IPC agosto: la inflación no experimenta cambios en Madrid, aunque la subyacente se sitúa en su nivel más alto del último año

IPC agosto: la inflación no experimenta cambios en Madrid, aunque la subyacente se sitúa en su nivel más alto del último año

Alimentos y transportes se sitúan por debajo del índice general y contribuyen a la moderación de los precios

 

“Poco se puede extraer de los datos de este último mes porque agosto es, históricamente, el mes vacacional para los madrileños y, fluctuaciones coyunturales aparte, influye en una esperada moderación de los precios. Cierto es que hace un año la inflación se redujo y que la actual es 7 décimas superior, pero el mercado tiende a una cierta estabilidad que tendrá que confirmarse durante el otoño”, valora María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Sin embargo, la cesta de la compra se ha encarecido muy por encima del índice general (+33 %) y eso tendría que controlarse mejor, porque afecta a la calidad de vida de las personas. Todos consumimos leche, huevos, carnes o pescado, que deberían ser objeto de una regulación especial para proteger a la población más vulnerable”, denuncia la máxima dirigente regional de la USO.

 

Lejos del objetivo del 2 %

La mala noticia es que, a pesar de la nula variación del último mes, la inflación anual (2,9) roza el 3 % y sigue muy lejos del objetivo del 2 % marcado por la Unión Europea (UE). Sin embargo, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo los tipos de interés en la jornada previa, señal de que da la da por controlada en la zona euro.

La buena es que los alimentos bajaron casi un punto, liderados por los aceites y grasas (-36 % anual) y el azúcar (-20). Siguen tensionando la cesta de la compra el café (+18), los huevos (+17), las carnes de ovino (+14) y vacuno (+13), las bebidas no alcohólicas (+4) y la leche (+3,9).

 

Electricidad y suministros disparan el gasto en vivienda

En el apartado de la vivienda, el alza roza el 5 % anual a causa de los suministros de agua, calefacción y, especialmente, electricidad (+9,5). En el resto de grupos, destaca la deflación del transporte privado (-1,1) gracias a la bajada de los combustibles y carburantes (-3,6). Sin embargo, el transporte colectivo se ha encarecido un 16 % en el último año, sobre todo el urbano (+20).

Restaurantes (+3,7), alojamientos (+4,9), educación primaria (+3,9) y secundaria (+3,1), servicios ambulatorios (+3,9) seguros (+8,8), efectos personales (+7,0) y servicios de protección social (+5,4) también son factores que tensionan los precios.

 

La inflación estructural repunta

La inflación subyacente, o estructural, repunta hasta el 2,8 %, su nivel más alto desde junio del 2024. Esta referencia es importante porque afecta a la recuperación del poder adquisitivo de las familias. La subida salarial media pactada por convenio, de la que se benefician más de un millón de personas trabajadoras, se mantiene en el 4,1 % por segundo mes consecutivo, más de un punto por encima.

 

Paro Agosto: Sube el paro y cae la afiliación con mayor fuerza que en años precedentes en Madrid

Paro Agosto: Sube el paro y cae la afiliación con mayor fuerza que en años precedentes en Madrid

El sector servicios absorbe la práctica totalidad de los nuevos desempleados, aunque son diez mil menos que hace un año

 

“Se puede ver la botella medio llena o medio vacía, pero está claro que las cifras de paro y afiliación son las peores de los últimos años. También es cierto que hay menos parados y más afiliados que hace un año, pero se ha destruido más empleo a pesar de que se han firmado más contratos que el año pasado, lo que no tiene ninguna lógica. ¿Cómo se pueden generar casi sesenta mil contratos indefinidos y que esto no provoque que la gente salga del paro? El indefinido es una figura que ha perdido su valor, además de que cada vez se firman más temporales y eso tampoco es bueno. Al final, redunda en empleos más precarios, lo que afecta principalmente a las mujeres y a los jóvenes, los dos colectivos más vulnerables”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

 

Se trata del peor mes de agosto desde la pandemia, tanto en las cifras de paro ofrecidas por el SEPE, como en las de afiliación de la Seguridad Social. Los 4.214 nuevos parados superan con creces los datos de los tres años precedentes y las 42.275 bajas de afiliados confirman una clara tendencia al alza desde el 2022.

