IPC marzo: La guerra en Oriente Próximo castiga aún más los bolsillos de los madrileños

IPC marzo: La guerra en Oriente Próximo castiga aún más los bolsillos de los madrileños

El encarecimiento de combustibles y carburantes eleva la inflación por encima del 4 % y amenaza con tensionar la cadena de suministros si continúa el conflicto

 

Empleo de calidad, subidas salariales dignas y bajada de impuestos

“Los efectos de la guerra están repercutiendo directamente en los bolsillos de los trabajadores madrileños. Madrid ya partía de una inflación alta durante los últimos meses y vuelve a los niveles de hace tres años. Por eso, necesitamos crear empleo de calidad, subidas salariales dignas y que el Gobierno baje los impuestos para que las familias puedan vivir. En definitiva, un sistema productivo que genere mayor estabilidad y mejore el nivel de vida de los madrileños”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

Madrid es la región con la inflación más alta de España

Se esperaba un mal dato, pero ha sido incluso peor de lo previsto. Los precios se encarecieron un 1,3 % en marzo (su mayor alza en cuatro años), dejando el índice anual en un 4,1 % que no se veía desde febrero del 2023. Madrid ya partía con desventaja respecto al resto de comunidades autónomas y vuelve a liderar el aumento del coste de la vida, siete décimas por encima de la media.

La causa es evidente. El exponencial encarecimiento del barril de petróleo se trasladó a sus derivados de forma inmediata pese a las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para amortiguar el impacto. Combustibles y carburantes subieron un 11,7 % en marzo y son casi un 8 % más caros que hace un año. Como consecuencia, el transporte también experimentó una fuerte subida (+5,1 mensual y +7,3 anual), especialmente el privado (+9,3 y +7,9); el transporte público urbano también es un 20,6 % más caro, aunque en este caso el motivo es otro: el fin de parte de las ayudas de las administraciones central y autonómica.

Comportamiento moderado de alimentación y vivienda

La situación irá a peor si no se soluciona el conflicto y el efecto dominó se trasladará al resto de la cadena de suministros. De momento, los alimentos (-0,2) y los gastos asociados a la vivienda (-0,1), sobre todo los suministros de electricidad y gas (-0,8), bajaron en el último mes.

La cesta de la compra, de momento, se comportó con moderación. Sin embargo, hay varios productos que siguen siendo mucho más caros que hace un año: la carne de vacuno (+12,5) y de ovino +9,3 (aunque está última ha bajado un 10 % en lo que va del 2026); los huevos (+21,4), las legumbres y hortalizas (+8,3) o el pescado (+6,1). En el lado opuesto, los aceites y grasas (-8,6), el azúcar (-6,8) o las patatas (-1,6).

Castigo a las economías familiares

La inflación subyacente, o estructural, también experimentó su mayor subida mensual en dos años (+0,7) y, tras dos meses de bajadas, volvió a un 3,5 % que seguirá creciendo durante el segundo trimestre. Un duro golpe para las economías familiares si se compara con la subida media salarial pactada por convenio, que se mantiene en un 2,6 %. La pérdida de poder adquisitivo es evidente y enlaza con la anterior, provocada por la guerra en Ucrania.

IPC febrero: La inflación baja del 3 % después de seis meses, aunque la estructural sigue castigando los bolsillos de los madrileños

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Alimentos, vivienda y servicios básicos siguen muy por encima del índice general y perjudican la capacidad de compra y de ahorro de las personas trabajadoras

 

“El último dato sobre la inflación en Madrid es positivo, aunque más a nivel psicológico, por romper esa barrera del 3 por ciento. Lo verdaderamente cierto es que la estadística distorsiona la realidad que viven muchas personas trabajadoras, sobre todo las que están en situación más vulnerable y no llegan a fin de mes. Todas necesitamos comer, electricidad, atención sanitaria, educación para nuestros hijos y la gran mayoría usa el transporte público. La conclusión es clara: cada vez tenemos menor capacidad de compra y de ahorro, una evidente pérdida de poder adquisitivo acumulada durante muchos años ya. Por eso, siempre pedimos empleos estables y salarios más justos como receta para aliviar las economías familiares”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

 

La inflación se modera por segundo mes consecutivo

El último dato “normal” sobre la inflación en la Comunidad de Madrid deja la buena noticia de que se modera por segundo mes consecutivo y se sitúa en el 2,9 %, después de medio año por encima del 3. También lo hace la subyacente (que no incluye alimentos no elaborados ni productos energéticos), aunque ésta lleva ya varios meses instalada en torno al 3,5 %.

