Paro abril: La locomotora madrileña sigue generando empleo tras la Semana Santa

Paro abril: La locomotora madrileña sigue generando empleo tras la Semana Santa

Baja el paro y la región registra un nuevo récord de afiliados, pero también crece la temporalidad

 

“El mercado laboral madrileño es fuerte, aunque hay datos que no son tan buenos, como el regreso a la temporalidad o la incapacidad de reducir la brecha de género entre hombres y mujeres, que no sólo no se reduce, sino que, en algunos casos, aumenta. Madrid es una comunidad que depende muchísimo de los servicios, aunque es positivo que el desempleo haya bajado en todos los sectores, incluido el de los parados de larga duración. Desde USO-Madrid apostamos por una reindustrialización verde y que aporte mayor valor añadido y empleos más estables que los que dependen del turismo y la hostelería”, declara María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

 

10 contratos para sacar a un trabajador del paro

A ritmo constante, sin grandes vaivenes, la Comunidad de Madrid se acerca a los 3,7 millones de afiliados tras los datos de abril ofrecidos por la Seguridad Social. Ya son 3.675.558 cotizantes, cifra nunca antes alcanzada. De ellos, 3.138.992 pertenecen al Régimen General y 427.477 son autónomos. 4 de cada 5 son indefinidos y 2 de cada 3 lo son a jornada completa, lo que no acaba de cuadrar con los datos de contratación y paro.

Si en Madrid se generaron 87.978 contratos indefinidos en abril y se redujo el paro en 8.044 personas para bajar de los 300.000 por primera vez en mucho tiempo, el concepto ‘indefinido’ no refleja una realidad en la que se necesitan 10 contratos de este tipo para sacar a un trabajador del desempleo. Además, hay 114.148 fijos discontinuos, que son casi tres mil más que hace un mes y seis mil más que hace un año.

 

Brecha de género

También hay cifras que perpetúan deficiencias que tienden a ser estructurales, como la brecha de género: el perfil de afiliado al Régimen General es varón (52 %) con contrato indefinido (59 %); o autónomo (63 %). Al contrario, las mujeres son 6 de cada 10 en contratos temporales o a jornada parcial.

El desempleo bajó en todos los sectores productivos (incluido el colectivo sin empleo anterior), especialmente en el sector servicios (8 de cada 10). Aquí también crece una décima la brecha de género, ya que el 59,2 % son paradas; y, lo que es peor, dos de cada tres son paradas de larga duración y 3 de cada 4 tienen más de 45 años.

 

Crece la temporalidad

La gran noticia llega en la comparativa anual de los contratos. Madrid es la autonomía en la que más han crecido (26 %), el triple que la media nacional. Pero la alerta salta al comprobarse cómo la tendencia a la temporalidad (52,4) es cada vez mayor (un 40 % más que en el mismo mes del año pasado). Los servicios ofrecieron 9 de cada 10 nuevas contrataciones, a pesar del final de la Semana Santa; y 1 de cada 4 lo firmaron trabajadores foráneos.

Por último, se redujo ligerísimamente el número de perceptores de algún tipo de prestación (181.485), de las cuales 6 de cada 10 son contributivas, cuando a nivel nacional esta modalidad no llega ni a la mitad. La cuantía media subió 5 euros hasta un total 1.012 (31 euros más que en el conjunto de España). El plazo de reconocimiento sigue siendo el más alto de España a pesar de reducirse siete décimas hasta los 2,6 días.

EPA primer trimestre 2024: Madrid alcanza por primera vez los 3,4 millones de ocupados

EPA primer trimestre 2024: Madrid alcanza por primera vez los 3,4 millones de ocupados

La estadística publicada por el INE confirma la fortaleza del empleo en la región, con récord de ocupación y la tasa de actividad más alta de España

 

“Ya son varias oleadas de la EPA que confirman la fortaleza del mercado laboral en la Comunidad de Madrid, cuyo comportamiento es diferente al de otras regiones y no depende tanto de los vaivenes estacionales. Nuestra comunidad atrae fuerza de trabajo y, aun así, genera empleo y reduce sus tasas de paro. Crecen los contratos indefinidos a tiempo completo y se reducen los temporales y con jornada parcial. Hasta aquí, todo parece positivo, pero tengo que ser muy crítica con la situación de las mujeres: como también reflejan los datos de la Seguridad Social, ser mujer y mayor de 45 años te condena a no trabajar o a aceptar trabajos con peores condiciones que los hombres. La brecha de género aumenta pese a la buena coyuntura y esto tiene que ver también con conceptos como la corresponsabilidad y la conciliación de la vida personal y laboral. Y forma parte de la ‘letra pequeña’ a la que nos referimos en nuestro lema del Primero de Mayo”, declara la secretaría general de USO-Madrid, Concepción Iniesta.

