por Juan José Rodríguez | Ago 13, 2019 | Economía
El Índice de Precios al Consumo ha subido levemente en julio, pero lo ha hecho “donde más afecta al bolsillo de la gente, que es en los productos básicos como alimentación y transporte; la alimentación, con casi un punto”, resume Laura Estévez, secretaria de Comunicación de USO.
“El IPC, no obstante, está teniendo un comportamiento anormal, con dos descensos bruscos en mayo y junio que, junto con las estadísticas de empleo, nos indican que el comportamiento de la economía está siendo errático e incluso descendente, por mucho que se quiera enmascarar el parón del país revisando al alza las previsiones de crecimiento. Las previsiones no dejan de ser eso, y los datos reales mes a mes nos hablan de lo contrario”, continúa Estévez.
En cuanto a anomalías de la estadística, la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO abunda en que “en nuestro país estamos acostumbrados a observar una patente desigualdad autonómica, también en los precios, con autonomías donde suben más los precios, pero donde tienen igualmente salarios que pueden adaptarse mejor. Sin embargo, nos preocupa regiones como La Rioja o Galicia, que se caracterizan por sueldos especialmente bajos, así como Castilla y León, que suele figurar en la media, tengan un repunte de los precios, porque las subidas tendrán mayor efecto en esos trabajadores”.
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por Juan José Rodríguez | Ago 12, 2019 | Economía, Empleo, Igualdad, Mujer
Algo más de una persona de cada cinco en España son jóvenes de entre 16 y 35, predominando ligeramente los hombres. Este colectivo de 10 millones de personas es uno de los más castigados aún por los efectos de la crisis en cuanto a empleo y su correspondiente implicación en las posibilidades de emancipación. Hasta el punto de que, en estos 11 años, desde 2008, esta precariedad ha provocado que la maternidad se retrase dos años, hasta los 31 años de media. Desde 1984 a 2008, año que marca los 35 años de hoy, se había retrasado en menos de 4 años, pero obra de la transformación demográfica de España, adaptándose a las occidentales.
Estos datos demográficos son algunas de las conclusiones que aporta el Informe sobre la “Situación sociolaboral de la Juventud en España 2018-2019”, elaborado por el Departamento Confederal de Juventud de USO con motivo del día internacional, conmemorado el 12 de agosto.
En cuanto al empleo, las cifras del paro han mejorado ligeramente con respecto a 2018, sobre todo entre los adolescentes, aunque siguen muy lejos de las tasas de 2003, cuando nació el otro límite de esta generación joven, los chavales de 16 años. No obstante, “todas las edades y sexos continúan por encima de la tasa general de paro, salvo los hombres de entre 30 y 34 años. Y son especialmente dramáticas hasta los 24 años, pero sobre todo entre los 16 y 19 años. Ahí, uno de cada dos jóvenes que intenta incorporarse al mundo laboral está en paro, con una cifra mayor para las mujeres”, explica Pablo Trapero, responsable del Departamento Confederal de Juventud de USO.
Todavía hoy, los menores de 35 años suponen casi el 40% del total de personas en paro. En cifras globales, se ha rebajado desde 2018 en 100.000 personas. Sin embargo, no quiere decir que todas hayan encontrado empleo, pues las generaciones que se incorporan son cada vez menos numerosas que las que pasan a edad plenamente adulta. “De hecho, ha bajado el paro, pero también el número de activos, en un 0,43%, al contrario de la tendencia de los adultos, donde sí aumenta la tasa de actividad. Sí se ha recuperado ligeramente la ocupación, pero en un 1,5%, frente al 2,38% global. La leve recuperación de datos del mercado laboral llega más atenuada a los jóvenes”, lamenta Trapero.
Con respecto a la formación de nuestros jóvenes, “efectivamente, es la generación mejor formada de la historia, pero, aun así, soportan más precariedad que los jóvenes de décadas anteriores, cuyos salarios aún no han superado. Casi todos trabajan en el sector servicios, castigado por norma general con peores salarios y horarios. Y, además, a pesar de estar mejor formados, vemos cómo el paro de los titulados superiores ha subido entre los menores de 30 años, y también los de formación profesional superior entre 25 y 29 años. De todas formas, estar formado otorga mayor oportunidad de encontrar un empleo, como se ve en las altas tasas de paro de quienes no tienen la secundaria”, explica Dulce María Moreno, secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.
