IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

El encarecimiento del transporte, afectado por carburantes y combustibles, impide un mejor dato pese a la contención de la cesta de la compra

 

“Mayo ha sido un mes de transición en cuatro a los precios en Madrid. Seguimos soportando una inflación muy alta, que sube mucho más que los salarios y eso perjudica a las personas trabajadoras y a la población más vulnerable. Aunque las subidas en la cesta de la compra o la vivienda se han moderado en el último mes, siguen siendo inasumibles para muchas familias”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

“Si es cierto que ese ‘escudo social’ de rebajas fiscales promovidas por el Gobierno se terminan en junio, estamos hablando de un parche para un momento de crisis. Desde USO-Madrid seguiremos reclamando que los productos y los servicios básicos gocen de un trato fiscal diferenciado por ley, con voluntad de permanencia en el tiempo. Y que los convenios que se están negociando en las empresas incluyan que los salarios sean revisados, de forma automática, conforme a la subida del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

 

Inflación más alta de España

Los madrileños siguen soportando la inflación más alta de España, pese al nulo crecimiento de los precios respecto a abril. La variación anual (3,8) sigue instalada muy cerca del 4 % y es 8 décimas superior a la media nacional. Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística son asimétricos, con notables diferencias de comportamiento entre los distintos apartados.

Así, el transporte (+9,1 anual) es el que más sigue tensionando los precios pese a bajar una décima en mayo. El transporte personal (+10,9) y el de pasajeros (+15,3), sobre todo el público urbano (+20,5) acusan la fuerte subida de los carburantes y combustibles en el último año (+10,8), sobre todo en lo que va del 2026 (+8,0). Y eso a pesar de que las medidas fiscales para paliar los efectos del conflicto bélico en el Golfo Pérsico permitieron una importante bajada (-1,9) respecto a abril.

Al contrario, los alimentos (+2,8), siguen 1 punto por debajo del índice general, aunque con notables diferencias: huevos (+16,4), carne de vacuno (+11,8) y ovino (+4,6), o el pescado (+11,1), productos de consumo básicos, castigan los bolsillos de los ciudadanos. La fruta experimentó una fuerte subida del 4,6 % en mayo, aunque sigue siendo más barata que hace un año (-1,2).

Los gastos asociados a la vivienda (+3,1) también están 7 décimas por debajo del índice general, aunque capítulos como el suministro de agua (+12,9) o los gastos de conservación (+11,6) disparan los gastos de las familias. Eso sí, la depreciación de los suministros de electricidad y gas (-0,6 mensual y -4,3 anual) alivian las facturas.

Del resto de capítulos, destacan las fuertes alzas en los efectos personales (+12,7), los seguros (+8,6), la educación secundaria, la restauración y los servicios de protección social (+4,3 todas ellas) o los servicios ambulatorios (+4,2).

Pérdida de poder adquisitivo

Pero lo más preocupante es que la inflación subyacente subió dos décimas este último mes y se mantiene en un 3,5 % anual, medio punto por encima de la del resto de España. Un estancamiento consolidado a lo largo de todo el 2026 que será muy difícil de rebajar (por su carácter estructural) y que seguirá provocando la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Como referencia, la subida media salarial pactada por convenio (+2,7) también sigue estancada en lo que va de año, 8 décimas por debajo.

IPC mayo: La inflación más alta en 15 meses se come la capacidad de ahorro de los madrileños

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Electricidad y suministros acusan el final de las medidas fiscales y sitúan el índice general en el 3,6 % anual

 

“Venimos pidiendo con insistencia que los productos básicos de la cesta de la compra y el suministro eléctrico gocen de una especial protección y no dependan de los vaivenes del mercado. Es un beneficio social que favorece a los trabajadores y a sus familias. No ha sido así en el caso de la electricidad y la inflación vuelve a niveles muy alejados del objetivo del 2 %. Y, en breve, podría suceder lo mismo con los alimentos y el transporte público”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Las personas trabajadoras llevan años viendo mermada su capacidad de compra y ahorro. Ahora que los salarios tienden a crecer, sería un buen momento para enjugar parte del poder adquisitivo perdido, aunque para ello hace falta valentía política: un gran pacto para que, gobierne quien gobierne, la rebaja fiscal no consista en parches coyunturales, sino en medidas estructurales”, reclama la máxima dirigente regional de la USO.

