efectos personales (+12,7), los seguros (+8,6), la educación secundaria, la restauración y los servicios de protección social (+4,3 todas ellas) o los servicios ambulatorios (+4,2).

Pérdida de poder adquisitivo

Pero lo más preocupante es que la inflación subyacente subió dos décimas este último mes y se mantiene en un 3,5 % anual, medio punto por encima de la del resto de España. Un estancamiento consolidado a lo largo de todo el 2026 que será muy difícil de rebajar (por su carácter estructural) y que seguirá provocando la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Como referencia, la subida media salarial pactada por convenio (+2,7) también sigue estancada en lo que va de año, 8 décimas por debajo.