por Prensa USO Madrid | Mar 13, 2026 | Economía, USO-Madrid
Alimentos, vivienda y servicios básicos siguen muy por encima del índice general y perjudican la capacidad de compra y de ahorro de las personas trabajadoras
“El último dato sobre la inflación en Madrid es positivo, aunque más a nivel psicológico, por romper esa barrera del 3 por ciento. Lo verdaderamente cierto es que la estadística distorsiona la realidad que viven muchas personas trabajadoras, sobre todo las que están en situación más vulnerable y no llegan a fin de mes. Todas necesitamos comer, electricidad, atención sanitaria, educación para nuestros hijos y la gran mayoría usa el transporte público. La conclusión es clara: cada vez tenemos menor capacidad de compra y de ahorro, una evidente pérdida de poder adquisitivo acumulada durante muchos años ya. Por eso, siempre pedimos empleos estables y salarios más justos como receta para aliviar las economías familiares”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
La inflación se modera por segundo mes consecutivo
El último dato “normal” sobre la inflación en la Comunidad de Madrid deja la buena noticia de que se modera por segundo mes consecutivo y se sitúa en el 2,9 %, después de medio año por encima del 3. También lo hace la subyacente (que no incluye alimentos no elaborados ni productos energéticos), aunque ésta lleva ya varios meses instalada en torno al 3,5 %.
La exorbitada subida del gas y del petróleo en marzo tendrán su inevitable reflejo en las economías familiares. Y partirán desde una base ya preocupante, pues son los productos y servicios más básicos los que reflejan una mayor tensión inflacionaria.
Los precios suben donde más les duele a las familias
Por ejemplo, la cesta de la compra (+3,7 anual), con los huevos (+30,8), la carne de vacuno (+13,5) y ovino (+9,1), las legumbres y hortalizas (+8,7), las frutas frescas (+4,7) y la leche (+4,3) a la cabeza. Los alimentos no elaborados, en su conjunto, llevan seis meses al alza, siempre por encima de la media.
Otro aspecto básico es el de la vivienda. Aunque ha bajado tres décimas en febrero, es más cara que hace un año (+4,1). Los suministros de agua, gas y electricidad (+13,2) y la conservación (+12,0) tensionan este apartado que supone buena parte del gasto de las familias. Y eso que la estadística, sorprendentemente, no refleja el encarecimiento de las hipotecas.
Tampoco hay que desdeñar servicios básicos como el transporte de pasajeros (+14,5), sobre todo el público urbano (+20,8) tras reducirse las ayudas de los gobiernos central y autonómico. El abaratamiento de los combustibles y carburantes (-5,7) permitió llenar los depósitos de los vehículos privados a un precio razonable, algo que ya parece cosa del pasado.
La enseñanza obligatoria también castiga los bolsillos de la mayoría (+3,5 la educación infantil y primaria y +4,3 la secundaria). Los efectos personales (+12,3), los seguros (+7,3) los gastos de protección social (+5,2), la hostelería (+4,3) y la sanidad (+3,1) completan un panorama que dista mucho de ser ideal. El único dato positivo de toda la lista es el vestido y el calzado, con precios inferiores a los de hace un año (-0,6).
Pérdida de poder adquisitivo acumulada
La peor noticia es que hace un año, la subida media salarial pactada por convenio en Madrid era de +3,7 % con una inflación del +3,1. En febrero del 2026, al contrario, la inflación del +2,9 supera en tres décimas (+2,6) a este dato que sirve como termómetro para evaluar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras.
por Prensa USO Madrid | Feb 13, 2026 | Economía, USO-Madrid
Alimentación, vivienda, enseñanza obligatoria y transporte tensan la capacidad de ahorro de los madrileños, según estos mismos datos
“Este nuevo modelo de interpretación no refleja la realidad de nuestras economías familiares, ya que no se tienen en cuenta parámetros como las hipotecas y equipara bienes y servicios básicos con otros que no lo son. Además, se basa en medias que distorsionan la realidad”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
Los cambios metodológicos en la interpretación de la estadística, que reordena algunos apartados e incorpora otros nuevos, no pueden ocultar la realidad: la inflación bajó medio punto respecto a diciembre, pero se sitúa en un 3,0 anual en la Comunidad de Madrid. La inflación subyacente (3,5) también se mantiene medio punto por encima del índice general.
