Paro junio: Madrid supera el techo de los 3,8 millones de afiliados

Paro junio: Madrid supera el techo de los 3,8 millones de afiliados

El desempleo se reduce en 10.000 personas durante el primer semestre. Las tareas administrativas, el comercio y la sanidad enjugan la pérdida de cotizantes en educación y hostelería

 

“El paro sigue bajando y las afiliaciones no dejan de batir registros durante la mayoría de los meses del año. Dos buenas noticias que habría que aprovechar para generar empleo de más calidad y de larga duración. Madrid es una región con unas características diferentes a otras que dependen más del turismo estacional y, sin embargo, la temporalidad sigue ampliándose mes a mes y la brecha de género no se reduce pese a todas las leyes aprobadas”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Lo que tampoco cuadra es que para sacar a una sola persona trabajadora de las listas del paro hicieran falta 32 contratos en mayo, algo falla. Los contratos indefinidos no lo son en absoluto y el despido sigue saliendo muy barato para los empleadores, hay que penalizar estas prácticas abusivas para que se lo piensen dos veces antes de echar a alguien a la calle”, exige la máxima dirigente regional de la USO.

 

La inercia era positiva y, como se esperaba, la Comunidad de Madrid volvió a romper todos los registros para situarse con 3.801.539 afiliados medios en junio. Eso sí, el último día del mes se perdieron 45.207 cotizantes. El desempleo también bajó por segundo mes consecutivo y sigue en números no vistos desde 2008 en nuestra región, a pesar de que hay medio millón de activos más que entonces.

 

Paro

Descendió en 6.571 personas (-2,3 %) durante el último mes, situándose en 274.738. También son 13.426 menos que hace un año (-4,7). Bajó en todos los sectores de actividad, incluido el colectivo sin empleo anterior, y más entre la población extranjera (-5,0 y -6,7 respectivamente) que entre la española. 4 de cada 5 bajas en las listas del SEPE correspondieron al sector servicios. La brecha de género, lejos de reducirse, repuntó una décima hasta el 59,6 %.

 

Afiliación

Los datos de afiliaciones a la Seguridad Social explican, en gran medida los del paro. La Comunidad de Madrid es menos sensible a la estacionalidad del turismo, como lo demuestran los 5.300 cotizantes menos en el sector hostelero. Algo que parece lógico pues en mayo se celebraron tanto las fiestas de la Comunidad como San Isidro.

La mejor noticia es que nunca hubo un número mayor de afiliados: ni entre los hombres, ni entre las mujeres, ni entre los extranjeros y extranjeras, ni en el Régimen General. Sólo los autónomos han perdido medio millar de cotizantes en los dos últimos meses.

Del total, 3.168.272 pertenecen al Régimen General. Las tareas administrativas y servicios auxiliares sumaron 8.000 personas trabajadoras, seguidas de lejos por el comercio y los talleres de reparación (+2.900), Los servicios sanitarios y sociales (+2.800), la construcción (+2.500) y el empleo público (+2.400). Como cada mes de junio, donde más empleos se perdieron fue en la Educación (-10.400).

Un número que casi clava el de los fijos discontinuos, que se sitúan en números casi idénticos que en junio del 2024. Por primera vez en quince meses, subieron los adscritos al régimen de empleados de hogar, situándose por encima de los 100.000, la mayoría mujeres. Y la brecha de género se mantiene prácticamente inalterable, rondando el 60 % tanto en temporalidad como en parcialidad. Y sólo el 72 % de los trabajadores adscritos al Régimen General tienen un trabajo indefinido a tiempo completo.

 

Contratos

Las nuevas contrataciones (207.800) nos dejan otro buen dato, pues son un 22,1 % más que en mayo y un 10,1 % más que hace un año. El jarro de agua fría es el crecimiento imparable de la temporalidad, que sube hasta un preocupante 57 %. En el acumulado del primer semestre, se han superado el millón de contratos (52,5 % temporales).

 

Prestaciones

161.992 personas trabajadoras reciben algún tipo de prestación en nuestra región (datos de mayo), diez mil menos que hace dos meses. Dos de cada tres son pensiones contributivas, aunque este porcentaje crece hasta el 87 % en las nuevas altas. La cuantía media (1.044) bajó 3 euros, aunque sigue 40 € por encima de la media nacional.