La exorbitada subida del gas y del petróleo en marzo tendrán su inevitable reflejo en las economías familiares. Y partirán desde una base ya preocupante, pues son los productos y servicios más básicos los que reflejan una mayor tensión inflacionaria.

Los precios suben donde más les duele a las familias

Por ejemplo, la cesta de la compra (+3,7 anual), con los huevos (+30,8), la carne de vacuno (+13,5) y ovino (+9,1), las legumbres y hortalizas (+8,7), las frutas frescas (+4,7) y la leche (+4,3) a la cabeza. Los alimentos no elaborados, en su conjunto, llevan seis meses al alza, siempre por encima de la media.

Otro aspecto básico es el de la vivienda. Aunque ha bajado tres décimas en febrero, es más cara que hace un año (+4,1).  Los suministros de agua, gas y electricidad (+13,2) y la conservación (+12,0) tensionan este apartado que supone buena parte del gasto de las familias. Y eso que la estadística, sorprendentemente, no refleja el encarecimiento de las hipotecas.

Tampoco hay que desdeñar servicios básicos como el transporte de pasajeros (+14,5), sobre todo el público urbano (+20,8) tras reducirse las ayudas de los gobiernos central y autonómico. El abaratamiento de los combustibles y carburantes (-5,7) permitió llenar los depósitos de los vehículos privados a un precio razonable, algo que ya parece cosa del pasado.

La enseñanza obligatoria también castiga los bolsillos de la mayoría (+3,5 la educación infantil y primaria y +4,3 la secundaria). Los efectos personales (+12,3), los seguros (+7,3) los gastos de protección social (+5,2), la hostelería (+4,3) y la sanidad (+3,1) completan un panorama que dista mucho de ser ideal. El único dato positivo de toda la lista es el vestido y el calzado, con precios inferiores a los de hace un año (-0,6).

Pérdida de poder adquisitivo acumulada

La peor noticia es que hace un año, la subida media salarial pactada por convenio en Madrid era de +3,7 % con una inflación del +3,1. En febrero del 2026, al contrario, la inflación del +2,9 supera en tres décimas (+2,6) a este dato que sirve como termómetro para evaluar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras.

IPC enero: La inflación en Madrid es del 3 % según la nueva interpretación estadística del INE

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Alimentación, vivienda, enseñanza obligatoria y transporte tensan la capacidad de ahorro de los madrileños, según estos mismos datos

 

“Este nuevo modelo de interpretación no refleja la realidad de nuestras economías familiares, ya que no se tienen en cuenta parámetros como las hipotecas y equipara bienes y servicios básicos con otros que no lo son. Además, se basa en medias que distorsionan la realidad”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

Los cambios metodológicos en la interpretación de la estadística, que reordena algunos apartados e incorpora otros nuevos, no pueden ocultar la realidad: la inflación bajó medio punto respecto a diciembre, pero se sitúa en un 3,0 anual en la Comunidad de Madrid. La inflación subyacente (3,5) también se mantiene medio punto por encima del índice general.

No obstante, los datos del primer mes del año deben ser interpretados con cautela porque varía la influencia de los distintos apartados en el cómputo global. Así, aspectos básicos como los alimentos y bebidas no alcohólicas, los gastos asociados a la vivienda y el transporte suponen menos de la mitad del total en el nuevo cálculo.

La cesta de la compra, disparada

Los alimentos, en concreto, subieron por encima de la media (+3,3 anual), con los huevos (+31,1), las carnes (+14,6 la de vacuno y +7,7 la de ovino), el café, el cacao y las infusiones (+13,3), las legumbres y hortalizas (+6,6) o las frutas (+4,9), todos ellos productos básicos de la cesta de la compra, disparados.

El capítulo de la vivienda fue el que más tensó los precios (+4,9), sobre todo los suministros (+13,2) y los gastos de conservación, que incluye las nuevas tasas de basuras (+11,9). Y eso que el mal tiempo del último mes trajo consigo una contención del precio de la electricidad (+1,1 junto al gas), gracias a una mayor capacidad de generación hidráulica y eólica. Los alquileres subieron en línea con el IPC medio del 2025 (+2,7) y la estadística no detalla el aumento experimentado por las hipotecas.

Otros gastos importantes para las economías familiares son la enseñanza obligatoria (+3,5 primaria y +4,3 secundaria), el transporte público (+20,8 urbano y +11,2 interurbano, tras la eliminación de parte de las subvenciones estatales y autonómicas) o los seguros (+9,0). El INE también da gran importancia a la hostelería (+4,2 restauración y +9,7 alojamiento), aunque sean ambos conceptos prescindibles.