 

Paro

Los 280.090 parados en la Comunidad de Madrid son 4.214 más que en julio (+1,5 %), aunque 10.236 menos que en agosto del 2024 (-3,5 %). Porcentajes peores, en ambos casos, que los registrados a nivel nacional (+0,9 y -5,7 %, respectivamente). Prácticamente todos los nuevos desempleados pertenecen al sector servicios (98 %). También sube ligeramente en industria y cae de forma casi inapreciable en agricultura, construcción y en el colectivo si empleo anterior.

En este último apartado, llama la atención de que hay prácticamente los mismos parados entre los menores de 25 años y los mayores de 44, aunque en este último caso 4 de cada 5 demandantes son mujeres. La brecha de género también se observa en el dato global, que alcanza el 60 % por primera vez en mucho tiempo.

 

Afiliación

Los datos de afiliados no son mejores. En agosto se destruyeron 42.275 empleos, cifra que supera los 60.000 durante los dos meses de verano. Sin embargo, hay 93.390 cotizantes más que hace un año. Llama la atención que el último día del mes apenas se registraron dos mil bajas, lo que rebaja la influencia de la estacionalidad turística como causa. En total, hay 3.733.879 afiliados en la región, por lo que se espera que a finales del otoño vuelva a superarse el récord de 3,8 millones.

La educación es el sector que registró una mayor caída (-11.000), seguido de la hostelería y de las actividades profesionales y científicas (-6.000) y de las recreativas y de entretenimiento (-4.000).

Del total, 3.203.356 pertenecen al Régimen General. Sólo 3 de cada 5 trabajan a tiempo completo, aunque 7 de cada 10 tienen contrato indefinido. El número de fijos discontinuos (58.520) es el más alto desde que se empezó a computar esta figura tras la reforma laboral del 2022. La brecha de género se mantiene en torno al 60 % en todas las modalidades de contrato, especialmente alta en los indefinidos a tiempo parcial (65 % mujeres).

 

Contratos

En agosto se firmaron 136.700 nuevos contratos, lo que supone un incremento del 4,3 % respecto al mismo mes del año anterior. Eso sí, la tendencia a la temporalidad se acentúa (57 %), abriendo la brecha en el acumulado del 2025 hasta casi 8 puntos respecto a las contrataciones indefinidas (46 %). 9 de cada 10 se firmaron en el sector servicios y menos de un tercio por trabajadores extranjeros.

 

Prestaciones

En Madrid se registraron 49.667 nuevas altas, lo que sitúa la cifra total en 174.626 (15.000 menos que hace un año). 7 de cada 10 son pensiones contributivas. Dos datos resaltan sobre el resto: por primera vez en muchos meses, la cuantía media (997 euros) cae por debajo de los mil, aunque sigue siendo 21 euros más alta que la media nacional. Y, sobre todo, que el número de perceptores de subsidios y complementos de ayuda al empleo (CAE) se ha triplicado en lo que va de año, pasando de apenas 9.000 a casi 23.000 en julio.

IPC julio: La electricidad y el transporte público elevan la inflación a casi el 3 % en Madrid

IPC julio: La electricidad y el transporte público elevan la inflación a casi el 3 % en Madrid

El índice general vuelve a situarse dos décimas por encima de la media nacional y de la inflación subyacente

 

“Las economías familiares siguen pagando un alto precio por un escenario económico incierto y volátil. El objetivo del 2 % parece cada día más lejano y afecta a los productos y servicios más elementales: alimentación sana, suministros de la vivienda, alquileres y transporte público. De seguir así, estamos condenando a nuestros jóvenes a la precariedad, no pueden acceder a una vivienda digna, ni siquiera con un trabajo indefinido y un salario medianamente decente, porque necesitan de casi la totalidad de su salario para pagar el alquiler. Nuestros políticos no son conscientes del gravísimo problema de la vivienda, están a otras cosas. Desde USO apostamos por generar empleo de calidad, estable, con salarios más dignos, para afrontar un contexto que parece que, lejos de mejorar, irá a peor en los próximos meses”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.  

 

La inflación se acerca al 3 %

Las peores previsiones se confirmaron y el IPC vuelve a dispararse en julio hasta el 2,9 %, seis décimas más que en junio y casi un punto por encima que en mayo. Los precios se movieron apenas una décima respecto al mes anterior, pero la comparativa anual es muy negativa. Dos factores destacan sobre el resto: el suministro eléctrico subió un 11 % en el último mes y es un 5,4 % más caro que hace un año; y el transporte público, sobre todo el urbano, se encareció un 20,4 % tras la reciente actualización de tarifas.