La inflación vuelve al 2 % en Madrid, aunque vivienda, alimentos y suministros evitan un dato mejor

La inflación vuelve al 2 % en Madrid, aunque vivienda, alimentos y suministros evitan un dato mejor

La subyacente se mantiene en un moderado y estable 2,4 %, siete décimas menos que hace un año

 

“Los precios mantienen una clara tendencia a la moderación, pero no todos. Los gastos que más influyen en las economías familiares, la cesta de la compra y la vivienda, siguen subiendo por encima de la media. Las personas trabajadoras tenemos un grave problema con la compra o el alquiler de la vivienda, lo mismo en Madrid que en el resto de España, con un mercado muy tensionado. Por eso, desde USO-Madrid exigimos a los gobiernos central y autonómico que se dediquen a afrontar y solucionar los problemas más graves que tenemos actualmente”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Y, como siempre recordamos, tienen que apostar también por trabajos más dignos, más estables y mejores salarios como fórmulas para recuperar, al menos en parte, el poder adquisitivo perdido”, reclama la máxima dirigente regional.

 

Buen dato que pudo ser mejor

No hubo movimientos en los precios respecto a abril, según los datos del INE, y esa contención permite alcanzar ese objetivo marcado por la Unión Europea para considerar controlada la inflación. El 2 % de subida anual vuelve a ser el mejor dato desde octubre, aunque si se desglosa el índice general se observa un comportamiento dispar en los diferentes apartados.

Así, dos aspectos básicos como la cesta de la compra (+2,6) y la vivienda (+3,3) son los que más han subido en el último año a excepción de la hostelería (+4,2) y las bebidas no alcohólicas y tabaco (+3,7). El único grupo que ha bajado en la comparativa anual es el del transporte (-2,1), sobre todo el privado (-4,4) debido a la caída de los carburantes.

En el caso de los alimentos, se observa un fuerte ascenso de los huevos (+19,4), la carne de ovino (+19,4), la de vacuno (+12,0) o las frutas frescas (+9,8), mientras que los aceites y grasas siguen abaratándose (-35,3) y acercándose a los precios previos a su escalada en el 2023.

Respecto a la vivienda, el alquiler es un 3,1 % más caro que hace un año y se sitúa en su nivel más alto de los últimos cuatro. Aunque lo que más subió fue la electricidad (+4,1), sin duda influida por los efectos del apagón del lunes 28 de abril. El suministro de agua también se encareció un 2,6.

 

Los alojamientos, cada vez más caros

Del resto, destaca el abaratamiento del ocio y la cultura (-1,7 mensual), sobre todo de los paquetes turísticos (-9,4), algo lógico tras caer la Semana Santa en abril. Al contrario, los servicios de alojamiento han subido un 17,1 en lo que va del 2025, son un 7,8 más caros que en mayo del 2024 y casi han duplicado sus precios en el último lustro.

La inflación subyacente, o estructural, se mantiene en un moderado 2,4 %, lo que sin duda es una buena noticia para los bolsillos de los madrileños. Al compararla con la subida salarial media negociada por convenio (+3,6), también supone una cierta recuperación del poder adquisitivo.

Paro Mayo: El desempleo en Madrid se sitúa en su nivel más bajo desde agosto del 2008

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La región acaricia los 3,8 millones de afiliados el último día del mes pese a la ralentización de las contrataciones

 

“Los buenos datos tradicionales de mayo, batiéndose todos los registros de afiliación y reduciéndose el paro a mínimos históricos, no deben ocultar otras realidades. Si se cruzan los datos del SEPE y de la Seguridad Social, se observan síntomas de mayor parcialidad, temporalidad e inestabilidad laboral. También permiten intuir trabajos precarios y, ahí, quienes más lo sufren son los colectivos más vulnerables, como las mujeres y la población extranjera”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Como organización que defiende los derechos laborales de las personas trabajadoras, nos alegramos de los grandes números, pero también tenemos que analizar la letra pequeña, que refleja algunas tendencias negativas desde que comenzó el 2025. Pedimos un esfuerzo a las administraciones, pero sobre todo a los empresarios, que son los que contratan, para que aprovechen el momento y apuesten por un empleo más estable, de mayor calidad y con salarios más dignos”, explica la máxima dirigente regional de la USO.