Menos poder adquisitivo

Como consecuencia de todo ello, la capacidad de compra y de ahorro de las economías familiares se vio mermada, una vez más. Sobre todo, teniendo en cuenta que la subida media de los salarios pactados por convenio en el primer mes del año fue del 2,6 en la Comunidad de Madrid. Por contrastar, es 1,5 puntos inferior a la de diciembre, más de un punto respecto a enero del 2025 (3,7) y tres décimas por debajo de la media nacional (2,9).

EPA 4T 2025: La Comunidad de Madrid se acerca al menor número de parados de la serie histórica después de un cuarto de siglo

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La cuarta oleada de la Encuesta de Población Activa (EPA) también refleja una importante recuperación tanto de la población activa como de la ocupada tras el susto del tercer trimestre

 

“Nos alegramos especialmente de los datos del paro, no sólo porque bajan de esa cifra psicológica de los 300.000, situándose en niveles que no se veían desde hace más de dos décadas, sino porque la tasa de paro también baja del 8 % y es una de las más bajas de España. Lo mismo que la de personas ocupadas, que es la más alta de todo el Estado y acerca el empleo a los 3,6 millones por primera vez en nuestra región”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

«Aun así, no podemos dejar de reclamar mejoras estructurales en el empleo, porque el paro juvenil sigue por encima del 10 % y porque las mujeres, pese a los brotes verdes en algunos sectores y actividades, siguen muy por detrás de los hombres en casi todas las variables. También preocupan la destrucción de empleo industrial, que es el que mide la ‘temperatura’ de la calidad en el empleo a pesar de que Madrid se dedique casi por completo a los servicios o que las jornadas a tiempo parcial hayan subido. El objetivo tiene que ser aprovechar la coyuntura para alcanzar una mayor estabilidad del mercado laboral, mayor calidad en el empleo y salarios más dignos para recuperar parte del poder adquisitivo perdido por las personas trabajadoras”, reflexiona la máxima responsable regional de la USO.

Activos

La población activa no superó su récord histórico, pero se queda muy cerca, tras recuperar la mitad de lo perdido en el trimestre anterior. Los 3.851.100 activos son 22.000 más que hace un año y sitúa a la Comunidad de Madrid con la tasa de actividad (67,5) más alta de España, apenas superada por la ciudad autónoma de Ceuta. Eso sí, entre las mujeres cae hasta el 58,9, lo que mantiene la brecha de género en más de ocho puntos.

La población extranjera aportó casi la mitad de los nuevos activos, sobre todo la extracomunitaria, ya que los nacidos en la Unión Europea disminuyeron de forma considerable. Entre los no nacidos en España, la tasa de actividad bajó dos puntos y medio, aunque sigue siendo más de 10 puntos superior a la media.

Por sectores, agricultura e industria se mantienen casi como estaban, sube en la construcción y, sobre todo en los servicios (82,4 % del total). La mejor noticia es que el colectivo sin empleo anterior cayó hasta niveles desconocidos desde el 2008.

Ocupados

Madrid ha incorporado casi 80.000 ocupados en el último año y los 3.579.900 actuales se sitúan muy cerca del máximo histórico registrados en el segundo trimestre. La ocupación creció, sobre todo, en las franjas de edad de 25 a 34 años y en los mayores de 55 y ligeramente más entre los hombres que entre las mujeres.

3 de cada 4 empleos se crearon en el sector servicios y, el resto, la construcción, donde llama la atención que la mayoría sean mujeres. Por nivel de estudios, la subida más fuerte son los primarios, aunque la educación superior aporta más de la mitad del total, sobre todo mujeres.

La tasa de empleo (58,0) es la más alta de España y más de cinco puntos superior a la media nacional. La brecha de género reproduce la de activos (8 puntos de diferencia entre hombres y mujeres.

Los extranjeros aportaron 30.000 ocupados en el último año, sobre todo hombres y su tasa de empleo también es 8 puntos superior a la global.

Por sectores de actividad, el que más aporta es el que engloba comercio, hostelería o trasportes, con más de 67.000 (la mayoría hombres). También se notó el tirón del sector público (+10.000), mientras que las actividades profesionales, científicas, administrativas y auxiliares y las informativas y de comunicación perdieron afiliados.

