IPC junio: La inflación sigue estancada en el 3,8 % por tercer mes consecutivo en Madrid

IPC junio: La inflación sigue estancada en el 3,8 % por tercer mes consecutivo en Madrid

Las subidas de la electricidad y del gas absorben la contención de los alimentos y la bajada de los combustibles y carburantes

 

“Los madrileños llevamos muchos meses soportando la inflación más alta de España y la sensación es la de que la situación va a seguir así durante bastante tiempo. Productos básicos de la cesta de la compra siguen encareciéndose de forma desorbitada y castigan duramente a las familias. Las rebajas fiscales de los productos energéticos pueden aliviar de manera puntual, pero es necesaria una regulación estructural que blinde al suministro eléctrico o al transporte público frente a los vaivenes de los mercados. Y, además, los salarios siguen creciendo muy por debajo de los gastos, lo que perjudica, un mes sí y otro también, la capacidad de ahorro de las personas trabajadoras”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

 

Pérdida constante de poder adquisitivo

Los precios subieron 6 décimas en junio en la Comunidad de Madrid (mismo dato que a nivel nacional) y la inflación interanual se mantiene en ese inalterable y doloroso 3,8 % durante el último trimestre. Pero es que, además, la inflación subyacente, o estructural, repuntó una décima (3,6), mantiene una suave tendencia al alza desde hace un año y sigue castigando con fuerza la capacidad de ahorro de los madrileños: por contraste, es ya casi un punto superior que la subida media salarial pactada por convenio (2,7).

Se sabía que el final del IVA reducido para la electricidad repercutiría negativamente en los gastos asociados a la vivienda. Los suministros, también el del gas, subieron un 12,7 % respecto a mayo y son un 5,2 % más caros que hace un año. El agua también es un 12,9 % más cara que en junio del 2025.

 

Pequeño alivio gracias a la alimentación y al transporte

Al contrario, los alimentos (+0,1 en junio) y, sobre todo, el transporte (-1,5) aliviaron los gastos más habituales de los madrileños. La cesta de la compra se ha encarecido un 2,5 % en el último año, muy por debajo del índice general. Sin embargo, hay productos como los huevos (+16,9), el pescado (+11,1), la fruta fresca (+10,6) o la carne de vacuno (+10,3) que siguen tensionándola. El aceite (+4,1) también subió después de más de un año de caídas.

El escenario bélico en Oriente Medio provoca constantes vaivenes en el precio del petróleo y, por tanto, de sus derivados. Los combustibles y carburantes bajaron un 3 % en junio, aunque en lo que va del 2026 han aumentado casi 5 puntos y en la comparativa anual el alza es del 6,3 %. Y esto es bueno para el transporte privado (-3,3 en junio), pero no se refleja en el transporte de pasajeros (+13,0), sobre todo el público urbano (+20,5).

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

IPC mayo: La inflación ni sube ni baja en mayo y se estanca en el 3,8 en la Comunidad de Madrid

El encarecimiento del transporte, afectado por carburantes y combustibles, impide un mejor dato pese a la contención de la cesta de la compra

 

“Mayo ha sido un mes de transición en cuatro a los precios en Madrid. Seguimos soportando una inflación muy alta, que sube mucho más que los salarios y eso perjudica a las personas trabajadoras y a la población más vulnerable. Aunque las subidas en la cesta de la compra o la vivienda se han moderado en el último mes, siguen siendo inasumibles para muchas familias”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

“Si es cierto que ese ‘escudo social’ de rebajas fiscales promovidas por el Gobierno se terminan en junio, estamos hablando de un parche para un momento de crisis. Desde USO-Madrid seguiremos reclamando que los productos y los servicios básicos gocen de un trato fiscal diferenciado por ley, con voluntad de permanencia en el tiempo. Y que los convenios que se están negociando en las empresas incluyan que los salarios sean revisados, de forma automática, conforme a la subida del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.

 

Inflación más alta de España

Los madrileños siguen soportando la inflación más alta de España, pese al nulo crecimiento de los precios respecto a abril. La variación anual (3,8) sigue instalada muy cerca del 4 % y es 8 décimas superior a la media nacional. Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística son asimétricos, con notables diferencias de comportamiento entre los distintos apartados.

Así, el transporte (+9,1 anual) es el que más sigue tensionando los precios pese a bajar una décima en mayo. El transporte personal (+10,9) y el de pasajeros (+15,3), sobre todo el público urbano (+20,5) acusan la fuerte subida de los carburantes y combustibles en el último año (+10,8), sobre todo en lo que va del 2026 (+8,0). Y eso a pesar de que las medidas fiscales para paliar los efectos del conflicto bélico en el Golfo Pérsico permitieron una importante bajada (-1,9) respecto a abril.