Mientras que, a nivel nacional, el primer trimestre suele ser un periodo malo para el empleo, en la Comunidad de Madrid volvió a comportarse de forma positiva, mejorando incluso los datos del mismo período en el 2023: récord de población activa (3.750.800) y, pese a ello, más personas ocupadas y menos paradas.

 

Récord absoluto de población ocupada

En términos absolutos, Madrid fue la comunidad autónoma en la que más creció la ocupación respecto al trimestre anterior (+44.700) hasta alcanzar la histórica cifra de los 3.406.000. Esto supone un incremento del 1,3 %, cuando en el conjunto de España bajó un 0,7. También son 136.500 más que el año pasado (+4,2). Eso sí, el INE reconoce un cuarto de millón menos de asalariados que el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

El paro también disminuye en 14.100 personas respecto al periodo octubre-diciembre y en 52.500 comparado con marzo del 2023. En términos relativos, la variación anual del -13,2 % dobla el porcentaje registrado a nivel nacional (-6,5). Y son 38.000 más (12 %) que los registrados en las oficinas del SEPE, la mitad que hace un año.

 

Brecha de género

Además, la tasa de actividad del 63,3 % es la más alta de España (58,6 % nacional), tanto para los hombres (67,8) como para las mujeres (59,2). Lo peor de este dato es que la brecha de género ha aumentado casi un punto en el último año.

La tasa de paro (9,2, tanto en hombres como en mujeres) también es tres puntos menor que la del conjunto del Estado (12,3). Y aquí es donde brilla una de las mejores noticias de esta oleada: el desempleo femenino se ha reducido en cinco puntos hasta ser el más bajo de España tras Navarra.

Por sectores, la agricultura (-1.800) y la industria (-500) han perdido empleo, mientras que la construcción (+20.800) y, sobre todo, los servicios (+117.800) han crecido durante el último año. El sector terciario ocupa ya a un 85 % de las personas trabajadoras madrileñas.

Por tipo de contrato, aumenta notablemente la contratación indefinida (+158.000 respecto al 2023 y +400.000 respecto al 2022) y cae con fuerza la temporal (+38.000 y -147.000, respectivamente). Eso sí, el porcentaje de hombres con contrato indefinido (90,8) es casi cuatro puntos superior al de mujeres (86,7). La brecha de género es especialmente pronunciada respecto al tipo de jornada: crece la completa hasta el 87,3 %, aunque sube al 93,5 en el caso de los hombres y cae hasta el 81,0 en el de las mujeres.

La inflación repunta ocho décimas hasta el 3,1 anual en la Comunidad de Madrid

La inflación repunta ocho décimas hasta el 3,1 anual en la Comunidad de Madrid

Los salarios pactados por convenio (3,7) superan a la inflación subyacente (3,4) y los trabajadores madrileños recuperan parte de su poder adquisitivo

 

La electricidad y los alimentos son productos básicos

“Parece que los precios vuelven a una relativa estabilidad estructural, lo que es una buena noticia. La cesta de la compra sigue siendo cara en la Comunidad de Madrid, aunque si la comparamos con la de hace un año, la subida actual parece asumible. La mejor noticia es que, por primera vez en muchísimo tiempo, los salarios pactados por convenio subieron (+3,7) por encima de la inflación subyacente en Madrid. Y eso se traduce en que casi 800.000 trabajadores y sus familias recuperan, aunque mínimamente, poder adquisitivo”, manifiesta María Concepción Iniesta, secretaria general de Madrid.

Aun así, la máxima dirigente regional de la USO, reclama a las administraciones públicas que implementen “medidas que permitan a los ciudadanos llenar sus bolsillos, vaciados de forma cruel durante muchísimo tiempo. Por ejemplo, que se considere a la electricidad como un suministro básico y no como un producto de consumo, manteniendo un IVA súper reducido. O que se controlen de forma eficaz los precios de alimentos básicos como el aceite, la leche o los cereales”.

 

Fin de las ayudas fiscales al suministro eléctrico

Se cumplieron las previsiones y en marzo volvió a repuntar la inflación ocho décimas hasta situarse en el 3,1 % anual. Tres factores contribuyeron a esta escalada, que debería volver a situarse por debajo del 3 % en abril: el final de las ayudas fiscales a la electricidad, el alza de los carburantes y la influencia de la Semana Santa.