 

Paro

Mayo es tradicionalmente un buen mes para el empleo, tanto en la Comunidad de Madrid como en el conjunto de España. Bajó en 7.923 (-2,7 %) personas respecto a abril y se sitúa en niveles desconocidos desde los inicios de la crisis económica del 2008. También es el mejor dato de los tres últimos mayos.

Los 281.309 parados actuales son, además, 11.738 menos que hace un año (-4,0 %). Y bajó más entre las mujeres que entre los hombres, aunque, paradójicamente, la brecha de género (59,5) creció 3 décimas. Eso sí, uno de cada cuatro consta como ocupado, lo que es señal de que hay muchos trabajos de mala calidad o mal remunerados. En porcentaje, bajó más entre los extranjeros (-4,6 / -5,2) que entre los nacionales. Como es habitual en nuestra región, 8 de cada 10 bajas fueron absorbidas por el sector servicios. El colectivo sin empleo anterior (o de larga duración) volvió a bajar ligeramente. 1 de cada 3 son mayores de 44, casi todas mujeres.

 

Afiliación

Otro dato sorprendente llega desde la afiliación a la Seguridad Social: el último día del mes, cuando normalmente se destruyen más empleos, superó en casi dos mil una afiliación media (3.792.426) que cada vez se acerca más a los 3,8 millones. Subió en 13.104 respecto a abril y en 103.764 (+2,7) en el último año. Se trata de la cuarta subida seguida, un nuevo récord de la serie histórica y podría llevar a Madrid a superar esa cifra mágica al finalizar el primer semestre.

La región no se ve tan influida como otras por la estacionalidad del turismo y fueron las actividades administrativas y servicios auxiliares las que más afiliados aportaron (+3.300 en el último mes), seguidas de la administración pública (+2,200) y, en tercer lugar, la hostelería (+1.700). El empleo de hogar (94.258, casi todas mujeres) cayó por decimocuarto mes seguido.

Del total, 3.254.669 corresponden al Régimen General (85 %), aunque apenas un 54 % lo son indefinidos a tiempo completo. Fuerte subida, como también es tradicional en mayo, de los fijos discontinuos (116.434), que se sitúan en un número muy similar al del año pasado en esta fecha. Síntomas todos ellos de mayor parcialidad, temporalidad e inestabilidad laboral.

La brecha de género se mantiene estable en casi todas las modalidades de contratos, oscilando entre el 59 % del temporal a tiempo completo y el 65 % del indefinido a tiempo parcial.

 

Contratos

Lo que siguen emitiendo señales de alerta son los contratos, porque las 170.235 nuevas contrataciones son un 4,4 % menos que en mayo del 2024 y un 5,3 % menos en el acumulado de los cinco primeros meses del año. Y más aún teniendo en cuenta la fuerte subida de la temporalidad (54 % en mayo y 51,4 en 2025, casi un punto más que en abril).

 

Prestaciones

Las personas trabajadoras que reciben algún tipo de prestación (167.769) bajó en más de tres mil en el último mes, a pesar de que se registraron 36.279 nuevas altas. Las contributivas son dos de cada tres y la cuantía media subió otros 6 euros hasta los 1.047 (45 más que la media nacional).

IPC abril: La inflación en Madrid se sitúa en su nivel más bajo desde octubre gracias a los alimentos y a la energía

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Al contrario, el efecto Semana Santa evita un mejor dato debido al alza de precios en la hostelería y los paquetes turísticos

 

“No hay que confiarse, porque el escenario global es incierto, pero la moderación de los precios en nuestra región es, sin duda, una buena noticia para las personas trabajadoras y sus familias. Aún deberían contenerse más y situarse por debajo de ese 2 % marcado como objetivo en la Unión Europea. La influencia de la Semana Santa distorsiona de alguna manera el dato, aunque ya es una tendencia estable en lo que va de año”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

“Aun así, seguimos demandando un mayor control sobre los precios de alimentos y suministros básicos, que no deberían verse afectados por la coyuntura económica, y seguimos apostando por la negociación colectiva como herramienta para mejorar los salarios y la calidad de vida de los madrileños”, explica la máxima dirigente regional de la USO.