“Se busca emancipación”
No solo paro, también un alto índice de contratación parcial. “Y arguyen como principal motivo de esa parcialidad el no haber encontrado un empleo a jornada completa, no porque estuvieran buscando ese tipo de jornada. En cuanto a las mujeres de 25 a 34 años, ya hay una incidencia de la maternidad en su jornada parcial obligada, un yugo que sufren las mujeres desde su juventud”, denuncia Moreno.
¿Qué falla entonces para que exista una barrera tan grande entre formarse mucho y acceder con garantías al mercado laboral? “Solo el 0,18% de los contratos que se firmaron en este primer semestre son de formación. Es un tipo de contrato que, con sus características actuales, no cumple con su función real, que es insertar a los jóvenes en el mundo del trabajo. Debe potenciarse ligado al último tramo de los estudios, potenciarse efectivamente la formación dual con más plazas. Además, deben fomentarse las políticas de Garantía Juvenil, que no estén supeditadas a fondos europeos y que se publiciten entre los interesados, que tienen un amplio desconocimiento de su utilidad y un alto porcentaje de fondos se pierde cada año”, pide la secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.
Igualmente, añade otras medidas para jóvenes, en este caso, relacionadas con la emancipación: “además de sueldos bajos y temporalidad, el precio de la vivienda es un hándicap para la emancipación de nuestros jóvenes. Necesitamos un parque de viviendas de alquiler tasado que permitan esa emancipación. Hoy por hoy, se da la paradoja de que es un poco más barato comprar que alquilar, pero tampoco esto está al alcance de la juventud: no se pueden hipotecar 40 años si ni siquiera saben dónde van a conseguir una estabilidad laboral”.
El resultado es que “solo el 19% de los menores de 29 años puede independizarse del hogar familiar, con regiones incluso por debajo del 17%. Teniendo en cuenta que el precio medio de alquiler en España es de 862 euros al mes, resulta ilusorio para personas que no son ni mileuristas. Por eso en USO hemos elegido ‘Se busca emancipación’ como lema de este 12 de agosto”, concluye Pablo Trapero.
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- Informe completo: “Situación sociolaboral de la Juventud en España 2018-2019”
por Juan José Rodríguez | Jul 2, 2019 | Economía, Empleo, Igualdad, Mujer
El número de parados registrados en la Comunidad de Madrid ha bajado un 1,91% en junio respecto al mes anterior, con 6.523 parados menos y situando el número total desempleados en nuestra región en 334.602 personas.
Aunque a primera vista el dato parezca positivo, hay que tener en cuenta que la creación de empleo se está estancando y este mes ha registrado una de las bajadas más flojas de los últimos nueve años. Esto se debe la incertidumbre política nacional y regional que están paralizando la iniciativa pública y privada.
Nuestro mercado laboral es “un enfermo que necesita una cirugía urgente que nadie se atreve a hacerle porque las operaciones requieren de una estabilidad y una iniciativa política que ha quedado aparcada por estériles discusiones sobre pactos, mientras ni médicos ni enfermeros le prestan atención al enfermo”, recrimina Joaquín Pérez, secretario general de USO: “el debate está en si Pedro con Pablo, si otro Pablo con Albert… y no en cómo abordar un plan integral de fomento del empleo de calidad”.
Con respecto al total de contratos, 36.729 fueron indefinidos en Madrid, un 0,21% más que el mes pasado, pero un 8,59% menos de los que se firmaron en junio de 2018. Con respecto a los temporales, sumaron 213.898 contratos, un 11,78% más que en mayo y un 3,87% más que en junio del año pasado. «El peso de la contratación temporal es cada vez más débil», continúa Pérez, quien añade que “viendo, además, las cifras de la última EPA, la mitad de esa contratación indefinida se destruye en menos de dos años, ya ni eso es garantía de un futuro estable. O de una vez se modifica la legislación laboral al completo o estamos ante una nueva especie en extinción: el empleo estable”.
De la cifra total de desempleados en la Comunidad de Madrid, 136.915 son hombres y 197.687 son mujeres. Este dato resulta especialmente preocupante porque la brecha de género, en vez de reducirse, cada vez se amplía más. Mientras que entre los años 2009 y 2014, el paro afectaba de forma similar a hombres y mujeres, a partir de 2015 el número de desempleados varones ha descendido más rápìdamente que el de las desempleadas madrileñas.