Así, los gastos derivados de la vivienda subieron un 1,5 respecto a febrero, aunque apenas un 0,2 interanual, debido a los reducidos costes de generación energética, en mínimos históricos. El transporte, sobre todo el privado, también es medio punto más caro que hace un mes, aunque apenas un 1,9 más que en marzo del 2023. Ocio y cultura (+2,4 mensual/+5,3 anual) y hostelería (+1,6/+6,2) generaron la mayor distorsión y, por lógica, deberían compensarse en abril.

Mención aparte para el grupo de vestido y calzado, que repuntó un 4,2 % mensual, aunque acumula un descenso del 7,6 durante el primer trimestre y es apenas dos puntos más elevado que hace un año. Alcohol y tabaco (+4,3) y enseñanza (+3,5) también tiraron al alza de la inflación media.

 

La alimentación se modera, pero la subyacente vuelve a subir

Y, por descontado, la alimentación (+4,6), aunque en este caso hay que ver la cesta de la compra medio llena: los alimentos bajaron por segundo mes consecutivo, llevan ya un año moderándose desde el pico registrado en febrero del año pasado (+17,6) y se sitúan en su nivel más bajo desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania.

Sin embargo, la inflación subyacente, que es la que marca la tendencia a medio y largo plazo al suprimir los precios de los productos más volátiles, subió por segundo mes consecutivo y se sitúa en el 3,4 %, una décima por encima de la registrada en el conjunto de España. Se espera que en abril vuelva a la senda de la moderación y que se sitúe por debajo del 3 % a lo largo del segundo trimestre, ya sin la influencia de la Semana Santa.

Paro marzo: Madrid vuelve a batir su récord histórico de afiliación pese a la ligera subida del paro

Paro marzo: Madrid vuelve a batir su récord histórico de afiliación pese a la ligera subida del paro

La madrileña es la única región española, junto al País Vasco, en la que aumenta el desempleo

 

“En Madrid se siguen batiendo récords de afiliación, lo que es bueno, pero se firman menos contratos que antes y se destruye empleo a pesar del tirón de la Semana Santa. Algo no cuadra. Los contratos indefinidos no lo son realmente y, aunque agradecemos el detalle de la ministra de explicar el peso de los fijos discontinuos, exigimos del Gobierno datos más concretos y precisos que disipen ese tufillo a maquillaje del número real de parados”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Nos preocupa también el paro estructural, el de larga duración, que va de la mano de la brecha de género. Hacen falta medidas eficaces para reducirla y que ser mujer de edad avanzada no implique ser parada o aceptar empleos mal remunerados, temporales y a jornada parcial. Es un reto para nuestra sociedad y una cuestión de justicia social”, concluye.

 

Afiliaciones

3.660.920 afiliados. Esa es la nueva marca que supera en 1.515 la registrada en el último mes del 2023 y son 128.528 más que hace un año (+3,6 %). La coincidencia de la Semana Santa con los últimos días de marzo permitió que se batieran todos los registros y que, poco a poco, se aproxime la cota de los 3,7 millones por primera vez en la historia.

De ellos, 3.125.359 pertenecen al Régimen General (52 % hombres), 426.170 autónomos (63 %) y 11.287 fijos discontinuos (37 %). Esta polémica modalidad, que muchos creen que oculta los verdaderos niveles de desempleo, aumenta en 1.736 trabajadores, tras bajar en los dos primeros meses del año. Seis de cada diez indefinidos a tiempo completo son hombres; al contrario, seis de cada diez trabajadoras tienen contratos temporales o con jornada parcial.

 

Paro

En la Comunidad de Madrid hay 306.677 desempleados. Son 701 más que hace un mes (+0,2), aunque 8.308 menos que hace un año (-2,6). Este dato anual no es tan bueno como parece, ya que es casi la mitad que el registrado a nivel nacional. Lo más preocupante es la clara tendencia al alza de los parados de larga duración o sin empleo anterior, colectivo cuyo perfil más numeroso está formado por mujeres mayores de 45 años. Es aquí donde más marcada está la brecha de género (66 %), que se mantiene en el 59,1 % en el cómputo de todos los tramos de edad. También preocupa el aumento del paro (+3,5 %) entre la población extranjera.

 

Contratos

Tampoco llegan buenas noticas desde las contrataciones, que en marzo fueron 158.657 en nuestra región. En términos relativos, son un 7,2 % menos que en febrero y un 12,1 % menos que en marzo del 2023. Especialmente acusado es el frenazo de la contratación indefinida (-8,9 y -19,4, respectivamente), muy superior al experimentado por la temporal (-5,4 y -8,4).