9 de cada 10 son asalariados y el 85 % trabaja a tiempo completo, aunque suben 1,2 puntos los ocupados a tiempo parcial. También 9 de cada 10 tienen contrato indefinido, tras bajar la contratación temporal en casi un punto.

Parados

La gran noticia, sin duda es que los 271.000 parados que recoge la encuesta son 47.000 menos que hace un año y el dato más bajo desde el primer trimestre del 2008. Entonces había un millón menos de activos en Madrid.

Por sectores, baja en todos menos en el industrial (+1.600). Sobre todo, en servicios (-23.000) y, con diferencia, entre el colectivo sin empleo anterior (-32.000).

El paro juvenil (menores de 24 años) se mantiene prácticamente igual. El resto de tramos de edad se comporta de forma muy irregular, aunque destaca el notable descenso entre los mayores de 55 años, casi todas mujeres.

La tasa de paro (7,0) baja un punto y medio, casi 3 puntos menos que a nivel estatal, y es la segunda más baja de España tras Cantabria. Eso sí, En el tramo de 20 a 24 años llega a alcanzar los 17 puntos y en el de mayores de 55 años, aunque baja, sigue rozando el 8 %. Entre la población extranjera, sobre todo la no comunitaria, ronda el 10 %.

En cuanto al nivel de estudios alcanzados, más de la mitad de la caída del paro corresponde a los que tienen estudios superiores, aunque llama la atención que suban en 6.000 los que optaron por la formación profesional (la mayoría mujeres).

IPC noviembre: La inflación repunta por sexto mes consecutivo en Madrid, se sitúa en el 3,7 % y es la más alta de España

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La inflación subyacente también prosigue su escalada, alcanza su nivel máximo en dos años y está muy cerca de cruzarse con el índice general

 

Negociación colectiva, salarios más justos y vigilancia sobre productos y servicios básicos

“La tensión inflacionista, lejos de contenerse, sigue creciendo y está ya muy lejos de ser asumible para las familias. La cesta de la compra básica cada vez es más cara, pero los salarios siguen estancados, lo que afecta al ahorro, al consumo y, en definitiva, a la calidad de vida de millones de personas trabajadoras”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

La máxima dirigente regional de la USO también critica el maquillaje salarial de un Gobierno central que, por ejemplo, “pacta con otros sindicatos subidas para los empleados públicos de un 2,5 % para 2026, lo que, con un IPC estatal del 3,1, supone una pérdida real de poder adquisitivo para todos ellos. No tiene sentido. Y, mientras tanto, vemos como los beneficios de las empresas no paran de crecer muy por encima de los salarios. Por eso, desde nuestra organización siempre defenderemos la negociación colectiva como principal vía para conseguir unos salarios más justos y la creación de órganos que, sin caer en el intervencionismo económico, vigilen los precios de los productos y servicios básicos para amortiguar su impacto”.

 

La inflación casi se ha duplicado desde mayo

Los precios apenas subieron una décima en el último mes, pero la tendencia al alza en la Comunidad de Madrid es evidente. Desde mayo (2,0), la inflación casi se ha duplicado debido a múltiples factores, coyunturales o estructurales. Y eso se refleja en la subyacente, que no incluye los elementos más volátiles como los alimentos no elaborados y los productos energéticos.

Si en marzo la inflación considerada como estructural acariciaba el deseado objetivo del 2 %, ocho meses después se ha disparado hasta el 3,5. Una mala noticia para los bolsillos de las personas trabajadoras, que ven recortada su capacidad de ahorro: la subida media de los salarios pactados por convenio (4,1) se mantiene estancada desde julio y la distancia entre ambas estadísticas se ha visto reducida de forma drástica a apenas seis décimas.

En noviembre, los diferentes apartados se comportaron de forma muy dispar. Destacan las subidas de los alimentos (+0,5), del transporte (+1,4) y del vestido y calzado (+3,8). Al contrario, bajaron los gastos asociados a la vivienda (-0,1), ocio y cultura (-1,0), hostelería (-0,6) y comunicaciones (-0,1).

 

La cesta de la compra sigue muy por encima de la media

La comparativa anual es la que mejor refleja el castigo a los consumidores: los huevos lideran la subida de los alimentos (+32 %) tras acusar el esperado impacto del brote de gripe aviar. Una docena de este producto básico en todos los hogares cuesta ya casi el doble que hace cuatro años. Pero es que la carne de vacuno (+17,1), ovino (+6,8), el pescado (+7,0) o la fruta (+4,5) también han encarecido la cesta de la compra básica de forma considerable. Los aceites y grasas también vieron frenada su desescalada del último año (+2,5 mensual).

