IPC agosto: La inflación se dispara hasta el 4,7 en Madrid, su nivel más alto desde hace tres años y medio

IPC agosto: La inflación se dispara hasta el 4,7 en Madrid, su nivel más alto desde hace tres años y medio

Los productos energéticos siguen subiendo muy por encima de la media y tensionan el gasto de las familias en vivienda y transporte

 

“La inflación sigue sin dar tregua a las familias madrileñas, que un mes tras otro ven cómo su capacidad de compra y de ahorro se reduce, con salarios insuficientes para absorber el aumento del coste de la vida. Los parches fiscales del Gobierno central no son eficaces para contener los precios en un mercado tan sensible como el energético”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.   

“Tener un empleo ya no garantiza tener una calidad de vida aceptable para la mayoría de las personas trabajadoras; por ejemplo, nuestros jóvenes no pueden emanciparse, aunque trabajen, por el disparatado coste de la vivienda y de sus gastos asociados. Hacen falta medidas estructurales más valientes y con subidas salariales vinculadas por ley a la inflación”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

 

Los suministros energéticos asfixian las economías familares

El índice general aumentó en 8 décimas en agosto y la media de los precios es casi un 5 % (4,7) más cara que hace un año. También es la más alta desde febrero del 2023 en la Comunidad de Madrid. La fuerte aceleración tiene como claros protagonistas a los productos energéticos, debido al conflicto bélico en Oriente Medio: subieron un 18,1 % en el último año, sobre todo los combustibles y carburantes (21,5).

Las cambiantes bonificaciones fiscales a estos suministros se han demostrado ineficaces para contener sus precios. Así, la eliminación de la rebaja del IVA de la electricidad y el gas tuvieron como consecuencia un encarecimiento del 9,4 % respecto a agosto del 2025 y del 7,6 en el cómputo de los gastos en vivienda.

Tampoco se libran los transportes (+3,5 mensual y +9,6 anual), sobre todo el personal (+7,0 y +19,6, respectivamente), mientras que el público interurbano es un 12,2 % más barato que hace un año en nuestra región.

Los alimentos no elaborados suben por encima de la media

El otro gran capítulo de gastos, la alimentación, sigue más moderada que la media, aunque el 3,1 % de crecimiento anual sigue siendo un dato elevado. Sobre todo, en productos como los huevos (+16% anual), el pescado (+11), la carne de vacuno (+10) o las frutas frescas (+7); la subida media de los alimentos no elaborados se acerca al 6 %.

Otros productos y servicios que han tensionado los precios son los de alojamiento (+9,2 anual), los efectos personales (+7,4), los seguros (+6,2) o las actividades recreativas (+6,0). La única “alegría” la ofrecen el vestido y el calzado, con un descenso anual del 2,0 %.

La que sigue bastante estable es la inflación subyacente (ajena a los vaivenes de los productos más volátiles), que se reduce una décima respecto a julio y se sitúa en el 3,1 % anual en la Comunidad de Madrid. Eso sí, sigue siendo 4 décimas más alta que la subida media salarial pactada por convenio (2,7).

IPC julio: La inflación sube otras dos décimas en julio y ya se acerca peligrosamente al 4 % en la Comunidad de Madrid

IPC julio: La inflación sube otras dos décimas en julio y ya se acerca peligrosamente al 4 % en la Comunidad de Madrid

Electricidad, gas, combustibles y carburantes lideran la subida anual del IPC tras la progresiva retirada de las rebajas fiscales por parte del Gobierno central

 

“Desde USO-Madrid venimos denunciando desde hace tiempo que las ayudas fiscales pueden aliviar los bolsillos de los madrileños de manera puntual, pero que lo que realmente hace falta es una política fiscal valiente, capaz de responder automáticamente a los vaivenes de los mercados. Los salarios crecen menos que los precios y las personas trabajadoras sufren para llegar a fin de mes. Por eso, desde nuestro sindicato insistimos siempre en que la subida de los salarios debería estar vinculada por ley al alza del coste de la vida. Tener un puesto de trabajo ya no garantiza poder afrontar los gastos típicos de cualquier familia”, reclama María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

 

Vivienda y transportes tensionan la inflación

La inflación no da tregua a los madrileños y, pese a la relativa moderación de los alimentos, el vestido o el calzado, volvió a subir dos décimas hasta alcanzar el 3,9 % en julio, después de tres meses estancada en el 3,8. La inflación subyacente bajó 3 décimas respecto al mes anterior, rompió su tendencia alcista de los últimos meses y se sitúa en el 3,2.

