por Prensa USO Madrid | Jun 2, 2026 | Economía, Empleo, USO-Madrid
La región madrileña también registra el mayor aumento de contratos a nivel nacional, aunque la temporalidad sigue creciendo
“Supone muy buen dato que el número de contratos haya subido tanto en comparación con los firmados en mayo del año anterior en Madrid. Sobre todo, porque la tendencia en el resto de España ha sido la contraria. Esto habla de un mercado laboral fuerte y estable. Sí que nos gustaría que se firmaran más indefinidos y menos temporales, esa es una asignatura pendiente que tenemos”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
“También es muy bueno que casi todos los meses se batan los registros de afiliados y que siga bajando el paro en nuestra región, porque eso significa más personas cotizando para sostener el estado de bienestar, mayor dinamismo de la economía y, sobre todo, mayor calidad de vida para las personas trabajadoras. Lo más preocupante es que la brecha de género sea casi idéntica a la de hace un año, en torno al 60 por ciento e incluso superior en algunos casos. Sin medidas efectivas de conciliación y corresponsabilidad que permitan la incorporación de la mujer al mercado laboral en igualdad de condiciones que los hombres, no avanzaremos hacia una sociedad más justa”, denuncia la máxima dirigente regional de la USO.
Afiliación
Se batió una nueva marca de cotizantes a la Seguridad Social en la Comunidad de Madrid (3.920.267). Nuna antes se había superado la barrera de los 3,9 millones y, aunque es previsible que esa cifra baje durante los meses de verano, en condiciones normales se alcanzarán los 4 millones antes de que finalice el año. Son 25 mil más que en abril y 128 mil más que hace un año.
El 86 % pertenece al Régimen General, aunque sólo 7 de cada 10 tiene un contrato indefinido a tiempo completo. El 12 % tiene contratos temporales o jornadas parciales, incluido los más de 122 mil fijos discontinuos, figura que sigue ganando peso en el total de modalidades (son 6 mil más que hace un año). El empleo de hogar sigue recuperándose (+3.500 respecto a mayo del 2025).
Las actividades administrativas y servicios auxiliares (+4.200) fueron las que más personas afiliadas aportaron en mayo, seguidas de la construcción (+3.500), el empleo público (+3.100) y la hostelería (+2.500). La brecha de género se mantiene en porcentajes casi idénticos a los de hace un año (entre un 60 y un 65 % en los contratos indefinidos a tiempo parcial). Sólo se reduce ligeramente en los fijos discontinuos, aunque aumenta en los temporales a tiempo parcial.
Paro
El paro bajó en 3.834 personas en mayo, situándose en 272.542. El descenso del 1,4 % es casi el mismo que a nivel nacional, aunque la mitad del registrado hace un año. En la comparativa anual (-3,1) el descenso es casi la mitad que el registrado en el conjunto de España (-5,5). Llama la atención el incremento entre los desempleados que figuran como ocupados, que han crecido un 12 % en este último año.
Uno de cada 5 son extranjeros, colectivo en el que la bajada ha sido más modesta (-1,4 anual). Es más, ha subido entre los parados sin empleo anterior (o de larga duración). 8 de cada 10 parados pertenecen al sector servicios. Los inscritos como sin empleo anterior han bajado en el último año, aunque sigue siendo preocupante el alto número de mujeres mayores de 44 años (una de cada 4). Y la brecha de género es exactamente la misma que hace un año (roza el 60 %).
Contratos
En mayo se firmaron 185.719 nuevos contratos. Es un buen dato, porque supone un 9,1 % de incremento respecto al mismo mes del 2025, el más alto todas las autonomías. Aunque han subido más los contratos indefinidos (+13,2 anual) que los temporales (+5,6), estos fueron el 52 % de los firmados el último mes.
Así, en el acumulado del 2025 (878.990) apenas dos décimas separan a ambas modalidades. 9 de cada 10 corresponden al sector servicios y 1 de cada 3 los firmaron personas trabajadoras extranjeras.
