El delegado de USO en Ferrovial Servicios, Luis Miguel González Zavala, y el director del Gabinete Estudios Sindicales de USO, José Luis Fernández Santillana, han analizado la precarización del mercado laboral tras la crisis económica en el programa especial informativo “Nuevos Esclavos” presentado por el periodista, Xavier Horcajo.
Las condiciones laborales se han precarizado en sectores con sueldos ínfimos y jornadas interminables, ha denunciado González Zavala. También ha explicado el caso de la gente joven que entra en Ferrovial “de eventual, con una reducción de jornada” y que a fin de mes “están realizando la misma o incluso más horas del que está contratado por el 100% de la jornada”.
La situación afecta a las dietas «insuficientes” para todos los viajes que deben realizar los empleados de Ferrovial. También afectan a las jornadas de descanso, ha afirmado González Zavala, porque “te recortan el sueldo y para poder malvivir hay que trabajar los días libres” y ha añadido, “si fuésemos contratados directamente por Renfe, sería diferente”.
Por su parte, Fernández Santillana, ha señalado que “se puede externalizar un servicio para mejorar su calidad” pero, ha añadido, “al final parece que sólo se intenta mejorar el beneficio a costa de gente que trabaja más horas, con peor salario, menos horas de descanso y una situación de completa inestabilidad”.
González Zavala también ha denunciado un incremento desproporcionado de las cargas de trabajo y estrés que eso conlleva: “Tenemos que hacer las mismas tareas que antes, pero con menos personas. En los últimos cinco años, las cargas de trabajo han aumentado entre un 30 y un 40%).
USO-Madrid denuncia que la empresa Orange está despidiendo a trabajadores de más de 40 años de forma constante con el objetivo de rejuvenecer la empresa y precarizar las condiciones salariales.
En el último mes, la Dirección ha prescindido de seis trabajadores con un promedio de más de 11 años de antigüedad y una edad media superior a los 48 años. Los seis despidos se suman a la treintena que Orange ha ejecutado a lo largo de este año dentro de su estrategia de rejuvenecer la plantilla.
A pesar de que los nuevos contratos firmados son indefinidos, las condiciones salariales de los nuevos trabajadores son peores, concretamente la cantidad mínima de las tablas salariales pactadas en el convenio.
Por ese motivo, desde USO denunciamos que Orange está precarizando las condiciones de sus empleados a costa de sacrificar a trabajadores competentes y experimentados. Su situación nos resulta dolorosa en esta época navideña y previa a la cuesta de enero, especialmente teniendo en cuenta que su reincorporación al mercado laboral podría complicarse debido a su edad.
Esta estrategia de despidos de plantilla senior resulta alarmante si tenemos en cuenta que Orange España ha registrado unos ingresos de 2.634 millones de euros en el primer semestre de 2018, un 3% más que en junio del año anterior, manteniendo así la tendencia positiva que la compañía experimenta desde 2011, según afirma la propia empresa en su blog corporativo.
También destacamos que los seis últimos despidos se produjeron unos días antes de la constitución de la mesa negociadora del nuevo convenio colectivo, lo que podría suponer un intento de represión sindical por parte de la empresa.
El paro registrado en la Comunidad de Madrid ha bajado en noviembre un 1,68% con respecto a octubre, con 5.921 parados menos. Se rompe la tendencia de los últimos dos años, cuando se registraron subidas del paro en el mes de noviembre.
Con respecto a la Seguridad Social, se ha ganado un total de 26.482 afiliados, lo que supone un incremento del 0,84%. La cifra contrasta con el dato a nivel nacional, que sitúa la pérdida de afiliados a la Seguridad Social en un 0,25%.
Destaca también el hecho de que la bajada de empleo se da en su mayoría entre el colectivo sin empleo anterior, especialmente entre los menores de 25 años: “Lo que podría ser una buena noticia, de medidas concretas para los colectivos más vulnerables se llama sin embargo ‘empleos-basura’ creados por el ‘Black-Friday’”, apunta Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.