En lo que va de año, se han firmado 498.232 nuevos contratos en la Comunidad de Madrid, casi exactamente los mismos indefinidos que temporales. 5.215 fueron conversiones de temporal a indefinido. Nueve de cada diez en el sector servicios y apenas uno de cada diez por trabajadores foráneos.

 

Prestaciones

Los perceptores de algún tipo de prestación aumentaron hasta los 181.922 en febrero. Seis de cada diez son contributivas y una de cada seis son para extranjeros. La cuantía media volvió a bajar un euro, hasta los 1.007 (22 más que a nivel nacional). Y el plazo de reconocimiento, aunque se redujo hasta los 3,3 días, sigue siendo el peor de España junto al de las Islas Baleares.

IPC febrero: Alimentación y energía contienen la inflación en la Comunidad de Madrid

IPC febrero: Alimentación y energía contienen la inflación en la Comunidad de Madrid

La subyacente repunta medio punto después de seis meses moderándose, aunque debería bajar del 3 % en los próximos meses

 

María Concepción Iniesta, secretaria general de Madrid, considera que los datos del IPC en la Comunidad de Madrid, “han mostrado un comportamiento peculiar en febrero. El efecto base ha sido importante en el descenso de la cesta de la compra y de los suministros, que el año anterior se habían disparado. También se han debido al clima, pues el fuerte viento y las lluvias han contribuido a la rebaja de la factura eléctrica gracias a la acertada apuesta por las energías renovables. Desde la USO, pedimos al Gobierno que sea prudente y mantenga el escudo social con un IVA superreducido para estos bienes y servicios básicos. Los trabajadores y trabajadoras llevamos demasiado tiempo soportando los efectos de la inflación. También proponemos que se incluyan cláusulas de revisión en los convenios colectivos, que permitan mantener el poder adquisitivo en situaciones de incertidumbre económica”.

 

La inflación ya es la mitad que en febrero del 2023

Los precios repuntaron cuatro décimas en febrero (idéntica subida que a nivel nacional), tras no haber experimentado ninguna variación en el primer mes del año, y son un 2,6 % más caros que hace un año (+2,8 en España). Es decir, la inflación es exactamente la mitad que hace un año y casi un tercio menos que en el 2022, cuando los mercados empezaron a acusar los efectos de la invasión rusa de Ucrania.

Dos factores principales contribuyeron a esta moderación del IPC: la bajada de una décima de los alimentos (algo que no sucedía desde julio del 2021) y el abaratamiento de los costes energéticos de la vivienda (-1,1) debido a causas naturales (excepcional comportamiento de la producción eléctrica renovable) y globales (hundimiento de la cotización del gas natural).

El vestido y el calzado volvió a ser el grupo más deflacionista (-2,4), acumula un descenso del 11,3 % en los dos primeros meses del año y, aunque vestirse es más caro que hace un año, es el único apartado por debajo del índice base (100) del 2021. También bajaron tímidamente el menaje del hogar y las comunicaciones (-0,1). Por el contrario, las bebidas no alcohólicas y tabaco prosiguen su escalada (+1,4) hasta situarse en un 4,8 % anual.

Más preocupante es la tendencia al alza del transporte, tanto público como privado (+1,6 mensual y anual), ocio y cultura (+1,3 y +3,7, respectivamente) y hostelería (+1,0 / +5,1), lo que podría deberse a un cambio en los hábitos turísticos. La próxima campaña de Semana Santa confirmará o desmentirá esta hipótesis.

 

La subyacente repunta tras medio año moderándose

La inflación subyacente subió medio punto, después de seis meses continuados de descenso y se sitúa en el 3,3 % en Madrid (3,5 en España). Consecuencia lógica de que, precisamente, este índice excluye a los grupos más volátiles (alimentación y energía). A excepción del último enero, no estaba tan baja desde el inicio del conflicto armado en el este de Europa, situándose por encima del 6 % durante todo el primer trimestre del año pasado. Las previsiones es que en marzo vuelva a caer y se sitúe por debajo del 3 % en el segundo trimestre.

Además de servir de referencia a los bancos centrales para decidir subidas o bajadas del precio del dinero, este dato es importante si se compara con el incremento salarial medio pactado por convenio, que en febrero fue del 3,2 % en nuestra región (afectó a más de medio millón de personas trabajadoras). O, lo que es lo mismo, aunque los salarios suben más que en el conjunto del Estado, los madrileños y madrileñas no sólo no recuperan parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años, sino que, por poco que sea, siguen perdiendo capacidad de compra.