 

Sexto mes consecutivo de subidas

Los precios crecieron dos décimas en mayo y enlazan seis meses de subida mensual, situándose en un 3,6% (igual que la media nacional) que no se veía desde febrero del 2023 en la Comunidad de Madrid. Desde entonces, la inflación había fluctuado en torno al 3 %.

El grupo denominado vivienda, en el que se incluyen los gastos de suministros como agua, gas y, sobre todo, electricidad, ha sido el principal responsable del encarecimiento de la vida en nuestra región. Dos factores explican este comportamiento: el ‘efecto base’ (en mayo del 2023 este apartado había bajado medio punto) y la vuelta del IVA al 21 % habitual después de casi dos años con porcentajes superreducidos del 5 y 10 %. La electricidad, el gas y otros combustibles subieron un 1,5 % en mayo y son casi un 7 % más caros que hace un año.

También subió ocho décimas la hostelería (+3,9 anual) y, más concretamente, los servicios de alojamiento (+6,1 mensual y + 12,4 anual). También se observa en este capítulo la influencia de los costes energéticos. Vivienda y calzado (+1,6), sanidad (+0,5) y menaje del hogar (+0,4) también contribuyeron al alza de los precios en mayo.

 

Los precios de los alimentos se estabilizan

Al contrario, transportes (-0,7) ocio y cultura (-0,5) y comunicaciones (-0,1) relajaron sus precios. Mención especial a los alimentos, que bajaron (-0,1) por tercera vez en lo que va de año y se sitúan en un 4,7 % de incremento anual, el más bajo (a excepción de marzo) desde el inicio del conflicto bélico en Ucrania. Un dato que hay que tomar con cautela, ya que el Gobierno podría decidir retirar las ayudas a algunos productos básicos de la cesta de la compra a partir de julio.

Por último, la inflación subyacente (no incluye alimentos y productos energéticos) también encadena cuatro meses de subidas (+0,3) y vuelve a situarse una décima por encima del 3 %, cifra en torno a la que parece estabilizada.

IPC mayo: Alimentación, vestido y calzado afean los buenos datos en la Comunidad de Madrid

IPC mayo: Alimentación, vestido y calzado afean los buenos datos en la Comunidad de Madrid

La inflación subyacente se modera al 4,9 %, pero sigue siendo muy superior a la subida media de los salarios

 

El Índice de Precios al Consumo (IPC) sigue evolucionando hacia la normalidad tras el sobresalto provocado por la invasión rusa de Ucrania. En la Comunidad de Madrid bajó dos décimas respecto al dato de abril y un punto desde hace un año, situándose la tasa de inflación en un moderado 2,4 %. La inflación subyacente (que no incluye alimentos frescos ni energía) también baja seis décimas y se sitúa por debajo del 5 % por primera vez en lo que va de año.

Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) son mejores en Madrid que en el conjunto de España, donde los precios no experimentaron variación mensual, bajaron nueve décimas en tasa interanual, hasta el 3,2 %, y la subyacente cayó medio punto, aunque sigue por encima del 6 %.

Los precios se mantienen estables en casi todos los apartados, aunque destacan los descensos en el transporte (-1,7 %) y en ocio y cultura (-0,5 %). Al contrario, los bolsillos de los madrileños sufren con el vestido y el calzado (+2,6 %) y la alimentación (+0,2 %). Si bien es cierto que su evolución es positiva, llenar la cesta de la compra sigue costando casi un 12 % más que hace un año y ha subido un 24 % desde enero del 2021. Es decir, que, si dos años atrás gastabas 100 euros en alimentos y bebidas no alcohólicas, ahora necesitas 124.

