La Semana Santa, repartida entre marzo y abril, tuvo menos impacto que en otras regiones españolas y se generó empleo en casi todos los sectores
“La alternancia anual de la Semana Santa tiende a distorsionar los datos de paro y afiliación durante los meses de marzo y abril. A pesar del tirón turístico de la capital, la Comunidad de Madrid suele ser inmune a esa estacionalidad, al contrario de lo que sucede en las regiones costeras y las islas. Lo importante es que apenas se ha destruido empleo como sí sucedió el marzo anterior, que los datos de temporalidad son mejores que en el conjunto de España y que hay más de cien mil afiliados que hace un año”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
“Sin embargo, esos mismos números nos hablan cada mes de rotación y de pluriempleo. Si se firmaron casi doscientos mil contratos durante el último mes, la mitad de ellos indefinidos, ¿por qué subió el paro? Porque realmente no lo son y muchos de ellos son parciales o fijos discontinuos. Eso redunda en empleo de mala calidad, salarios de supervivencia y, en definitiva, peor calidad de vida para los madrileños y madrileñas, que tienen que afrontar hipotecas y alquileres disparados y una inflación cada vez más alta”, denuncia la máxima dirigente regional de la USO.
Paro
El paro subió en apenas 342 personas (+0,1 %), un dato mucho mejor que el de hace un año, donde superó las dos mil. Eso sí, son 11.192 menos que hace un año (-3,8). Porcentualmente, el descenso del desempleo es mucho más modesto que en el conjunto de España (-6,2). Números que habrá que equilibrar con los de abril.
Creció, sobre todo, entre la población extranjera (+726), lo que significa que descendió en más de mil entre la nacional. También es cierto que hay un 5 % de parados extranjeros menos que hace un año. La brecha de género se mantiene casi inamovible en el 59,2 % (60,3 a nivel nacional). Y, por sectores, llama la atención el descenso en la construcción (-749) y, al contrario, el incremento del colectivo sin empleo anterior (+619). El paro estructural afecta, sobre todo a mujeres del mayor tramo de edad, que suponen casi una cuarta parte del total.
Afiliación
Las personas trabajadoras afiliadas a la Seguridad crecieron en 21.719, situándose en3.879.420. Son 112.000 más que hace un año y una cifra muy cercana al máximo registrado el pasado diciembre, por lo que durante el segundo trimestre se podrían superar, por primera vez, los 3,9 millones de cotizantes. Eso sí, el último día del mes se destruyeron casi 20.000 empleos, lo que puede sorprender a apenas dos días del inicio del puente de la Semana Santa.
La construcción (+3.200) fue el sector que más creció, seguida de las actividades administrativas y servicios auxiliares (+2.800), la educación (+2.600) y la administración pública (+2.200). Hostelería y actividades profesionales, científicas y técnicas también aportaron más de 2.000 nuevos cotizantes.
Del total, 3.337.442 pertenecen al Régimen General y 440.421 al de autónomos. Continúa la tendencia a la recuperación del empleo del hogar (+1.500), que se sitúa en niveles de hace un año después de muchos meses bajando.
Los contratos indefinidos suponen el 70 %, aunque apenas 2 de cada 3 afiliados tiene un contrato indefinido a tiempo completo. Y sigue creciendo la figura de los fijos discontinuos (116.566), la cifra más alta para un mes de marzo desde su creación. La brecha de género se mantiene en torno al 60 % en casi todas las modalidades de contrato, disparándose hasta el 65 % en los contratos indefinidos a tiempo parcial.
Contratos
En marzo se firmaron 189.212 nuevos contratos, casi por igual los indefinidos (50,4 %) que los temporales. En el acumulado del primer trimestre, también se observa ese mismo comportamiento (51,2), al contrario que la tendencia a nivel estatal. Pese al buen comportamiento de la industria y la construcción, los servicios acapararon 9 de cada 10 nuevas contrataciones.
Prestaciones
157.371 personas trabajadoras percibieron algún tipo de prestación en febrero, lo que supone un incremento de casi 1.500 respecto a enero. La cuantía media en Madrid fue de 1.062 euros (2 menos que el mes anterior y 26 más que en el conjunto de España).