Prestaciones
57.856 nuevas personas recibieron algún tipo de prestación en abril, lo que deja el total en 193.611. Son casi 10 mil más que hace un año. 2 de cada 3 son contributivas. La cuantía media se sitúa en 1.065 euros. Son 36 más que a nivel nacional y 23 más que hace un año (es decir, un aumento del 2,2 % inferior a la inflación).
por Prensa USO Madrid | May 14, 2026 | Economía, USO-Madrid
Productos y servicios como los alimentos, vestido y calzado, suministros del hogar, carburantes enseñanza o sanidad castigan los bolsillos de los madrileños
Proteger productos y servicios básicos
“Los madrileños y madrileñas llevamos mucho tiempo soportando una inflación muy alta. Si bien es cierto que la media de los salarios en Madrid también es alta, al final la renta disponible apenas permite subsistir a muchas familias, impide la emancipación de los jóvenes y la calidad de vida se reduce. Como demuestran dos informes presentados por la USO recientemente, cada vez nos alimentamos peor, los gastos de la vivienda son casi inasumibles y acabamos reduciendo otros gastos como ocio, cultura, viajes… porque el dinero no llega para todo” denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
“Entendemos que hay acontecimientos coyunturales que afectan a toda la cadena productiva. Por eso, desde nuestro sindicato insistimos en la necesidad de proteger, legal y fiscalmente, aquellos productos y servicios básicos que permitan resistir los vaivenes del mercado. Todos y todas tenemos que comer, vestirnos, llevar a nuestros hijos al colegio o desplazarnos hacia nuestros centros de trabajo. Una fórmula eficaz sería, por ejemplo, que los convenios colectivos recogieran como cláusula obligacional la revisión automática del salario base en función del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.
La inflación sigue muy por encima del 3%
Se temía un dato bastante peor por los efectos del conflicto bélico en Oriente Próximo y Medio. Sin embargo, la inflación subió apenas dos décimas en abril y baja del 4 % para situarse en un 3,8 anual en la Comunidad de Madrid. De largo, la más alta de España, muy por encima del 3 %, casi de forma constante, durante el último medio año. El aparente buen dato, sin embargo, no lo es para la mayoría de las personas trabajadoras, las que apenas llegan a fin de mes con salarios que no suben tanto como el coste de la vida y que destinan sus ingresos, más que a vivir, a sobrevivir.
La vivienda es un 3,4 % más cara que hace un año y a pesar del -2,4 del último mes, gracias a la fuerte bajada de los suministros del hogar. Pero el mantenimiento se ha disparado (+11,5), debido, entre otros, a la implantación de las tasas de basuras municipales.
Cesta de la compra y transportes lideran la escalada de precios
Los alimentos apenas subieron una décima en abril, pero también son un 3,3 % más caros que hace un año y una insoportable escalada del 25 % en el último lustro. Este mes, lideran la subida las legumbres y hortalizas (+5,3 mensual y +12,9 anual). Respecto a abril del 2025, siguen muy por encima del índice general los huevos (+16,3); las carnes de vacuno (+12,4) y ovino (+8,1); el pescado fresco y congelado (+9,9); o las frutas (+4,2). En negativo, sólo los aceites y grasas (-3,6) y el azúcar (-5,2).
El transporte también sigue penalizando debido a la subida de los carburantes y combustibles (+10,6 anual), sobre todo el de carácter privado. El transporte público urbano es un 20,5 % más caro que hace un año, aunque, al contrario, el interurbano se ha abaratado un 9 %.
Por último, otros gastos comunes como la enseñanza obligatoria (+3,5 Primaria y +4,3 Secundaria), los servicios ambulatorios (+4,3) los efectos personales (+13,9) o los seguros (+8,4) completan un panorama que cada vez es más complicado para los madrileños.
Seguimos perdiendo poder adquisitivo
La inflación subyacente subió 7 décimas en abril, aunque se moderó hasta el 3,4 en la comparativa anual. Si también se contrasta con la subida media salarial pactada por convenio (+2,6), la pérdida de poder adquisitivo, un mes más, es evidente.
por Prensa USO Madrid | Abr 14, 2026 | Economía, USO-Madrid
El encarecimiento de combustibles y carburantes eleva la inflación por encima del 4 % y amenaza con tensionar la cadena de suministros si continúa el conflicto
Empleo de calidad, subidas salariales dignas y bajada de impuestos
“Los efectos de la guerra están repercutiendo directamente en los bolsillos de los trabajadores madrileños. Madrid ya partía de una inflación alta durante los últimos meses y vuelve a los niveles de hace tres años. Por eso, necesitamos crear empleo de calidad, subidas salariales dignas y que el Gobierno baje los impuestos para que las familias puedan vivir. En definitiva, un sistema productivo que genere mayor estabilidad y mejore el nivel de vida de los madrileños”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
Madrid es la región con la inflación más alta de España
Se esperaba un mal dato, pero ha sido incluso peor de lo previsto. Los precios se encarecieron un 1,3 % en marzo (su mayor alza en cuatro años), dejando el índice anual en un 4,1 % que no se veía desde febrero del 2023. Madrid ya partía con desventaja respecto al resto de comunidades autónomas y vuelve a liderar el aumento del coste de la vida, siete décimas por encima de la media.