 

Empleo estable, menos temporalidad y salarios más justos

“Nos alegramos de los buenos datos de mayo en Madrid, aunque siguen siendo insuficientes. Que la tasa de inflación se modere es bueno, sin duda, pero la subyacente sigue siendo muy superior a la subida media de los salarios. La pérdida de poder adquisitivo asfixia a muchos trabajadores y familias que sufren para llegar a fin de mes. Por eso, pedimos a nuestros gobernantes que implementen medidas que generen más empleo estable, menos temporalidad y salarios más justos”, manifiesta la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

“Especialmente preocupante es la escalada sostenida de los alimentos, que no solo no bajan, sino que siguen subiendo. Con el mismo dinero, hace dos años podías ir a comprar cinco veces y ahora sólo cuatro. Mientras no se consiga corregir este dato, los madrileños seguiremos preocupados; comer no es un capricho, es la primera necesidad de cualquier persona”, denuncia la máxima dirigente regional de la USO.

IPC abril: La inflación se modera en abril en Madrid, aunque sigue siendo la más alta de España

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Productos y servicios como los alimentos, vestido y calzado, suministros del hogar, carburantes enseñanza o sanidad castigan los bolsillos de los madrileños

 

Proteger productos y servicios básicos

“Los madrileños y madrileñas llevamos mucho tiempo soportando una inflación muy alta. Si bien es cierto que la media de los salarios en Madrid también es alta, al final la renta disponible apenas permite subsistir a muchas familias, impide la emancipación de los jóvenes y la calidad de vida se reduce. Como demuestran dos informes presentados por la USO recientemente, cada vez nos alimentamos peor, los gastos de la vivienda son casi inasumibles y acabamos reduciendo otros gastos como ocio, cultura, viajes… porque el dinero no llega para todo” denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Entendemos que hay acontecimientos coyunturales que afectan a toda la cadena productiva. Por eso, desde nuestro sindicato insistimos en la necesidad de proteger, legal y fiscalmente, aquellos productos y servicios básicos que permitan resistir los vaivenes del mercado. Todos y todas tenemos que comer, vestirnos, llevar a nuestros hijos al colegio o desplazarnos hacia nuestros centros de trabajo. Una fórmula eficaz sería, por ejemplo, que los convenios colectivos recogieran como cláusula obligacional la revisión automática del salario base en función del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

La inflación sigue muy por encima del 3%

Se temía un dato bastante peor por los efectos del conflicto bélico en Oriente Próximo y Medio. Sin embargo, la inflación subió apenas dos décimas en abril y baja del 4 % para situarse en un 3,8 anual en la Comunidad de Madrid. De largo, la más alta de España, muy por encima del 3 %, casi de forma constante, durante el último medio año. El aparente buen dato, sin embargo, no lo es para la mayoría de las personas trabajadoras, las que apenas llegan a fin de mes con salarios que no suben tanto como el coste de la vida y que destinan sus ingresos, más que a vivir, a sobrevivir.

La vivienda es un 3,4 % más cara que hace un año y a pesar del -2,4 del último mes, gracias a la fuerte bajada de los suministros del hogar. Pero el mantenimiento se ha disparado (+11,5), debido, entre otros, a la implantación de las tasas de basuras municipales.

Cesta de la compra y transportes lideran la escalada de precios

Los alimentos apenas subieron una décima en abril, pero también son un 3,3 % más caros que hace un año y una insoportable escalada del 25 % en el último lustro. Este mes, lideran la subida las legumbres y hortalizas (+5,3 mensual y +12,9 anual). Respecto a abril del 2025, siguen muy por encima del índice general los huevos (+16,3); las carnes de vacuno (+12,4) y ovino (+8,1); el pescado fresco y congelado (+9,9); o las frutas (+4,2). En negativo, sólo los aceites y grasas (-3,6) y el azúcar (-5,2).