Basta con comparar la evolución del paro con los nuevos contratos. En la Comunidad de Madrid se han firmado 243.155 contratos laborales durante el mes de noviembre, pero sólo hay 5.921 parados menos.
Del total de contratos, 43.364 fueron indefinidos (un 17,83%) y los temporales sumaron 199.791 (un 82,17%): “Esto explica por qué muchos de los jóvenes y personas sin ningún empleo desaparecen de las listas del paro, pero a final de mes nos encontramos con destrucción de puestos de trabajo atendiendo a los realmente ocupados: se firman contratos, pero no se crea empleo”, afirma Estévez.
El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) en la Comunidad de Madrid ha bajado un 0,6 por ciento en octubre respecto al mes anterior. Hay 2.106 parados menos, dejando el número de desempleados en la región en 351.797 personas, según ha informado el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.
En términos interanuales, el paro bajó un 8,81 por ciento en la región, lo que supone una reducción en el número de desempleados de 33.973 personas.
La secretaria general de USO-Madrid, Concepción Iniesta, valora “la tendencia positiva” en la reducción del número de parados, aunque destaca que “todavía queda mucho trabajo que hacer” especialmente con respecto a la brecha de género que afecta a las madrileñas: “Del total de desempleados, un 58,6% son mujeres”.
Iniesta también insiste en la necesidad de implantar medidas para reducir el paro de larga duración: “En España hay un 52% de parados que llevan más de un año sin encontrar trabajo. El porcentaje se eleva hasta el 57% en el caso de Madrid”.
El paro sube un 1,6% en el resto de España
A nivel nacional, el número de parados registrados subió en octubre en 52.194 desempleados respecto al mes anterior (+1,6%) debido a la fuerte dependencia que España sigue teniendo del sector Servicios y la amenaza de la crisis industrial.
Con este repunte, el volumen total de parados alcanzó a finales de octubre la cifra de 3.254.703 desempleados, manteniéndose en sus niveles más bajos de los últimos nueve años.
Afiliación a la Seguridad Social
La Seguridad Social ganó en octubre un total de 39.167 afiliados en la Comunidad de Madrid hasta los 3.166.157 cotizantes, lo que supone un incremento del 1,25 por ciento con respecto al mes anterior, según los datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.
En términos interanuales, la región aumentó en 122.573 personas el número de cotizantes durante el pasado mes en relación con el mismo periodo del año anterior, una subida del 4,03 por ciento.
A nivel nacional, la Seguridad Social ganó en octubre una media de 130.360 afiliados (+0,7%), su mejor dato en este mes de toda la serie histórica, hasta situarse el total de ocupados en 18.993.073 cotizantes.
La Comunidad de Madrid no ha recuperado aún los niveles de ocupación y paro previos a la crisis, a pesar de ser una de las autonomías que mejor se ha ido sobreponiendo. Aunque ha ganado población en términos absolutos, Madrid ha perdido 141.400 ocupados en estos diez años, lo que supone que su tasa de paro siga siendo un 3,41% superior a la que tenía en 2008. «Y es especialmente grave cuando nos fijamos en los parados de larga duración. Si en España los que llevan más de un año en el desempleo son el 52% del total de parados, aquí en Madrid nos vamos hasta el 57%; y en cuanto a los de muy larga duración, más de 2 años sin un empleo, en la Comunidad de Madrid son el 42% de los parados por un 37% en toda España. eso quiere decir que 4 de cada 10 madrileños en edad y disposición de trabajar están en riesgo extremo de pobreza y exclusión social», denuncia Concepción Iniesta, secretaria General de USO-Madrid.
Son algunos de los datos del informe «Radiografía Socioeconómica y Laboral de la Comunidad de Madrid», elaborado por el Gabinete de Estudios de USO, y de los cuales se desprende que «está claro que la comunidad tiene que diseñar un plan especial de formación e inserción laboral, con fondos gestionados directamente por la propia administración, sin que pasen por terceras manos, porque el problema de Madrid con el paro de larga duración es más agudo aún que en el resto de España», incide Concepción Iniesta.