En el apartado de la vivienda, los suministros, especialmente la electricidad, dieron un respiro, aunque son un 8,1 % más caros que hace un año. El dato no ha sido mejor debido a la influencia de las nuevas tasas municipales de basuras en el capítulo de “mantenimiento” (en torno al +11 % en los tres últimos meses).

Del resto, destaca el transporte público urbano también es un 20 % más caro que hace un año; los servicios de alojamiento han subido un 10 %; y en “otros gastos”, los efectos personales (+15,6), los seguros (+8,8) y la protección social (+5,4) también se han encarecido muy por encima de la media.

IPC octubre: La inflación anual vuelve a dispararse hasta el 3,6 % en Madrid, la más alta desde febrero del 2023

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La inflación subyacente, o estructural, también repunta por cuarto mes consecutivo y confirma la tendencia inflacionista en la Comunidad de Madrid

 

“Lamentablemente, la inflación está muy lejos de ser controlada. No hay economía familiar que pueda resistir subidas tan pronunciadas precisamente en los productos y servicios más prioritarios como son la alimentación, la vivienda, los transportes o la educación de los hijos. La subida salarial pactada por convenio, que afecta a más de un millón de trabajadores en la región, se mantiene en el 4,1 % de media por cuarto mes consecutivo, por lo que la conclusión es muy sencilla: menor capacidad de ahorro para las personas trabajadoras y mayor dificultad para llegar a fin de mes para las economías familiares más vulnerables”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

Desde USO siempre insistimos en que es imprescindible un gran pacto entre los partidos políticos, sea cual sea su signo, y entre las distintas administraciones para que los efectos del encarecimiento de los precios no influyan tanto en los productos y servicios básicos. Que se pongan a trabajar en lo que realmente afecta a los ciudadanos y que prioricen una legislación laboral más eficaz, con menos temporalidad y estacionalidad, con salarios más dignos y con la negociación colectiva como base para garantizar la capacidad de ahorro de las personas trabajadoras”, denuncia la máxima responsable regional.

 

El peor escenario posible

Pésimas noticias las ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma el peor escenario posible para los precios. Si a nivel nacional el IPC interanual superó la temida barrera del 3 %, en la Comunidad de Madrid se disparó hasta el 3,6 %, un dato que no se veía desde el mes de febrero del 2023.

Pero la peor de todas es que no se trata sólo de factores coyunturales o volátiles, sino una peligrosa tendencia que amenaza con seguir castigando los bolsillos de los madrileños. Y es que la inflación subyacente, que no incluye ni los productos energéticos ni los alimentos no elaborados, alcanza el 3,3 % después de cuatro meses escalando hasta un punto desde el mínimo del 2,3 marcado en junio. Es su mayor valor desde marzo del 2024.

 

Los alimentos no elaborados suben más que la media

La tregua del mercado internacional del petróleo y su impacto en los combustibles carburantes (-0,5 anual y -1,7 en lo que va de año) no ha bastado para amortiguar una inflación desbocada en aquellos productos y servicios que más afectan a los ciudadanos. Por ejemplo, los alimentos no elaborados (2,7), que triplicaron el alza mensual (0,8) y son casi un 6 % más caros que hace un año.

De nuevo, los huevos lideran la escalada (+21,4 anual), que será más acusada tras el brote de gripe aviar, el sacrificio y el confinamiento obligatorio en todas las granjas avícolas. Le siguen la carne de vacuno (+15,7) y ovino (+8,9), el pescado (+8,0), la leche (+4,7) y las frutas y verduras (+4,1, tras encarecerse casi un 9 % este último mes). Es decir, la base de una dieta equilibrada y saludable en cualquier hogar.

 

Los suministros de la vivienda y el transporte público castigan a los madrileños

El apartado más inflacionista es el de la vivienda (+8,2). El conjunto de los suministros de agua, gas y electricidad se ha encarecido un 11 % en el último año y los gastos de conservación y reparación, casi un 12 %. El transporte público también se ha visto castigado con subidas del 20,3 % el urbano y del 11,2 el interurbano. Al contrario, la contención de los precios de los combustibles y carburantes ha permitido que la subida anual del transporte particular (+1,7) sea inferior al índice general.

Los servicios destacan entre el resto de incrementos superiores a la media: efectos personales (+15,8), seguros (+8,8) o protección social (+5,4). También lo hicieron la enseñanza secundaria (+4,3), la restauración (+3,7) o los alojamientos (+6,6).