¿Cómo denuncio violencia de género si vivo en cuarentena con mi agresor?

¿Cómo denuncio violencia de género si vivo en cuarentena con mi agresor?

La cuarentena para frenar los contagios de coronavirus ha confinado en algunos casos a las víctimas de violencia de género junto a sus maltratadores. Según las estadísticas, el hogar no es el lugar más seguro, puesto que es dónde más se manifiesta este tipo de violencia.

El 012 es el teléfono de la Comunidad de Madrid al que puedes acudir si sufres algún tipo de violencia de género, pero aún no has decidido denunciar. Está atendido por psicólogas y podrás recibir información sobre los recursos disponibles (jurídicos, administrativos y sociales). Además, si detectamos una situación urgente o crítica se hace un desvío automático al teléfono de emergencia 112. Ofrecemos también la atención en inglés, francés y rumano. Además, puedes contactar con nosotros a través del 016, desde el que nos derivarán tu llamada al 012, no dejando rastro en la factura.

El Ayuntamiento de Madrid lanza en redes sociales la campaña #NoEstásSola, que alerta y visibiliza de la violencia machista en el confinamiento, una iniciativa que recuerda que sigue activo durante el confinamiento el teléfono de ayuda a las víctimas de la violencia machista, el 016, que no deja rastro en la factura, y todos los recursos.

De igual modo, si crees que alguien de tu entorno puede ser víctima de violencia de género, no dudes en llamar al 012. La colaboración vecinal puede ser esencial en estos casos.

 

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En el 8M, USO reclama que “a iguales capacidades, las mujeres tengan iguales oportunidades”

En el 8M, USO reclama que “a iguales capacidades, las mujeres tengan iguales oportunidades”

“Iguales capacidades, iguales oportunidades” es el lema para el 8M con el que dirigentes, delegados, afiliados y trabajadores del sindicato USO y USO-Madrid han reivindicado este viernes el Día Internacional de la Mujer. La concentración, como cada año, se ha convocado frente a la Secretaría de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género.

Dulce María Moreno, secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO, ha presentado el acto. En él, la secretaria general de USO-Madrid, Concepción Iniesta, ha ofrecido un pequeño resumen sobre algunas de las desigualdades en materia de promoción laboral y brecha salarial que padecen las madrileñas en el mundo del trabajo. Para ello, Iniesta ha recordado las conclusiones del “Análisis de la brecha salarial de género por sectores productivos” elaborado por el sindicato USO para el 8M.

Después, dirigentes de USO-Madrid, la Federación de Servicios de USO, la Federación de Industria de USO y la secretaria confederal de Comunicación y Estudios Sindicales, Laura Estévez, han leído el manifiesto elaborado desde Igualdad para el 8M.

8M, un largo camino hacia la igualdad

“Mañana entra en vigor la obligatoriedad para las empresas de más de 150 personas en plantilla de contar con un plan de igualdad. Un gran paso, pues España no es país de grandes empresas y hasta ahora los planes solo eran obligatorios para las de más de 250 trabajadores. Sin embargo, este deber existe desde 2007 y, aún hoy, solo un 10%, aproximadamente, lo tiene en vigor”, critica Dulce María Moreno, secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.

Ese problema, el de conocer los datos, es el otro gran pendiente de la ley promulgada el año pasado de forma simbólica antes del 8M. “La norma contempla la obligación de registrar el plan de igualdad en un registro oficial, pero ese registro obligatorio no se está cumpliendo ni se hace seguimiento de él”, expone Moreno. El simple cumplimiento de las leyes ya en vigor permitiría avances cualitativos en la situación laboral de la mujer en muchas empresas.

“Pero en USO queremos más, queremos que dotarse de un plan de igualdad sea obligatorio en las empresas de menos de 50 trabajadores. No puede ser que la mujer sufra una discriminación más, también en función del tamaño de la empresa para la que trabaja”, sostiene la secretaria de Formación Sindical e Igualdad del sindicato USO.