El transporte también sigue penalizando debido a la subida de los carburantes y combustibles (+10,6 anual), sobre todo el de carácter privado. El transporte público urbano es un 20,5 % más caro que hace un año, aunque, al contrario, el interurbano se ha abaratado un 9 %.

Por último, otros gastos comunes como la enseñanza obligatoria (+3,5 Primaria y +4,3 Secundaria), los servicios ambulatorios (+4,3) los efectos personales (+13,9) o los seguros (+8,4) completan un panorama que cada vez es más complicado para los madrileños.

Seguimos perdiendo poder adquisitivo

La inflación subyacente subió 7 décimas en abril, aunque se moderó hasta el 3,4 en la comparativa anual. Si también se contrasta con la subida media salarial pactada por convenio (+2,6), la pérdida de poder adquisitivo, un mes más, es evidente.

IPC marzo: La guerra en Oriente Próximo castiga aún más los bolsillos de los madrileños

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El encarecimiento de combustibles y carburantes eleva la inflación por encima del 4 % y amenaza con tensionar la cadena de suministros si continúa el conflicto

 

Empleo de calidad, subidas salariales dignas y bajada de impuestos

“Los efectos de la guerra están repercutiendo directamente en los bolsillos de los trabajadores madrileños. Madrid ya partía de una inflación alta durante los últimos meses y vuelve a los niveles de hace tres años. Por eso, necesitamos crear empleo de calidad, subidas salariales dignas y que el Gobierno baje los impuestos para que las familias puedan vivir. En definitiva, un sistema productivo que genere mayor estabilidad y mejore el nivel de vida de los madrileños”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

Madrid es la región con la inflación más alta de España

Se esperaba un mal dato, pero ha sido incluso peor de lo previsto. Los precios se encarecieron un 1,3 % en marzo (su mayor alza en cuatro años), dejando el índice anual en un 4,1 % que no se veía desde febrero del 2023. Madrid ya partía con desventaja respecto al resto de comunidades autónomas y vuelve a liderar el aumento del coste de la vida, siete décimas por encima de la media.

La causa es evidente. El exponencial encarecimiento del barril de petróleo se trasladó a sus derivados de forma inmediata pese a las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para amortiguar el impacto. Combustibles y carburantes subieron un 11,7 % en marzo y son casi un 8 % más caros que hace un año. Como consecuencia, el transporte también experimentó una fuerte subida (+5,1 mensual y +7,3 anual), especialmente el privado (+9,3 y +7,9); el transporte público urbano también es un 20,6 % más caro, aunque en este caso el motivo es otro: el fin de parte de las ayudas de las administraciones central y autonómica.

Comportamiento moderado de alimentación y vivienda

La situación irá a peor si no se soluciona el conflicto y el efecto dominó se trasladará al resto de la cadena de suministros. De momento, los alimentos (-0,2) y los gastos asociados a la vivienda (-0,1), sobre todo los suministros de electricidad y gas (-0,8), bajaron en el último mes.

La cesta de la compra, de momento, se comportó con moderación. Sin embargo, hay varios productos que siguen siendo mucho más caros que hace un año: la carne de vacuno (+12,5) y de ovino +9,3 (aunque está última ha bajado un 10 % en lo que va del 2026); los huevos (+21,4), las legumbres y hortalizas (+8,3) o el pescado (+6,1). En el lado opuesto, los aceites y grasas (-8,6), el azúcar (-6,8) o las patatas (-1,6).

Castigo a las economías familiares

La inflación subyacente, o estructural, también experimentó su mayor subida mensual en dos años (+0,7) y, tras dos meses de bajadas, volvió a un 3,5 % que seguirá creciendo durante el segundo trimestre. Un duro golpe para las economías familiares si se compara con la subida media salarial pactada por convenio, que se mantiene en un 2,6 %. La pérdida de poder adquisitivo es evidente y enlaza con la anterior, provocada por la guerra en Ucrania.