Al contrario, los alimentos (+2,8), siguen 1 punto por debajo del índice general, aunque con notables diferencias: huevos (+16,4), carne de vacuno (+11,8) y ovino (+4,6), o el pescado (+11,1), productos de consumo básicos, castigan los bolsillos de los ciudadanos. La fruta experimentó una fuerte subida del 4,6 % en mayo, aunque sigue siendo más barata que hace un año (-1,2).

Los gastos asociados a la vivienda (+3,1) también están 7 décimas por debajo del índice general, aunque capítulos como el suministro de agua (+12,9) o los gastos de conservación (+11,6) disparan los gastos de las familias. Eso sí, la depreciación de los suministros de electricidad y gas (-0,6 mensual y -4,3 anual) alivian las facturas.

Del resto de capítulos, destacan las fuertes alzas en los efectos personales (+12,7), los seguros (+8,6), la educación secundaria, la restauración y los servicios de protección social (+4,3 todas ellas) o los servicios ambulatorios (+4,2).

Pérdida de poder adquisitivo

Pero lo más preocupante es que la inflación subyacente subió dos décimas este último mes y se mantiene en un 3,5 % anual, medio punto por encima de la del resto de España. Un estancamiento consolidado a lo largo de todo el 2026 que será muy difícil de rebajar (por su carácter estructural) y que seguirá provocando la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Como referencia, la subida media salarial pactada por convenio (+2,7) también sigue estancada en lo que va de año, 8 décimas por debajo.

IPC febrero: La inflación baja del 3 % después de seis meses, aunque la estructural sigue castigando los bolsillos de los madrileños

IPC febrero: La inflación baja del 3 % después de seis meses, aunque la estructural sigue castigando los bolsillos de los madrileños

Alimentos, vivienda y servicios básicos siguen muy por encima del índice general y perjudican la capacidad de compra y de ahorro de las personas trabajadoras

 

“El último dato sobre la inflación en Madrid es positivo, aunque más a nivel psicológico, por romper esa barrera del 3 por ciento. Lo verdaderamente cierto es que la estadística distorsiona la realidad que viven muchas personas trabajadoras, sobre todo las que están en situación más vulnerable y no llegan a fin de mes. Todas necesitamos comer, electricidad, atención sanitaria, educación para nuestros hijos y la gran mayoría usa el transporte público. La conclusión es clara: cada vez tenemos menor capacidad de compra y de ahorro, una evidente pérdida de poder adquisitivo acumulada durante muchos años ya. Por eso, siempre pedimos empleos estables y salarios más justos como receta para aliviar las economías familiares”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

 

La inflación se modera por segundo mes consecutivo

El último dato “normal” sobre la inflación en la Comunidad de Madrid deja la buena noticia de que se modera por segundo mes consecutivo y se sitúa en el 2,9 %, después de medio año por encima del 3. También lo hace la subyacente (que no incluye alimentos no elaborados ni productos energéticos), aunque ésta lleva ya varios meses instalada en torno al 3,5 %.

La exorbitada subida del gas y del petróleo en marzo tendrán su inevitable reflejo en las economías familiares. Y partirán desde una base ya preocupante, pues son los productos y servicios más básicos los que reflejan una mayor tensión inflacionaria.

Los precios suben donde más les duele a las familias

Por ejemplo, la cesta de la compra (+3,7 anual), con los huevos (+30,8), la carne de vacuno (+13,5) y ovino (+9,1), las legumbres y hortalizas (+8,7), las frutas frescas (+4,7) y la leche (+4,3) a la cabeza. Los alimentos no elaborados, en su conjunto, llevan seis meses al alza, siempre por encima de la media.

Otro aspecto básico es el de la vivienda. Aunque ha bajado tres décimas en febrero, es más cara que hace un año (+4,1).  Los suministros de agua, gas y electricidad (+13,2) y la conservación (+12,0) tensionan este apartado que supone buena parte del gasto de las familias. Y eso que la estadística, sorprendentemente, no refleja el encarecimiento de las hipotecas.

Tampoco hay que desdeñar servicios básicos como el transporte de pasajeros (+14,5), sobre todo el público urbano (+20,8) tras reducirse las ayudas de los gobiernos central y autonómico. El abaratamiento de los combustibles y carburantes (-5,7) permitió llenar los depósitos de los vehículos privados a un precio razonable, algo que ya parece cosa del pasado.