Las madrileñas cobran un 28,5% menos que los hombres en el sector Servicios

Las madrileñas cobran un 28,5% menos que los hombres en el sector Servicios

Las mujeres madrileñas sufren la brecha salarial de género en todos los sectores productivos, excepto en la agricultura. Esa desigualdad es especialmente grave en el sector Servicios, donde a pesar de que trabajan más mujeres que hombres, ellas cobran un 28,5% menos que ellos. Son conclusiones del estudio “Análisis de la brecha salarial de género por sectores productivos”, elaborado por las secretarías de Formación Sindical e Igualdad, y de Comunicación y Estudios Sindicales de USO, con datos de la Agencia Tributaria del ejercicio 2018 y clasificados según los sectores productivos de la CNAE.

“Las mujeres suponen un 56,4% de los asalariados en los tres grupos que se divide Servicios (Servicios a las empresas, Servicios sociales y Otros servicios personales y de ocio), sin embargo los hombres perciben una media de 25.200 euros brutos al año y ellas 18.028 euros al año”, señala Víctor Fernández Cajide, secretario de Igualdad de USO-Madrid.

La brecha salarial es especialmente grave en las Entidades Financieras y Aseguradoras, donde las madrileñas cobran un 38,9% menos que los hombres. “Estamos ante un sector en que trabajan los mismos hombres que mujeres, la proporción es prácticamente el 50%, pero la diferencia salarial bruta que padecen ellas demuestra que los puestos directivos siguen siendo mayoritariamente masculinos”, explica Fernández Cajide.

Otros de los sectores productivos en los que existe una diferencia salarial sustancial en nuestra región son el Comercio y los Transportes, donde las mujeres cobran un 26,5% menos que los hombres o el sector de la Información y la Comunicación donde ellas perciben un 21,1% menos de salario medio que los hombres.

El sector primario y secundario siguen siendo predominantemente masculinos, pero la brecha salarial es inferior o incluso inexistente. En la Agricultura, las mujeres, que suponen un 27,5% de los trabajadores, perciben un 0,4% más que los hombres.

Por su parte, en la Industria y la Industria Extractiva, las mujeres suponen un 30,6% de los empleados y de media cobran un 14,7% menos que ellos. Con respecto a la Construcción, las mujeres ocupan un 25,3% de los puestos pero cobran un 5,6% menos que los hombres.

Más allá de la brecha salarial, resulta también especialmente preocupante el hecho de que hasta los 25 años, el paro femenino es muy similar, o incluso inferior al masculino. Sin embargo, el número de desempleadas madrileñas se dispara a partir de los 27 años, la edad en la que la mayoría inicia un proyecto familiar.

“Entre los jóvenes menores de 25 años el desempleo femenino es muy similar, o incluso inferior, al masculino, pero a partir de esa edad las mujeres comienzan a padecer una discriminación muy injusta por razones de género”, señala Fernández Cajide. Por ese motivo, insiste, “desde USO tenemos que continuar reivindicando una igualdad de trato y de oportunidades real entre mujeres y hombres. A iguales capacidades, iguales oportunidades”, concluye Fernández Cajide.

8M. Iguales capacidades, iguales oportunidades

8M. Iguales capacidades, iguales oportunidades

Afortunadamente este 8 de marzo tenemos algo que celebrar, los innumerables avances en los derechos y libertades de la mujer en el mundo. No obstante, desde USO tenemos que continuar reivindicando muchos otros, sobre todo desde el ámbito laboral, para conseguir una igualdad de trato y de oportunidades real entre mujeres y hombres.

Nos sigue resultando familiar saber que alguna amiga, hermana o hija a la que despiden por estar embarazada, la degraden en su categoría, con la consiguiente bajada de salario y de las cotizaciones tras incorporarse después del parto; le pagan menos que a los hombres con la misma categoría o, simplemente, las empresas se ahorran algunos pluses que sí les pagan a sus compañeros.