No obstante, los datos del primer mes del año deben ser interpretados con cautela porque varía la influencia de los distintos apartados en el cómputo global. Así, aspectos básicos como los alimentos y bebidas no alcohólicas, los gastos asociados a la vivienda y el transporte suponen menos de la mitad del total en el nuevo cálculo.
La cesta de la compra, disparada
Los alimentos, en concreto, subieron por encima de la media (+3,3 anual), con los huevos (+31,1), las carnes (+14,6 la de vacuno y +7,7 la de ovino), el café, el cacao y las infusiones (+13,3), las legumbres y hortalizas (+6,6) o las frutas (+4,9), todos ellos productos básicos de la cesta de la compra, disparados.
El capítulo de la vivienda fue el que más tensó los precios (+4,9), sobre todo los suministros (+13,2) y los gastos de conservación, que incluye las nuevas tasas de basuras (+11,9). Y eso que el mal tiempo del último mes trajo consigo una contención del precio de la electricidad (+1,1 junto al gas), gracias a una mayor capacidad de generación hidráulica y eólica. Los alquileres subieron en línea con el IPC medio del 2025 (+2,7) y la estadística no detalla el aumento experimentado por las hipotecas.
Otros gastos importantes para las economías familiares son la enseñanza obligatoria (+3,5 primaria y +4,3 secundaria), el transporte público (+20,8 urbano y +11,2 interurbano, tras la eliminación de parte de las subvenciones estatales y autonómicas) o los seguros (+9,0). El INE también da gran importancia a la hostelería (+4,2 restauración y +9,7 alojamiento), aunque sean ambos conceptos prescindibles.
Menos poder adquisitivo
Como consecuencia de todo ello, la capacidad de compra y de ahorro de las economías familiares se vio mermada, una vez más. Sobre todo, teniendo en cuenta que la subida media de los salarios pactados por convenio en el primer mes del año fue del 2,6 en la Comunidad de Madrid. Por contrastar, es 1,5 puntos inferior a la de diciembre, más de un punto respecto a enero del 2025 (3,7) y tres décimas por debajo de la media nacional (2,9).
por Prensa USO Madrid | Dic 12, 2025 | Economía, USO-Madrid
La inflación subyacente también prosigue su escalada, alcanza su nivel máximo en dos años y está muy cerca de cruzarse con el índice general
Negociación colectiva, salarios más justos y vigilancia sobre productos y servicios básicos
“La tensión inflacionista, lejos de contenerse, sigue creciendo y está ya muy lejos de ser asumible para las familias. La cesta de la compra básica cada vez es más cara, pero los salarios siguen estancados, lo que afecta al ahorro, al consumo y, en definitiva, a la calidad de vida de millones de personas trabajadoras”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
La máxima dirigente regional de la USO también critica el maquillaje salarial de un Gobierno central que, por ejemplo, “pacta con otros sindicatos subidas para los empleados públicos de un 2,5 % para 2026, lo que, con un IPC estatal del 3,1, supone una pérdida real de poder adquisitivo para todos ellos. No tiene sentido. Y, mientras tanto, vemos como los beneficios de las empresas no paran de crecer muy por encima de los salarios. Por eso, desde nuestra organización siempre defenderemos la negociación colectiva como principal vía para conseguir unos salarios más justos y la creación de órganos que, sin caer en el intervencionismo económico, vigilen los precios de los productos y servicios básicos para amortiguar su impacto”.
La inflación casi se ha duplicado desde mayo
Los precios apenas subieron una décima en el último mes, pero la tendencia al alza en la Comunidad de Madrid es evidente. Desde mayo (2,0), la inflación casi se ha duplicado debido a múltiples factores, coyunturales o estructurales. Y eso se refleja en la subyacente, que no incluye los elementos más volátiles como los alimentos no elaborados y los productos energéticos.