La cesta de la compra se depreció tres décimas respecto a junio, aunque sigue por encima de la media (3,0 %) en términos interanuales. Eso sí, las carnes de vacuno y ovino o los huevos siguen por encima del 10 %, las frutas y las legumbres superan el 7 % y el pescado roza el 6 %. Al contrario, los aceites y grasas (-35 %) y el azúcar (-21 %) mantienen una fuerte tendencia a la baja.

 

El problema de la vivienda

Los gastos asociados a la vivienda son el apartado que más sube, con los alquileres (+3,1) y la electricidad (+5,4) como principales causas. Del resto, destacan el lógico incremento de los paquetes turísticos (+8,5 %) y de los servicios de restauración (+3,6 %), aunque los de alojamiento se depreciaron casi un 10 % en el último mes. Los seguros también siguen muy cerca del 9 % de subida respecto al año anterior.

La inflación subyacente no experimento ninguna variación respecto a junio, aunque se sitúa en un 2,7 % anual, su nivel más alto desde enero. Una mala noticia que, sin embargo, se ve compensada por el alza de la subida salarial media pactada por convenio (+4,1), lo que permite un cierto alivio para la recuperación del poder adquisitivo de las familias. Además, por primera vez en mucho tiempo, esta subida afecta a más de un millón de personas trabajadoras en la Comunidad de Madrid.

La inflación sube seis décimas en junio después de 3 meses de caídas y repunta hasta el 2,3 % en Madrid

La inflación sube seis décimas en junio después de 3 meses de caídas y repunta hasta el 2,3 % en Madrid

La subyacente mantiene su suave descenso y se sitúa en el mismo nivel que el índice general

 

Negociación colectiva y protección de alimentos y suministros básicos

“Los datos publicados por el INE reflejan un escenario de inflación estable y moderado. Pero, si se mira más allá de la superficie, vemos que las familias siguen viendo mermada su capacidad de ahorro porque lo que más sube son los alimentos básicos, la calefacción, el alumbrado, el agua… incluso la educación obligatoria de sus hijos más pequeños”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Las consecuencias negativas van más allá. Por ejemplo, si la fruta, las verduras o las legumbres se encarecen tanto, la gente tiene que hacer un gran esfuerzo para comer sano, lo que afecta especialmente a los niños más vulnerables. Siempre defendemos que alimentos y suministros básicos deben estar especialmente protegidos de los vaivenes del mercado. Y, como organización sindical, apostamos por la negociación colectiva como fórmula para que los salarios suban y las personas trabajadoras puedan recuperar su capacidad de compra”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

 

Los precios suben más donde más duele

La variación anual del IPC y de la inflación subyacente se cruzan en un moderado 2,3 % que ofrece una sensación de relativa estabilidad, aunque con algunas sombras debido al irregular comportamiento del consumo. La inflación registró una de sus mayores subidas mensuales del último año (+0,6) en la Comunidad de Madrid, una décima menos que a nivel nacional.

Si se analizan los datos pormenorizados, se observa que los precios subieron más donde más duele a las familias: alimentación (+3,0 anual y +2,2 en lo que va del 2025) y gastos asociados a la vivienda (+3,8 y +2,5, respectivamente). En la comparativa anual, son dos de los apartados que más subieron, sólo superado por el de bebidas alcohólicas y tabaco (+4,7); y, entre ambos, la hostelería (+3,5).

La cesta de la compra es hoy un 34 % más cara que en enero del 2021, cuando se empezó a contar desde cero. Es, de largo, el capítulo más inflacionista en el último cuatrienio. Los huevos se encarecieron casi un 20 % en el último año; le siguen la carne de ovino (+15) y de vacuno (+13), las frutas y verduras (+11) y las legumbres (+6). En el polo opuesto, los aceites y grasas (-38 anual y -26 en el 2025) y el pescado (-9 en el primer semestre).

Los gastos asociados a la vivienda también crecieron muy por encima del índice general: sobre todo la electricidad (+5,6 anual), el alquiler y la conservación (+3,1) y los suministros (+2,6).

 

Hostelería, ocio y cultura, lo que más subió en junio

Del resto de apartados, destacan el encarecimiento en el último año de la sanidad (+2,7), con los servicios ambulatorios y hospitalarios por encima del 3 %; la hostelería (+3,5), con los hospedajes disparados en lo que va de año (+13); y la enseñanza (+2,6), liderada por la infantil y primaria (+4,1). El ocio y la cultura se mantienen estables en términos anuales, aunque fue lo que más subió en el último mes (+2,3) por el fuerte tirón de los paquetes turísticos (+11).