 

Mejor dato desde octubre

Ni las turbulencias en los mercados internacionales ni el apagón del último lunes del mes afectaron al IPC de abril. Los precios subieron cinco décimas respecto a marzo y un 2,2 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Es el mejor dato desde el pasado mes de octubre.

Sin embargo, un análisis detallado muestra que los diferentes apartados se comportaron de forma muy dispar. La mejor noticia la ofrecen los que más afectan a la vida cotidiana. Los alimentos no elaborados bajaron una décima en el último mes y acumulan un alza anual (1,3) muy por debajo del índice general. Los aceites y grasas (-35,4 anual) y el azúcar (-17,2) continúan con su depreciación, acercándose a los precios de hace dos años. En cambio, los huevos (+18,6) y la carne de ovino (+15,2) siguen castigando al bolsillo.

 

Gas, electricidad, combustibles y carburantes, más baratos

De igual manera, los suministros vinculados a la vivienda, bajaron un punto respecto a marzo, aunque siguen siendo un 3,7 % más caros que hace un año. En concreto, los suministros energéticos (gas y electricidad) se abarataron un 3,2 % en el último mes, aunque la subida anual es del 5,1 % debido al efecto base (el año pasado bajaron con fuerza).

También se abarataron los combustibles y carburantes (-0,1 mensual y -1,5 anual), lo que alivió el gasto en el transporte privado en un mes con numerosos desplazamientos por carretera.

Del resto de grupos, todos subieron durante el último mes salvo las bebidas alcohólicas y el tabaco (-0,1). el resto de grupos subieron en el último mes. La Semana Santa (que el año pasado cayó en marzo) se notó, sobre todo, en los paquetes turísticos (+13,7 mensual), los alojamientos (+12,5) y el transporte interurbano (+12,3).

 

Estabilidad de la inflación estructural

La inflación subyacente repuntó cinco décimas en abril y se sitúa en un 2,5 %, un escenario que refleja estabilidad y moderación desde que en julio bajó del 3 %. Otra buena noticia, combinada con la de la subida salarial media (+3,7), también estable durante el último trimestre. Esto redunda en una cierta recuperación del poder adquisitivo de los madrileños y podría influir en futuras bajadas de préstamos e hipotecas.

IPC marzo: La energía da un respiro a la inflación a la espera de los efectos de la crisis arancelaria

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Los alimentos vuelven a situarse por encima del índice general, aunque la subyacente se acerca cada vez más al ansiado 2 %

 

“Hay que ser prudentes pese a los buenos datos, porque la coyuntura internacional es muy volátil. Madrid es una región dedicada casi por completo a los servicios y es difícil prever si se verá más o menos afectada que otras a corto y medio plazo. De todos los datos, el que más valoro es el de la inflación subyacente, más estable y estructural, cada vez más cerca del 2 %. Eso supone que las economías familiares pueden recuperar parte de su poder adquisitivo, pues casi 800.000 personas trabajadoras se benefician de la subida salarial media más alta de España”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

 

Calma antes de la ¿tempestad?

Los datos del IPC de marzo muestran una cierta tranquilidad del consumo en la Comunidad de Madrid, en línea con lo que sucede en España y en Europa. Eso sí, son cifras previas a la imposición de aranceles globales por parte de los Estados Unidos que, sin duda, influirán en todas las economías mundiales. Lo que no se sabe es si para bien o para mal, pues uno de sus primeros efectos ha sido el desplome del precio del petróleo.

Hasta que empiecen a despejarse las dudas, la inflación repuntó 2 décimas en marzo, para volver a situarse en el 2,4 % con el que terminó el 2024. Aunque durante el primer trimestre los precios se han encarecido en 7 décimas, la contención de los suministros energéticos y, en menor medida, de los alimentos, han permitido que vuelva a bajarse de ese temido 3 % que superó en enero y febrero.