Si en marzo la inflación considerada como estructural acariciaba el deseado objetivo del 2 %, ocho meses después se ha disparado hasta el 3,5. Una mala noticia para los bolsillos de las personas trabajadoras, que ven recortada su capacidad de ahorro: la subida media de los salarios pactados por convenio (4,1) se mantiene estancada desde julio y la distancia entre ambas estadísticas se ha visto reducida de forma drástica a apenas seis décimas.
En noviembre, los diferentes apartados se comportaron de forma muy dispar. Destacan las subidas de los alimentos (+0,5), del transporte (+1,4) y del vestido y calzado (+3,8). Al contrario, bajaron los gastos asociados a la vivienda (-0,1), ocio y cultura (-1,0), hostelería (-0,6) y comunicaciones (-0,1).
La cesta de la compra sigue muy por encima de la media
La comparativa anual es la que mejor refleja el castigo a los consumidores: los huevos lideran la subida de los alimentos (+32 %) tras acusar el esperado impacto del brote de gripe aviar. Una docena de este producto básico en todos los hogares cuesta ya casi el doble que hace cuatro años. Pero es que la carne de vacuno (+17,1), ovino (+6,8), el pescado (+7,0) o la fruta (+4,5) también han encarecido la cesta de la compra básica de forma considerable. Los aceites y grasas también vieron frenada su desescalada del último año (+2,5 mensual).
En el apartado de la vivienda, los suministros, especialmente la electricidad, dieron un respiro, aunque son un 8,1 % más caros que hace un año. El dato no ha sido mejor debido a la influencia de las nuevas tasas municipales de basuras en el capítulo de “mantenimiento” (en torno al +11 % en los tres últimos meses).
Del resto, destaca el transporte público urbano también es un 20 % más caro que hace un año; los servicios de alojamiento han subido un 10 %; y en “otros gastos”, los efectos personales (+15,6), los seguros (+8,8) y la protección social (+5,4) también se han encarecido muy por encima de la media.
por Prensa USO Madrid | Nov 14, 2025 | Economía, USO-Madrid
La inflación subyacente, o estructural, también repunta por cuarto mes consecutivo y confirma la tendencia inflacionista en la Comunidad de Madrid
“Lamentablemente, la inflación está muy lejos de ser controlada. No hay economía familiar que pueda resistir subidas tan pronunciadas precisamente en los productos y servicios más prioritarios como son la alimentación, la vivienda, los transportes o la educación de los hijos. La subida salarial pactada por convenio, que afecta a más de un millón de trabajadores en la región, se mantiene en el 4,1 % de media por cuarto mes consecutivo, por lo que la conclusión es muy sencilla: menor capacidad de ahorro para las personas trabajadoras y mayor dificultad para llegar a fin de mes para las economías familiares más vulnerables”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
Desde USO siempre insistimos en que es imprescindible un gran pacto entre los partidos políticos, sea cual sea su signo, y entre las distintas administraciones para que los efectos del encarecimiento de los precios no influyan tanto en los productos y servicios básicos. Que se pongan a trabajar en lo que realmente afecta a los ciudadanos y que prioricen una legislación laboral más eficaz, con menos temporalidad y estacionalidad, con salarios más dignos y con la negociación colectiva como base para garantizar la capacidad de ahorro de las personas trabajadoras”, denuncia la máxima responsable regional.
El peor escenario posible
Pésimas noticias las ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma el peor escenario posible para los precios. Si a nivel nacional el IPC interanual superó la temida barrera del 3 %, en la Comunidad de Madrid se disparó hasta el 3,6 %, un dato que no se veía desde el mes de febrero del 2023.
Pero la peor de todas es que no se trata sólo de factores coyunturales o volátiles, sino una peligrosa tendencia que amenaza con seguir castigando los bolsillos de los madrileños. Y es que la inflación subyacente, que no incluye ni los productos energéticos ni los alimentos no elaborados, alcanza el 3,3 % después de cuatro meses escalando hasta un punto desde el mínimo del 2,3 marcado en junio. Es su mayor valor desde marzo del 2024.
Los alimentos no elaborados suben más que la media
La tregua del mercado internacional del petróleo y su impacto en los combustibles carburantes (-0,5 anual y -1,7 en lo que va de año) no ha bastado para amortiguar una inflación desbocada en aquellos productos y servicios que más afectan a los ciudadanos. Por ejemplo, los alimentos no elaborados (2,7), que triplicaron el alza mensual (0,8) y son casi un 6 % más caros que hace un año.