En un país marcado por la contratación estival del sector Servicios, la estadística indica que, si se miran las cifras en términos desestacionalizados, sin atender a estas características, el paro ha subido. “El verano no crea empleo, crea peonadas, trabajos efímeros y mal pagados que recaen sobre los más jóvenes o sobre el 40% de personas que ya no reciben prestación, sobre los que intentan meter la cabeza en el mundo laboral y son la carnada perfecta. Entre los menores de 25 años, por ejemplo, el paro ha bajado cuatro veces más que entre los adultos”, matiza Joaquín Pérez.
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por Juan José Rodríguez | May 6, 2019 | Economía, Empleo
La bajada del paro en la Comunidad de Madrid un 1,7% en abril es una buena noticia, especialmente teniendo en cuenta que la cifra de desempleados en la región se sitúa en las 347.725 personas, un 6,17% menos que hace un año. Otra cuestión aparte es la calidad del empleo registrado, que sigue incrementando su carácter precario con un nuevo aumento de los contratos temporales.
Del total de contratos, 38.462 fueron indefinidos, lo que supone una bajada del 5.26% con respecto a marzo (2.136 menos que el mes pasado) Los temporales sumaron 179.157, lo que supone un incremento del 1,16% (2.055 más de los que se firmaron en marzo).
De la cifra total de desempleados en la región, 145.568 son hombres y 202.157 son mujeres. Además, 26.963 parados en la región son menores de 25 años, de los cuales 14.123 son hombres y 12.840 son mujeres. Nuevamente se confirma que las mujeres comienzan a estar discriminadas en el mercado laboral a partir de la edad en la que ellas suelen formar una familia.
Con un mercado laboral animado por la Semana Santa, la bajada del paro ha favorecido especialmente al sector Servicios, con 5.881 parados menos con respecto al mes pasado, dejando la cifra total de desempleados en las 271.101 personas.
La Construcción, con 45 parados menos, se sitúa en los 27.915 desempleados. Industria, con 21.670 desempleados en este sector, cuenta con 28 desempleados menos. Y por último Agricultura ha registrado una bajada de 105 parados con un total de 2.929 desempleados en el sector.
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por Juan José Rodríguez | Mar 7, 2019 | Economía, Igualdad, Mujer
La tasa de paro entre las mujeres madrileñas se dispara cuando ellas cumplen los 27 años, la edad en la que la mayoría inicia un proyecto familiar. Sin embargo, entre los jóvenes menores de 25 años el desempleo femenino es muy similar, o incluso inferior, al masculino. Según desvela un estudio sobre la situación laboral de las mujeres madrileñas realizado por USO-Madrid, esta brecha laboral se repite desde hace tres años y cada vez es más acusada, lo cual supone una injusta discriminación por razón de género.
Con respecto a la condiciones de trabajo, 1.150.500 mujeres trabajan a jornada completa (un 44,3% con respecto a los hombres), mientras que 289.300 madrileñas que trabajan a jornada parcial (un 73,6% con respecto a los hombres), según las cifras de 2018 del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid.
La tasa de pluriempleo femenino en la región está cerca de duplicar a la masculina con 74.000 mujeres frente a 45.000 hombres que tienen más de un trabajo. Estos datos demuestran que en muchos casos no son ellas las que deciden libremente trabajar a tiempo parcial para ocuparse de la familia, sino que se ven obligadas a aceptar este tipo de jornada y buscar un segundo empleo para obtener un salario digno.
Las madrileñas están peor remuneradas en todos los sectores laborales, excepto en el de los auxiliares administrativos, con una brecha salarial que se sitúa en el 20%. El salario bruto medio anual masculino es de 29.111 euros y de 23.371 euros para las mujeres, según la última publicación de muestra continua de vidas laborales con datos fiscales de 2016.
Esta brecha condena a las mujeres a una desigualdad salarial que lastra su futuro con pensiones más bajas que las de los hombres.
Las diferencias salariales se acentúan en los puestos de más responsabilidad. Las gerentes y directoras madrileñas cobran un 35% menos que sus compañeros hombres. También sigue evidenciándose la existencia de un techo de cristal para las madrileñas con el doble de directivos que de directivas, 102.500 hombres frente a 50.400 mujeres.