La causa es evidente. El exponencial encarecimiento del barril de petróleo se trasladó a sus derivados de forma inmediata pese a las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para amortiguar el impacto. Combustibles y carburantes subieron un 11,7 % en marzo y son casi un 8 % más caros que hace un año. Como consecuencia, el transporte también experimentó una fuerte subida (+5,1 mensual y +7,3 anual), especialmente el privado (+9,3 y +7,9); el transporte público urbano también es un 20,6 % más caro, aunque en este caso el motivo es otro: el fin de parte de las ayudas de las administraciones central y autonómica.
Comportamiento moderado de alimentación y vivienda
La situación irá a peor si no se soluciona el conflicto y el efecto dominó se trasladará al resto de la cadena de suministros. De momento, los alimentos (-0,2) y los gastos asociados a la vivienda (-0,1), sobre todo los suministros de electricidad y gas (-0,8), bajaron en el último mes.
La cesta de la compra, de momento, se comportó con moderación. Sin embargo, hay varios productos que siguen siendo mucho más caros que hace un año: la carne de vacuno (+12,5) y de ovino +9,3 (aunque está última ha bajado un 10 % en lo que va del 2026); los huevos (+21,4), las legumbres y hortalizas (+8,3) o el pescado (+6,1). En el lado opuesto, los aceites y grasas (-8,6), el azúcar (-6,8) o las patatas (-1,6).
Castigo a las economías familiares
La inflación subyacente, o estructural, también experimentó su mayor subida mensual en dos años (+0,7) y, tras dos meses de bajadas, volvió a un 3,5 % que seguirá creciendo durante el segundo trimestre. Un duro golpe para las economías familiares si se compara con la subida media salarial pactada por convenio, que se mantiene en un 2,6 %. La pérdida de poder adquisitivo es evidente y enlaza con la anterior, provocada por la guerra en Ucrania.
por Prensa USO Madrid | Mar 13, 2026 | Economía, USO-Madrid
Alimentos, vivienda y servicios básicos siguen muy por encima del índice general y perjudican la capacidad de compra y de ahorro de las personas trabajadoras
“El último dato sobre la inflación en Madrid es positivo, aunque más a nivel psicológico, por romper esa barrera del 3 por ciento. Lo verdaderamente cierto es que la estadística distorsiona la realidad que viven muchas personas trabajadoras, sobre todo las que están en situación más vulnerable y no llegan a fin de mes. Todas necesitamos comer, electricidad, atención sanitaria, educación para nuestros hijos y la gran mayoría usa el transporte público. La conclusión es clara: cada vez tenemos menor capacidad de compra y de ahorro, una evidente pérdida de poder adquisitivo acumulada durante muchos años ya. Por eso, siempre pedimos empleos estables y salarios más justos como receta para aliviar las economías familiares”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
La inflación se modera por segundo mes consecutivo
El último dato “normal” sobre la inflación en la Comunidad de Madrid deja la buena noticia de que se modera por segundo mes consecutivo y se sitúa en el 2,9 %, después de medio año por encima del 3. También lo hace la subyacente (que no incluye alimentos no elaborados ni productos energéticos), aunque ésta lleva ya varios meses instalada en torno al 3,5 %.
La exorbitada subida del gas y del petróleo en marzo tendrán su inevitable reflejo en las economías familiares. Y partirán desde una base ya preocupante, pues son los productos y servicios más básicos los que reflejan una mayor tensión inflacionaria.
Los precios suben donde más les duele a las familias
Por ejemplo, la cesta de la compra (+3,7 anual), con los huevos (+30,8), la carne de vacuno (+13,5) y ovino (+9,1), las legumbres y hortalizas (+8,7), las frutas frescas (+4,7) y la leche (+4,3) a la cabeza. Los alimentos no elaborados, en su conjunto, llevan seis meses al alza, siempre por encima de la media.
Otro aspecto básico es el de la vivienda. Aunque ha bajado tres décimas en febrero, es más cara que hace un año (+4,1). Los suministros de agua, gas y electricidad (+13,2) y la conservación (+12,0) tensionan este apartado que supone buena parte del gasto de las familias. Y eso que la estadística, sorprendentemente, no refleja el encarecimiento de las hipotecas.
Tampoco hay que desdeñar servicios básicos como el transporte de pasajeros (+14,5), sobre todo el público urbano (+20,8) tras reducirse las ayudas de los gobiernos central y autonómico. El abaratamiento de los combustibles y carburantes (-5,7) permitió llenar los depósitos de los vehículos privados a un precio razonable, algo que ya parece cosa del pasado.