Son medidas que la secretaria General de USO-Madrid pide con urgencia también en el refuerzo a la educación: «El 40% de los parados en la comunidad no tienen los estudios obligatorios. No acabar la secundaria a boca sin remedio una precariedad vitalicia. Por lo tanto, hay que tomar medidas contra el fracaso escolar.»
En cuanto a los sectores, Iniesta pide al Gobierno de la Comunidad que apueste «por una reindustrialización potente en Madrid. El paro en la industria es del 2%, en la construcción del 3% y sin embargo en servicios, a pesar de que Madrid es una ciudad de servicios durante todo el año (sin tanta estacionalidad como la costa), el paro supone el 39% del total. Hay que fomentar un cambio en el modelo productivo que fije empleo de calidad.»
Los salarios, la deuda pendiente
Tampoco los salarios han salido de la crisis. En la Comunidad de Madrid, «nueve de cada diez ocupados han perdido poder adquisitivo durante la década de la crisis», analiza Laura estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO. «Solo la industria se salva en el cómputo de los 10 años, aunque en general todos los madrileños perdieron poder adquisitivo en el último año, con una subida media del 1,2% en junio, mientras el IPC ya marcaba el 2,3%. Es por eso que en USO utilizamos para el 1° de mayo el lema: «Los salarios, la deuda pendiente» y, por desgracia, no nos podemos deshacer de él», continúa Estévez.
Madrid, además, presenta una fuerte desigualdad social en edades avanzadas: «Aunque la comunidad tiene una pensión media significativamente superior a la nacional, lo es porque existen pensiones muy altas, pero también unos preocupantes porcentajes de jubilados pobres: el mayor número de pensiones se concentra en el tramo más bajo, de 600 a 650 euros, y 4 de cada 10 están por debajo del salario mínimo actual», expone la secretaria de comunicación y estudios sindicales: «Estos datos son especialmente graves al hablar de Madrid por el elevado coste de vivir en la gran ciudad, con una vivienda disparada, entre otros gastos necesarios.»
Por último, desde USO no podemos dejar de observar que «Madrid no está entre las comunidades con mayor brecha de género en cuanto ocupación y paro, pero las mujeres son las que tienen peores salarios: mientras que en la industria los varones duplican la ocupación femenina, en los servicios hay más mujeres trabajando, y los sueldos son de media 800 euros más bajos al mes», concluye Laura Estévez.
La inflación sigue sin dar tregua a los asalariados y pensionistas, que continúan perdiendo poder adquisitivo con respecto a los salarios. El aumento de precios de agosto del 2,2% con respecto a 2017, «sigue apoyándose en productos y servicios de primera necesidad, como vivienda, alimentación y transporte, en una escalada de precios que se disparó en mayo y que enlaza ya cuatro meses por encima del 2%, mientras la recuperación no llega ni al empleo estable ni a los salarios», denuncia Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.
La última encuesta del coste laboral publicada por el INE arroja una subida del 0,1% en la masa salarial de los españoles, “y las expectativas no son halagüeñas en cuanto a recuperación de salarios, toda vez que el Acuerdo por la Negociación Colectiva, además de no ser vinculante y de obligado cumplimiento, cifra en alrededor de un 2% la subida propuesta, lo que, en el mejor de los casos, no cubre la subida de la vida ni mucho menos permite recuperar lo perdido durante la crisis”, continúa Laura Estévez.
“Desde USO mantenemos que un Diálogo Social así no es útil para los trabajadores, ya que los apretones de mano no sirven para que las subidas se firmen en los convenios, y la estadística de convenios firmados hasta agosto habla por sí sola: la subida media pactada es del 1,65%, lo que no es una subida, sino una pérdida del 0,55% con respecto al aumento de los precios”, sentencia la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.
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