El breve conflicto bélico entre Israel e Irán afectó al mercado del crudo y eso se notó en los transportes. Los carburantes y combustibles experimentaron su mayor subida en un año (algo más de 1 punto), después de tres meses seguidos de caídas. Y, como consecuencia, generó un encarecimiento del suministro que se reflejó, sobre todo, en el transporte interurbano (+10,9 respecto a mayo). También es cierto que carburantes y combustibles son casi un 6 % más baratos que en junio del 2024.

 

La subyacente se acerca al anhelado 2 %

La inflación subyacente (+2,3) sigue acercándose, lentamente, a ese objetivo del 2 % que refleja estabilidad y normalidad en el consumo. Buena tendencia, pues la subida salarial media (que afecta a casi 100.000 empresas y 900.000 personas trabajadoras en la región), también se mantiene en un estable 3,6 %, dos décimas por encima de la media nacional. Datos que, a su vez, suponen un incremento del poder adquisitivo, menores tipos de interés e hipotecas más accesibles.

La inflación vuelve al 2 % en Madrid, aunque vivienda, alimentos y suministros evitan un dato mejor

La inflación vuelve al 2 % en Madrid, aunque vivienda, alimentos y suministros evitan un dato mejor

La subyacente se mantiene en un moderado y estable 2,4 %, siete décimas menos que hace un año

 

“Los precios mantienen una clara tendencia a la moderación, pero no todos. Los gastos que más influyen en las economías familiares, la cesta de la compra y la vivienda, siguen subiendo por encima de la media. Las personas trabajadoras tenemos un grave problema con la compra o el alquiler de la vivienda, lo mismo en Madrid que en el resto de España, con un mercado muy tensionado. Por eso, desde USO-Madrid exigimos a los gobiernos central y autonómico que se dediquen a afrontar y solucionar los problemas más graves que tenemos actualmente”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Y, como siempre recordamos, tienen que apostar también por trabajos más dignos, más estables y mejores salarios como fórmulas para recuperar, al menos en parte, el poder adquisitivo perdido”, reclama la máxima dirigente regional.

 

Buen dato que pudo ser mejor

No hubo movimientos en los precios respecto a abril, según los datos del INE, y esa contención permite alcanzar ese objetivo marcado por la Unión Europea para considerar controlada la inflación. El 2 % de subida anual vuelve a ser el mejor dato desde octubre, aunque si se desglosa el índice general se observa un comportamiento dispar en los diferentes apartados.

Así, dos aspectos básicos como la cesta de la compra (+2,6) y la vivienda (+3,3) son los que más han subido en el último año a excepción de la hostelería (+4,2) y las bebidas no alcohólicas y tabaco (+3,7). El único grupo que ha bajado en la comparativa anual es el del transporte (-2,1), sobre todo el privado (-4,4) debido a la caída de los carburantes.

En el caso de los alimentos, se observa un fuerte ascenso de los huevos (+19,4), la carne de ovino (+19,4), la de vacuno (+12,0) o las frutas frescas (+9,8), mientras que los aceites y grasas siguen abaratándose (-35,3) y acercándose a los precios previos a su escalada en el 2023.

Respecto a la vivienda, el alquiler es un 3,1 % más caro que hace un año y se sitúa en su nivel más alto de los últimos cuatro. Aunque lo que más subió fue la electricidad (+4,1), sin duda influida por los efectos del apagón del lunes 28 de abril. El suministro de agua también se encareció un 2,6.

 

Los alojamientos, cada vez más caros

Del resto, destaca el abaratamiento del ocio y la cultura (-1,7 mensual), sobre todo de los paquetes turísticos (-9,4), algo lógico tras caer la Semana Santa en abril. Al contrario, los servicios de alojamiento han subido un 17,1 en lo que va del 2025, son un 7,8 más caros que en mayo del 2024 y casi han duplicado sus precios en el último lustro.

La inflación subyacente, o estructural, se mantiene en un moderado 2,4 %, lo que sin duda es una buena noticia para los bolsillos de los madrileños. Al compararla con la subida salarial media negociada por convenio (+3,6), también supone una cierta recuperación del poder adquisitivo.