La enseñanza obligatoria también castiga los bolsillos de la mayoría (+3,5 la educación infantil y primaria y +4,3 la secundaria). Los efectos personales (+12,3), los seguros (+7,3) los gastos de protección social (+5,2), la hostelería (+4,3) y la sanidad (+3,1) completan un panorama que dista mucho de ser ideal. El único dato positivo de toda la lista es el vestido y el calzado, con precios inferiores a los de hace un año (-0,6).
Pérdida de poder adquisitivo acumulada
La peor noticia es que hace un año, la subida media salarial pactada por convenio en Madrid era de +3,7 % con una inflación del +3,1. En febrero del 2026, al contrario, la inflación del +2,9 supera en tres décimas (+2,6) a este dato que sirve como termómetro para evaluar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras.
por Prensa USO Madrid | Feb 13, 2026 | Economía, USO-Madrid
Alimentación, vivienda, enseñanza obligatoria y transporte tensan la capacidad de ahorro de los madrileños, según estos mismos datos
“Este nuevo modelo de interpretación no refleja la realidad de nuestras economías familiares, ya que no se tienen en cuenta parámetros como las hipotecas y equipara bienes y servicios básicos con otros que no lo son. Además, se basa en medias que distorsionan la realidad”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
Los cambios metodológicos en la interpretación de la estadística, que reordena algunos apartados e incorpora otros nuevos, no pueden ocultar la realidad: la inflación bajó medio punto respecto a diciembre, pero se sitúa en un 3,0 anual en la Comunidad de Madrid. La inflación subyacente (3,5) también se mantiene medio punto por encima del índice general.
No obstante, los datos del primer mes del año deben ser interpretados con cautela porque varía la influencia de los distintos apartados en el cómputo global. Así, aspectos básicos como los alimentos y bebidas no alcohólicas, los gastos asociados a la vivienda y el transporte suponen menos de la mitad del total en el nuevo cálculo.
La cesta de la compra, disparada
Los alimentos, en concreto, subieron por encima de la media (+3,3 anual), con los huevos (+31,1), las carnes (+14,6 la de vacuno y +7,7 la de ovino), el café, el cacao y las infusiones (+13,3), las legumbres y hortalizas (+6,6) o las frutas (+4,9), todos ellos productos básicos de la cesta de la compra, disparados.
El capítulo de la vivienda fue el que más tensó los precios (+4,9), sobre todo los suministros (+13,2) y los gastos de conservación, que incluye las nuevas tasas de basuras (+11,9). Y eso que el mal tiempo del último mes trajo consigo una contención del precio de la electricidad (+1,1 junto al gas), gracias a una mayor capacidad de generación hidráulica y eólica. Los alquileres subieron en línea con el IPC medio del 2025 (+2,7) y la estadística no detalla el aumento experimentado por las hipotecas.
Otros gastos importantes para las economías familiares son la enseñanza obligatoria (+3,5 primaria y +4,3 secundaria), el transporte público (+20,8 urbano y +11,2 interurbano, tras la eliminación de parte de las subvenciones estatales y autonómicas) o los seguros (+9,0). El INE también da gran importancia a la hostelería (+4,2 restauración y +9,7 alojamiento), aunque sean ambos conceptos prescindibles.
Menos poder adquisitivo
Como consecuencia de todo ello, la capacidad de compra y de ahorro de las economías familiares se vio mermada, una vez más. Sobre todo, teniendo en cuenta que la subida media de los salarios pactados por convenio en el primer mes del año fue del 2,6 en la Comunidad de Madrid. Por contrastar, es 1,5 puntos inferior a la de diciembre, más de un punto respecto a enero del 2025 (3,7) y tres décimas por debajo de la media nacional (2,9).