Hombres y mujeres tenemos que aunar fuerzas y apoyar a esas mujeres que ven menoscabados sus derechos por el simple hecho de ser mujer, pues, teniendo iguales capacidades que los hombres, exigimos que tenga iguales oportunidades. Históricamente, las mujeres han asumido el trabajo de cuidados de la familia, descendientes y familiares mayores de forma gratuita. En los últimos años, se han incorporado al mercado de trabajo, pero las tareas de cuidados no se han repartido de forma equitativa: continúan desarrollando 2 horas más al día de trabajo doméstico que su compañeros los hombres, que también trabajan fuera del hogar.

El principal problema para la mujer aparece cuando decide ser madre. Ahí empieza a tener problemas para cuidar del bebé y de la familia, como ha sido históricamente. Está demostrado en las estadísticas de las empresas que, tras el nacimiento del bebé, las mujeres reducen sus jornadas laborales y los hombres aumentan el número de horas trabajadas. La maternidad sigue estancando las carreras profesionales de las mujeres; no así las de los hombres.

Además, observamos cómo en los sectores feminizados, como por ejemplo la limpieza, las tablas salariales son mucho más bajas que en cualquier sector en el que trabajen mayoritariamente hombres. La mayoría de las veces, los jefes y mandos intermedios son hombres, y en sus convenios no se articula una buena negociación colectiva salarial.

Es importante tener en cuenta que ambos, hombres y mujeres, debemos trabajar por esa igualdad de condiciones, que les contemos a esas mujeres que tienen que exigir sus derechos, que son merecedoras de recibir un salario digno sea cual sea su sector de actividad, y que, tanto si deciden tener descendencia como si no, no se verá afectada su carrera profesional ni tendrá que elegir entre ser madre o poder desarrollarla. Para ello, consideramos que el Gobierno debe legislar un sistema de protección para las mujeres que se enfrenten a estos casos y opten por defender estos derechos, y que tengan la confianza de que no serán despedidas o penalizadas laboralmente por reclamar unos derechos regulados en la ley.

Este año, las empresas de más de 150 personas en plantilla deberán tener un plan de igualdad. En 2021 les corresponderá a las que tengan más de 100 y, en 2022, todas las que cuenten con 50 o más personas en plantilla. Desde USO, aprovecharemos estos planes de igualdad en las empresas para incluir medidas reales que consigan que las mujeres dejen de ser discriminadas por razón de sexo, que no vean rota su carrera profesional por el hecho de ser madre o por dedicarse a los cuidados de familiares, que las condiciones salariales sean totalmente igualitarias para que puedan ser personas independientes y, sobre todo, libres; y que estas mejoras revieran en el descenso de la pobreza de la mujer a lo largo de toda su vida.

La brecha salarial aumentó en España en casi 500 euros anuales en la última década

La brecha salarial aumentó en España en casi 500 euros anuales en la última década

A pesar de que en la última década ha crecido notablemente la sensibilización sobre desigualdad salarial entre hombres y mujeres, la fría realidad de los datos no refleja una mejora real en este aspecto. Así, entre 2008 y 2017, última Encuesta Anual de Estructura Salarial, la brecha creció en 491,28 euros anuales. Esto supone que las mujeres, que en 2008 cobraban un 21,87% menos que los hombres, en 2017 se alejaron un poco más, hasta el 21,92%.

Son algunos de los datos que se reflejan en el informe sobre el “Análisis de la brecha de género en salarios y pensiones”, elaborado por el Gabinete de Estudios de USO con motivo del Día Internacional por la Igualdad Salarial. “Esta conclusión habla de la brecha como media, pero si ahondamos en los datos nos encontramos tendencias aún más preocupantes: ya desde las edades más tempranas, las mujeres acceden a trabajo peor pagados, pero hasta los 29 años esa diferencia salarial prácticamente no cambia. Es a partir de los 30 años, cuando las mujeres acceden a la maternidad, cuando la brecha se hace cada vez mayor. En los hombres, los salarios van creciendo a lo largo de toda su vida laboral, mientras que las mujeres se estancan, no progresan, no ascienden”, censura Dulce María Moreno, secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.