Los gastos asociados a la vivienda (+1,2 mensual y +7,1 anual) y al transporte (+2,5 y +5,9, respectivamente) son los grandes responsables de que el IPC general no sólo no baje, sino que siga acercándose cada vez más al 4 %. El fin de las ayudas gubernamentales a los productos energéticos para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio tuvo como consecuencia un fuerte repunte de los precios de la electricidad y el gas (+3,3 mensual +8,0 anual) o del transporte privado (+5,3 / +10,7). La conservación de la vivienda (+11,6 anual) también sigue acusando la entrada en vigor de la nueva tasa de basuras, que hace un año aún no existía.

La cesta de la compra da un respiro

El alivio, aunque liviano, llega desde la cesta de la compra. Los alimentos y las bebidas no alcohólicas se depreciaron 6 décimas en julio y siguen muy por debajo del índice general. Eso sí, productos básicos como los huevos (+16,8), el pescado (+10,6) o la carne de ovino (+10,3) siguen con los precios disparados respecto al año anterior. En el lado opuesto, las frutas frescas (-4,6 mensual) o las legumbres y hortalizas (-2,3) son más baratas que hace un año.

Las familias siguen perdiendo poder adquisitivo

Como consecuencia de todo ello, las familias madrileñas siguen perdiendo poder adquisitivo un mes tras otro si se toma como referencia válida la subida media salarial pactada por convenio (que afecta a más de 800.000 personas trabajadoras) y que es la segunda más baja de todas las comunidades autónomas. El 2,7 % de julio es 5 décimas inferior a la inflación subyacente, considerada estructural al no influir en su cálculo los elementos con los precios más volátiles, como la alimentación o la energía.

IPC junio: La inflación sigue estancada en el 3,8 % por tercer mes consecutivo en Madrid

IPC junio: La inflación sigue estancada en el 3,8 % por tercer mes consecutivo en Madrid

Las subidas de la electricidad y del gas absorben la contención de los alimentos y la bajada de los combustibles y carburantes

 

“Los madrileños llevamos muchos meses soportando la inflación más alta de España y la sensación es la de que la situación va a seguir así durante bastante tiempo. Productos básicos de la cesta de la compra siguen encareciéndose de forma desorbitada y castigan duramente a las familias. Las rebajas fiscales de los productos energéticos pueden aliviar de manera puntual, pero es necesaria una regulación estructural que blinde al suministro eléctrico o al transporte público frente a los vaivenes de los mercados. Y, además, los salarios siguen creciendo muy por debajo de los gastos, lo que perjudica, un mes sí y otro también, la capacidad de ahorro de las personas trabajadoras”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

 

Pérdida constante de poder adquisitivo

Los precios subieron 6 décimas en junio en la Comunidad de Madrid (mismo dato que a nivel nacional) y la inflación interanual se mantiene en ese inalterable y doloroso 3,8 % durante el último trimestre. Pero es que, además, la inflación subyacente, o estructural, repuntó una décima (3,6), mantiene una suave tendencia al alza desde hace un año y sigue castigando con fuerza la capacidad de ahorro de los madrileños: por contraste, es ya casi un punto superior que la subida media salarial pactada por convenio (2,7).

Se sabía que el final del IVA reducido para la electricidad repercutiría negativamente en los gastos asociados a la vivienda. Los suministros, también el del gas, subieron un 12,7 % respecto a mayo y son un 5,2 % más caros que hace un año. El agua también es un 12,9 % más cara que en junio del 2025.

