Los contratos crecen un 12 % respecto al mismo mes del 2025 y la temporalidad se reduce en un punto y medio durante el primer semestre

 

“Dentro de la relativa estabilidad del mercado laboral en Madrid, junio nos ha dejado algunos datos positivos que merecen ser destacados. Aunque el paro bajó muchísimo menos que el año pasado, lo importante es que sigue bajando y se sitúa en los niveles previos a la crisis económica del 2008, pero con mucha más población. También se han firmado un 12 % más de contratos que en junio del año pasado, ochenta mil más durante el primer semestre y, además, con una reducción de la temporalidad de un punto y medio”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Los datos de afiliación también dejan más luces que sombras. Hay más madrileños cotizando que nunca y eso, por supuesto, es muy bueno tanto para las personas trabajadoras como para la sostenibilidad del sistema de bienestar. Hay que aprovechar la fortaleza del mercado laboral para reducir una brecha de género sistémica y para conseguir empleos más estables y con mejores salarios”, manifiesta la máxima responsable regional de la USO.

 

Paro

El paro descendió en 2.733 personas (-1,0 %), apenas un tercio de los que salieron de las listas en junio del 2025. En el cómputo anual, son casi 5.000 menos (-1,8). Datos peores que los registrados en el conjunto de España (-1,2 y -4,7, respectivamente).

De los 269.809 parados actuales, 6 de cada 10 son mujeres. Y los demandantes de empleo ocupados son ya casi 90.000, lo que supone un incremento del 12 % en el último año. Otro dato que llama la atención es que entre los extranjeros subió casi un 3 % respecto a junio del 2.025.

El número de parados bajó en todos los sectores, aunque, lógicamente, 3 de cada 4 corresponden al de servicios. Al contrario que la tendencia nacional, también se redujo en el colectivo sin empleo anterior, en el que 2 de cada 3 son mujeres y 1 de cada 4 tiene más de 44 años.

Contratos

En junio se formalizaron 233.506 nuevas contrataciones, un 26 % más que en mayo y un 12 % más que en junio del 2025. Lo malo es que la contratación temporal se dispara (55 %), a pesar de que la indefinida creció más (18 % respecto al junio precedente). 9 de cada 10 corresponden al sector servicios y casi un tercio son de personas trabajadoras de origen extranjero.

En el primer semestre se firmaron un total de 1.112.496 contratos, casi 80.000 más que en el mismo periodo del año anterior. Además, la temporalidad se redujo en un punto y medio (del 52,5 al 51 %).

Prestaciones

184.684 personas recibieron algún tipo de prestación en mayo (62 % contributivas), tras incorporarse 50.000 respecto al mes anterior. La cuantía media se mantiene en 1.065 euros (38 más que la media nacional). 1 de cada 6 corresponden a extranjeros.

Afiliación

Madrid sigue batiendo récords y, salvo que suceda algo anormal, alcanzaría los 4 millones de cotizantes antes de final de año. En la actualidad son 3.934.223 los madrileños dados de alta en la Seguridad Social, casi 14.000 más que en mayo y 33.000 más que hace un año.

3.381 749 pertenecen al Régimen General (48 % mujeres) y 445.506 al de autónomos (38 % mujeres). Apenas 2 de cada 3 son indefinidos que trabajan a tiempo completo (42 % mujeres). Entre los contratos temporales las mujeres copan el 60 %, tanto a tiempo completo como parcial.

Los fijos discontinuos se desploman como cada mes de junio (-12.000), aunque son 4.000 más que hace un año. Los empleados de hogar (casi todas mujeres) siguen con su tendencia al alza y ya vuelven a acercarse a los 100.000.

Comportamiento muy desigual en los distintos sectores de actividad, respondiendo al patrón habitual del mes de junio. Fuertes descensos en educación (-11.500) y hostelería (-5.000). En el otro lado de la balanza, las actividades administrativas y servicios auxiliares (+11.500), seguidas a mucha distancia por la construcción (+2.700) o los servicios sanitarios y sociales (+2.500).

Y, finalmente, el dato que se reproduce sistemáticamente cada mes de junio: 7 de cada 10 nuevos afiliados son jóvenes menores de 25 años. Muchos de ellos estudiantes que finalizan sus estudios y aprovechan la temporada estival para aceptar trabajos temporales y, por lo tanto, precarios y con bajos salarios.