 

Alimentos más caros y energía más barata

La cesta de la compra vio quebrada su tendencia a la baja de los últimos meses y se sitúa en el 2,8 %. Las carnes de vacuno (+10,8 anual) y ovino (+17,5), café, cacao e infusiones (+14,6) y los huevos (+14,3) subieron con fuerza; también las bebidas no alcohólicas (+8,0). Al contrario, los aceites y grasas (-30,9) y el azúcar (-14,9) son los que más bajaron.

El otro capítulo que más afecta a los bolsillos es el relacionado con la vivienda, que bajó un punto en marzo gracias, sobre todo a la electricidad (-3,9). Sin embargo, es el apartado que más se ha encarecido en el último año (+5,5), también muy influido por el suministro eléctrico (+10,3) y por el alquiler de vivienda (+3,3). El otro grupo que moderó sus precios fue el del transporte (-0,6 mensual y -0,7 anual), sobre todo el privado (-1,5 y -1,6).

Del resto de productos y servicios, destacan, en términos anuales, las subidas por encima de la media de los servicios hospitalarios (+3,4), la educación infantil y primaria (+4,1) y secundaria (+3,1), la hostelería (+3,9), los alojamientos (+6,8), los efectos personales (+9,1) y los seguros (+9,5). Los paquetes turísticos, sin embargo, se desplomaron un 2,8 % debido a que el año pasado la Semana Santa coincidió en marzo.

 

Respiro para las personas trabajadoras

En este contexto incierto, hay que fijarse en la lenta, aunque firme, caída de la inflación subyacente, cada vez más cerca del objetivo del 2 %. Un referente estable que valoran los bancos para decidir bajadas de tipos de interés o los precios de préstamos e hipotecas. Además, es un punto y medio inferior a la subida salarial media (3,7 %), que en Madrid sigue siendo la más alta de España (3,3 nacional). Y esa también es una buena noticia para las personas trabajadoras.

IPC febrero: La inflación se mantiene estable por encima del 3% en la Comunidad de Madrid

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La alimentación y la inflación subyacente siguen muy por debajo del índice general, al contrario que los suministros energéticos

 

“La inflación se mantiene estable, pero muy lejos de estar controlada porque una subida de los precios del 3 % tensiona los bolsillos de las personas trabajadoras. Se intuía, como así ha sido, que el final de las bonificaciones fiscales a la electricidad influiría negativamente en las economías familiares. Es un bien básico que no debería estar sometido a las fluctuaciones del mercado o, al menos, regulado en momentos de incertidumbre. Además, aunque la Comunidad de Madrid sea una excepción en el contexto nacional, la negociación colectiva debería incluir cláusulas de revisión automáticas para no perjudicar a los ciudadanos, que han acumulado casi tres años de pérdida de poder adquisitivo y aún están lejos de recuperarlo”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.

Pocas sorpresas en la estadística del INE respecto a enero. La inflación en la Comunidad de Madrid se mantiene en el 3,1 después de subir tres décimas en febrero, tendencia muy similar a la registrada en el conjunto de España. La buena noticia es que la alimentación (2,2 anual) y la subyacente, o estructural (2,4) siguen muy por debajo del índice general, a la espera de los efectos que pueda provocar la volátil coyuntura internacional. La mala, los suministros de la vivienda (+8,1), en concreto la electricidad, que es casi un 20 % más cara que hace un año.

En el resto de grupos, destaca el encarecimiento de la hostelería (+4,9), tanto en los alojamientos (+9,8) como en la restauración (+4,5). También han subido por encima de la media los seguros (+9,3), los paquetes turísticos (+5,7) y la educación infantil y primaria (+4,1). En negativo, sólo vestido y calzado (-0,7) son más baratos que hace un año.

Los datos de la inflación subyacente en nuestra región permiten recuperar parte del poder adquisitivo perdido por las familias, ya que la subida salarial media por convenio (3,7 %) sitúa a Madrid en lo más alto del ranking autonómico, casi siete décimas por encima de la tasa nacional.