 

Pequeño alivio gracias a la alimentación y al transporte

Al contrario, los alimentos (+0,1 en junio) y, sobre todo, el transporte (-1,5) aliviaron los gastos más habituales de los madrileños. La cesta de la compra se ha encarecido un 2,5 % en el último año, muy por debajo del índice general. Sin embargo, hay productos como los huevos (+16,9), el pescado (+11,1), la fruta fresca (+10,6) o la carne de vacuno (+10,3) que siguen tensionándola. El aceite (+4,1) también subió después de más de un año de caídas.

El escenario bélico en Oriente Medio provoca constantes vaivenes en el precio del petróleo y, por tanto, de sus derivados. Los combustibles y carburantes bajaron un 3 % en junio, aunque en lo que va del 2026 han aumentado casi 5 puntos y en la comparativa anual el alza es del 6,3 %. Y esto es bueno para el transporte privado (-3,3 en junio), pero no se refleja en el transporte de pasajeros (+13,0), sobre todo el público urbano (+20,5).

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

El encarecimiento del transporte, afectado por carburantes y combustibles, impide un mejor dato pese a la contención de la cesta de la compra

 

“Mayo ha sido un mes de transición en cuatro a los precios en Madrid. Seguimos soportando una inflación muy alta, que sube mucho más que los salarios y eso perjudica a las personas trabajadoras y a la población más vulnerable. Aunque las subidas en la cesta de la compra o la vivienda se han moderado en el último mes, siguen siendo inasumibles para muchas familias”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

“Si es cierto que ese ‘escudo social’ de rebajas fiscales promovidas por el Gobierno se terminan en junio, estamos hablando de un parche para un momento de crisis. Desde USO-Madrid seguiremos reclamando que los productos y los servicios básicos gocen de un trato fiscal diferenciado por ley, con voluntad de permanencia en el tiempo. Y que los convenios que se están negociando en las empresas incluyan que los salarios sean revisados, de forma automática, conforme a la subida del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

 

Inflación más alta de España

Los madrileños siguen soportando la inflación más alta de España, pese al nulo crecimiento de los precios respecto a abril. La variación anual (3,8) sigue instalada muy cerca del 4 % y es 8 décimas superior a la media nacional. Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística son asimétricos, con notables diferencias de comportamiento entre los distintos apartados.

Así, el transporte (+9,1 anual) es el que más sigue tensionando los precios pese a bajar una décima en mayo. El transporte personal (+10,9) y el de pasajeros (+15,3), sobre todo el público urbano (+20,5) acusan la fuerte subida de los carburantes y combustibles en el último año (+10,8), sobre todo en lo que va del 2026 (+8,0). Y eso a pesar de que las medidas fiscales para paliar los efectos del conflicto bélico en el Golfo Pérsico permitieron una importante bajada (-1,9) respecto a abril.

Al contrario, los alimentos (+2,8), siguen 1 punto por debajo del índice general, aunque con notables diferencias: huevos (+16,4), carne de vacuno (+11,8) y ovino (+4,6), o el pescado (+11,1), productos de consumo básicos, castigan los bolsillos de los ciudadanos. La fruta experimentó una fuerte subida del 4,6 % en mayo, aunque sigue siendo más barata que hace un año (-1,2).

Los gastos asociados a la vivienda (+3,1) también están 7 décimas por debajo del índice general, aunque capítulos como el suministro de agua (+12,9) o los gastos de conservación (+11,6) disparan los gastos de las familias. Eso sí, la depreciación de los suministros de electricidad y gas (-0,6 mensual y -4,3 anual) alivian las facturas.

Del resto de capítulos, destacan las fuertes alzas en los efectos personales (+12,7), los seguros (+8,6), la educación secundaria, la restauración y los servicios de protección social (+4,3 todas ellas) o los servicios ambulatorios (+4,2).

Pérdida de poder adquisitivo

Pero lo más preocupante es que la inflación subyacente subió dos décimas este último mes y se mantiene en un 3,5 % anual, medio punto por encima de la del resto de España. Un estancamiento consolidado a lo largo de todo el 2026 que será muy difícil de rebajar (por su carácter estructural) y que seguirá provocando la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Como referencia, la subida media salarial pactada por convenio (+2,7) también sigue estancada en lo que va de año, 8 décimas por debajo.