De nuevo, los huevos lideran la escalada (+21,4 anual), que será más acusada tras el brote de gripe aviar, el sacrificio y el confinamiento obligatorio en todas las granjas avícolas. Le siguen la carne de vacuno (+15,7) y ovino (+8,9), el pescado (+8,0), la leche (+4,7) y las frutas y verduras (+4,1, tras encarecerse casi un 9 % este último mes). Es decir, la base de una dieta equilibrada y saludable en cualquier hogar.
Los suministros de la vivienda y el transporte público castigan a los madrileños
El apartado más inflacionista es el de la vivienda (+8,2). El conjunto de los suministros de agua, gas y electricidad se ha encarecido un 11 % en el último año y los gastos de conservación y reparación, casi un 12 %. El transporte público también se ha visto castigado con subidas del 20,3 % el urbano y del 11,2 el interurbano. Al contrario, la contención de los precios de los combustibles y carburantes ha permitido que la subida anual del transporte particular (+1,7) sea inferior al índice general.
Los servicios destacan entre el resto de incrementos superiores a la media: efectos personales (+15,8), seguros (+8,8) o protección social (+5,4). También lo hicieron la enseñanza secundaria (+4,3), la restauración (+3,7) o los alojamientos (+6,6).
por Prensa USO Madrid | Oct 15, 2025 | Economía, USO-Madrid
La inflación subyacente también supera la barrera del 3 % en septiembre, tras encadenar tres meses seguidos de subidas
Los jóvenes no pueden emanciparse
“Los datos de la inflación en septiembre son malos, peores incluso de lo esperado, sobre todo porque los productos y servicios que más han subido en el último año son los que más afectan a las economías familiares: alimentos básicos, el transporte público o los relacionados con la vivienda. Los jóvenes, aunque tengan un trabajo estable, no tienen la capacidad de ahorro para emanciparse y afrontar estos gastos. Veremos si esta tendencia claramente inflacionista se corrige en el último trimestre del año o las personas trabajadoras tenemos motivos reales de preocupación”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
La comunidad autónoma con la inflación más alta de España
El comportamiento de los precios fue muy desigual en el noveno mes del año, tanto en la comparativa mensual como en la anual. Desde la primavera del 2024, ni el índice general (+3,5) ni la inflación subyacente, o estructural (+3,2), reflejaban valores tan elevados. Madrid es la comunidad autónoma con una inflación más alta, sólo superada por la ciudad autónoma de Ceuta.
En términos mensuales, se esperaba la tradicional subida en apartados como el vestido y el calzado (+4,9), la hostelería (+2,5) o la enseñanza (+1,8). Pero a ellos se sumó la vivienda (+2,3) debido a la imposición de la nueva tasa de basuras, que disparó un 8,3 % el capítulo de gastos de conservación.
Respecto a septiembre del 2024, destacan las alzas del 11 % de los suministros (agua, electricidad y gas); del 3,7 en el transporte, sobre todo el público urbano (+20,3); y del 4,6 en la hostelería y, en concreto, de los servicios de alojamiento (+13,2).
La inflación subyacente escala un punto en el último trimestre
La alimentación no experimentó cambios respecto a agosto y con un +2,7 % sigue por debajo del índice general. Eso sí, los huevos (+16,5), la carne de vacuno (+14,5), la de ovino (+12,1) o el pescado (+8,0) siguen tensionando la cesta de la compra básica de las familias. Al contrario, el aceite (-33,7) sigue corrigiendo su desbocado ascenso de los dos últimos años y se sitúa en valores desconocidos desde hace tres años.
Pero el dato más preocupante, más allá de efectos correctores o coyunturales, es que la inflación subyacente vuelva a superar el 3 % después de subir casi un punto en los tres últimos meses. Al no incluir alimentos no elaborados ni productos energéticos, este dato es el que mejor refleja el castigo a las economías familiares, ya que reduce su distancia respecto a una subida salarial pactada por convenio que se mantiene en el 4,1 % de media por tercer mes consecutivo.