por Prensa USO Madrid | Ene 27, 2026 | Economía, Empleo, USO-Madrid
La cuarta oleada de la Encuesta de Población Activa (EPA) también refleja una importante recuperación tanto de la población activa como de la ocupada tras el susto del tercer trimestre
“Nos alegramos especialmente de los datos del paro, no sólo porque bajan de esa cifra psicológica de los 300.000, situándose en niveles que no se veían desde hace más de dos décadas, sino porque la tasa de paro también baja del 8 % y es una de las más bajas de España. Lo mismo que la de personas ocupadas, que es la más alta de todo el Estado y acerca el empleo a los 3,6 millones por primera vez en nuestra región”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
«Aun así, no podemos dejar de reclamar mejoras estructurales en el empleo, porque el paro juvenil sigue por encima del 10 % y porque las mujeres, pese a los brotes verdes en algunos sectores y actividades, siguen muy por detrás de los hombres en casi todas las variables. También preocupan la destrucción de empleo industrial, que es el que mide la ‘temperatura’ de la calidad en el empleo a pesar de que Madrid se dedique casi por completo a los servicios o que las jornadas a tiempo parcial hayan subido. El objetivo tiene que ser aprovechar la coyuntura para alcanzar una mayor estabilidad del mercado laboral, mayor calidad en el empleo y salarios más dignos para recuperar parte del poder adquisitivo perdido por las personas trabajadoras”, reflexiona la máxima responsable regional de la USO.
Activos
La población activa no superó su récord histórico, pero se queda muy cerca, tras recuperar la mitad de lo perdido en el trimestre anterior. Los 3.851.100 activos son 22.000 más que hace un año y sitúa a la Comunidad de Madrid con la tasa de actividad (67,5) más alta de España, apenas superada por la ciudad autónoma de Ceuta. Eso sí, entre las mujeres cae hasta el 58,9, lo que mantiene la brecha de género en más de ocho puntos.
La población extranjera aportó casi la mitad de los nuevos activos, sobre todo la extracomunitaria, ya que los nacidos en la Unión Europea disminuyeron de forma considerable. Entre los no nacidos en España, la tasa de actividad bajó dos puntos y medio, aunque sigue siendo más de 10 puntos superior a la media.
Por sectores, agricultura e industria se mantienen casi como estaban, sube en la construcción y, sobre todo en los servicios (82,4 % del total). La mejor noticia es que el colectivo sin empleo anterior cayó hasta niveles desconocidos desde el 2008.
Ocupados
Madrid ha incorporado casi 80.000 ocupados en el último año y los 3.579.900 actuales se sitúan muy cerca del máximo histórico registrados en el segundo trimestre. La ocupación creció, sobre todo, en las franjas de edad de 25 a 34 años y en los mayores de 55 y ligeramente más entre los hombres que entre las mujeres.
3 de cada 4 empleos se crearon en el sector servicios y, el resto, la construcción, donde llama la atención que la mayoría sean mujeres. Por nivel de estudios, la subida más fuerte son los primarios, aunque la educación superior aporta más de la mitad del total, sobre todo mujeres.
La tasa de empleo (58,0) es la más alta de España y más de cinco puntos superior a la media nacional. La brecha de género reproduce la de activos (8 puntos de diferencia entre hombres y mujeres.
Los extranjeros aportaron 30.000 ocupados en el último año, sobre todo hombres y su tasa de empleo también es 8 puntos superior a la global.
Por sectores de actividad, el que más aporta es el que engloba comercio, hostelería o trasportes, con más de 67.000 (la mayoría hombres). También se notó el tirón del sector público (+10.000), mientras que las actividades profesionales, científicas, administrativas y auxiliares y las informativas y de comunicación perdieron afiliados.
9 de cada 10 son asalariados y el 85 % trabaja a tiempo completo, aunque suben 1,2 puntos los ocupados a tiempo parcial. También 9 de cada 10 tienen contrato indefinido, tras bajar la contratación temporal en casi un punto.
Parados
La gran noticia, sin duda es que los 271.000 parados que recoge la encuesta son 47.000 menos que hace un año y el dato más bajo desde el primer trimestre del 2008. Entonces había un millón menos de activos en Madrid.
Por sectores, baja en todos menos en el industrial (+1.600). Sobre todo, en servicios (-23.000) y, con diferencia, entre el colectivo sin empleo anterior (-32.000).
El paro juvenil (menores de 24 años) se mantiene prácticamente igual. El resto de tramos de edad se comporta de forma muy irregular, aunque destaca el notable descenso entre los mayores de 55 años, casi todas mujeres.
La tasa de paro (7,0) baja un punto y medio, casi 3 puntos menos que a nivel estatal, y es la segunda más baja de España tras Cantabria. Eso sí, En el tramo de 20 a 24 años llega a alcanzar los 17 puntos y en el de mayores de 55 años, aunque baja, sigue rozando el 8 %. Entre la población extranjera, sobre todo la no comunitaria, ronda el 10 %.
En cuanto al nivel de estudios alcanzados, más de la mitad de la caída del paro corresponde a los que tienen estudios superiores, aunque llama la atención que suban en 6.000 los que optaron por la formación profesional (la mayoría mujeres).