IPC abril: La inflación se modera en abril en Madrid, aunque sigue siendo la más alta de España

IPC abril: La inflación se modera en abril en Madrid, aunque sigue siendo la más alta de España

Productos y servicios como los alimentos, vestido y calzado, suministros del hogar, carburantes enseñanza o sanidad castigan los bolsillos de los madrileños

 

Proteger productos y servicios básicos

“Los madrileños y madrileñas llevamos mucho tiempo soportando una inflación muy alta. Si bien es cierto que la media de los salarios en Madrid también es alta, al final la renta disponible apenas permite subsistir a muchas familias, impide la emancipación de los jóvenes y la calidad de vida se reduce. Como demuestran dos informes presentados por la USO recientemente, cada vez nos alimentamos peor, los gastos de la vivienda son casi inasumibles y acabamos reduciendo otros gastos como ocio, cultura, viajes… porque el dinero no llega para todo” denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Entendemos que hay acontecimientos coyunturales que afectan a toda la cadena productiva. Por eso, desde nuestro sindicato insistimos en la necesidad de proteger, legal y fiscalmente, aquellos productos y servicios básicos que permitan resistir los vaivenes del mercado. Todos y todas tenemos que comer, vestirnos, llevar a nuestros hijos al colegio o desplazarnos hacia nuestros centros de trabajo. Una fórmula eficaz sería, por ejemplo, que los convenios colectivos recogieran como cláusula obligacional la revisión automática del salario base en función del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

La inflación sigue muy por encima del 3%

Se temía un dato bastante peor por los efectos del conflicto bélico en Oriente Próximo y Medio. Sin embargo, la inflación subió apenas dos décimas en abril y baja del 4 % para situarse en un 3,8 anual en la Comunidad de Madrid. De largo, la más alta de España, muy por encima del 3 %, casi de forma constante, durante el último medio año. El aparente buen dato, sin embargo, no lo es para la mayoría de las personas trabajadoras, las que apenas llegan a fin de mes con salarios que no suben tanto como el coste de la vida y que destinan sus ingresos, más que a vivir, a sobrevivir.

La vivienda es un 3,4 % más cara que hace un año y a pesar del -2,4 del último mes, gracias a la fuerte bajada de los suministros del hogar. Pero el mantenimiento se ha disparado (+11,5), debido, entre otros, a la implantación de las tasas de basuras municipales.

Cesta de la compra y transportes lideran la escalada de precios

Los alimentos apenas subieron una décima en abril, pero también son un 3,3 % más caros que hace un año y una insoportable escalada del 25 % en el último lustro. Este mes, lideran la subida las legumbres y hortalizas (+5,3 mensual y +12,9 anual). Respecto a abril del 2025, siguen muy por encima del índice general los huevos (+16,3); las carnes de vacuno (+12,4) y ovino (+8,1); el pescado fresco y congelado (+9,9); o las frutas (+4,2). En negativo, sólo los aceites y grasas (-3,6) y el azúcar (-5,2).

El transporte también sigue penalizando debido a la subida de los carburantes y combustibles (+10,6 anual), sobre todo el de carácter privado. El transporte público urbano es un 20,5 % más caro que hace un año, aunque, al contrario, el interurbano se ha abaratado un 9 %.

Por último, otros gastos comunes como la enseñanza obligatoria (+3,5 Primaria y +4,3 Secundaria), los servicios ambulatorios (+4,3) los efectos personales (+13,9) o los seguros (+8,4) completan un panorama que cada vez es más complicado para los madrileños.

Seguimos perdiendo poder adquisitivo

La inflación subyacente subió 7 décimas en abril, aunque se moderó hasta el 3,4 en la comparativa anual. Si también se contrasta con la subida media salarial pactada por convenio (+2,6), la pérdida de poder adquisitivo, un mes más, es evidente.