Desde los 2.755 euros anuales de brecha salarial en los menores de 20 años, se sextuplica al final de la vida laboral, en las pensiones: 16.684 euros. “Toda una vida de peores condiciones laborales se refleja en un abismo, no una brecha, en las pensiones. La pensión más común en la mujer es de 650 a 700 euros y de 400 a 450; la más común en los hombres, de 800 a 850. A partir de cifras más cercanas al SMI, 900 euros, hay muchos más perceptores hombres, con un pico en la mayor pensión del sistema que septuplica la femenina”, argumenta Moreno.

Entre las múltiples brechas que se desprenden del estudio de los salarios por género, figura también cuánto perciben las mujeres y los hombres por hora trabajada: Asturias, Navarra y Cataluña son las comunidades autónomas donde más diferencia hay, llegando en el Principado a 3,96 euros. “Es curioso que estas mayores brechas se den en regiones que lideran las estadísticas de salarios en cifras globales. Esos mejores salarios los perciben los hombres, están ligados a la industria tradicional, que sigue siendo un campo con poca presencia femenina”, explica la secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.

Por todo ello, desde el sindicato USO, “pedimos que, apenas a unos días del 8 de marzo, cuando se cumple un año de la entrada en vigor de la ley con medidas urgentes para luchar contra la desigualdad, esta ley se aplique de verdad, no solo su parte más popular, que era la ampliación de los permisos de paternidad. Actualmente, no existe un modelo de la auditoría salarial que obligatoriamente debían incluir los planes de igualdad, ni se ha desarrollado cómo se realizará el seguimiento posterior ni cómo se penalizarán los incumplimientos, la ley es solo papel. Además, a punto de entrar en vigor la obligatoriedad de que las empresas de más de 150 trabajadores tengan un plan de igualdad, solamente el 5% de las que ya estaban obligadas a tenerlo lo han firmado”, reivindica Dulce María Moreno.

Las peores cifras del paro madrileño en enero desde 2012: “La subida del SMI no será suficiente”

Las peores cifras del paro madrileño en enero desde 2012: “La subida del SMI no será suficiente”

La subida del 3,36% del número de parados registrados en la Comunidad de Madrid muestra que las viejas fórmulas para crear empleo están agotadas. “A pesar de que enero siempre ha sido un mes malo, nos encontramos ante el mayor repunte del paro registrado en este mes desde el año 2012. Los datos dibujan un panorama que no invita al optimismo”, señala la secretaria general de USO-Madrid, Concepción Iniesta.

“La precariedad del trabajo estacional del sector Servicios, con 11.620 empleos destruidos en el último mes, continúa siendo uno de los grandes problemas de la comunidad”, afirma Iniesta, que también alerta del incremento del paro en la Industria: “Este mes hemos perdido 450 empleos en un sector determinante para el desarrollo económico. Nos encontramos ante una desaceleración que los políticos deben afrontar con medidas que vayan más allá de la subida del Salario Mínimo Interprofesional y que requieren un acuerdo por el empleo, la formación, el I+D+i y la industria”.

 

Mes nefasto para jóvenes y mujeres

Asimismo el paro ha aumentado más entre las mujeres con un 3,6% más de desempleadas con respecto a diciembre situando la cifra total en las 202.872 madrileñas en paro. Entre los hombres el paro ha aumentado un 3% con un total de 147.877 madrileños desempleados.

Este mes ha sido nefasto para el empleo joven, con un incremento del 5,6% con respecto al mes pasado. “Esto supone que ahora mismo hay 26.475 menores de 25 años en paro con unas perspectivas especialmente complicadas para independizarse, teniendo en cuenta el elevado precio de la vivienda en Madrid, uno de los más altos de España”, insiste Iniesta.