La enseñanza obligatoria también castiga los bolsillos de la mayoría (+3,5 la educación infantil y primaria y +4,3 la secundaria). Los efectos personales (+12,3), los seguros (+7,3) los gastos de protección social (+5,2), la hostelería (+4,3) y la sanidad (+3,1) completan un panorama que dista mucho de ser ideal. El único dato positivo de toda la lista es el vestido y el calzado, con precios inferiores a los de hace un año (-0,6).

Pérdida de poder adquisitivo acumulada

La peor noticia es que hace un año, la subida media salarial pactada por convenio en Madrid era de +3,7 % con una inflación del +3,1. En febrero del 2026, al contrario, la inflación del +2,9 supera en tres décimas (+2,6) a este dato que sirve como termómetro para evaluar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras.

IPC enero: La inflación en Madrid es del 3 % según la nueva interpretación estadística del INE

IPC enero: La inflación en Madrid es del 3 % según la nueva interpretación estadística del INE

Alimentación, vivienda, enseñanza obligatoria y transporte tensan la capacidad de ahorro de los madrileños, según estos mismos datos

 

“Este nuevo modelo de interpretación no refleja la realidad de nuestras economías familiares, ya que no se tienen en cuenta parámetros como las hipotecas y equipara bienes y servicios básicos con otros que no lo son. Además, se basa en medias que distorsionan la realidad”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

Los cambios metodológicos en la interpretación de la estadística, que reordena algunos apartados e incorpora otros nuevos, no pueden ocultar la realidad: la inflación bajó medio punto respecto a diciembre, pero se sitúa en un 3,0 anual en la Comunidad de Madrid. La inflación subyacente (3,5) también se mantiene medio punto por encima del índice general.

No obstante, los datos del primer mes del año deben ser interpretados con cautela porque varía la influencia de los distintos apartados en el cómputo global. Así, aspectos básicos como los alimentos y bebidas no alcohólicas, los gastos asociados a la vivienda y el transporte suponen menos de la mitad del total en el nuevo cálculo.

La cesta de la compra, disparada

Los alimentos, en concreto, subieron por encima de la media (+3,3 anual), con los huevos (+31,1), las carnes (+14,6 la de vacuno y +7,7 la de ovino), el café, el cacao y las infusiones (+13,3), las legumbres y hortalizas (+6,6) o las frutas (+4,9), todos ellos productos básicos de la cesta de la compra, disparados.

El capítulo de la vivienda fue el que más tensó los precios (+4,9), sobre todo los suministros (+13,2) y los gastos de conservación, que incluye las nuevas tasas de basuras (+11,9). Y eso que el mal tiempo del último mes trajo consigo una contención del precio de la electricidad (+1,1 junto al gas), gracias a una mayor capacidad de generación hidráulica y eólica. Los alquileres subieron en línea con el IPC medio del 2025 (+2,7) y la estadística no detalla el aumento experimentado por las hipotecas.

Otros gastos importantes para las economías familiares son la enseñanza obligatoria (+3,5 primaria y +4,3 secundaria), el transporte público (+20,8 urbano y +11,2 interurbano, tras la eliminación de parte de las subvenciones estatales y autonómicas) o los seguros (+9,0). El INE también da gran importancia a la hostelería (+4,2 restauración y +9,7 alojamiento), aunque sean ambos conceptos prescindibles.

Menos poder adquisitivo

Como consecuencia de todo ello, la capacidad de compra y de ahorro de las economías familiares se vio mermada, una vez más. Sobre todo, teniendo en cuenta que la subida media de los salarios pactados por convenio en el primer mes del año fue del 2,6 en la Comunidad de Madrid. Por contrastar, es 1,5 puntos inferior a la de diciembre, más de un punto respecto a enero del 2025 (3,7) y tres décimas por debajo de la media nacional (2,9).

IPC noviembre: La inflación repunta por sexto mes consecutivo en Madrid, se sitúa en el 3,7 % y es la más alta de España

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La inflación subyacente también prosigue su escalada, alcanza su nivel máximo en dos años y está muy cerca de cruzarse con el índice general

 

Negociación colectiva, salarios más justos y vigilancia sobre productos y servicios básicos

“La tensión inflacionista, lejos de contenerse, sigue creciendo y está ya muy lejos de ser asumible para las familias. La cesta de la compra básica cada vez es más cara, pero los salarios siguen estancados, lo que afecta al ahorro, al consumo y, en definitiva, a la calidad de vida de millones de personas trabajadoras”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.

La máxima dirigente regional de la USO también critica el maquillaje salarial de un Gobierno central que, por ejemplo, “pacta con otros sindicatos subidas para los empleados públicos de un 2,5 % para 2026, lo que, con un IPC estatal del 3,1, supone una pérdida real de poder adquisitivo para todos ellos. No tiene sentido. Y, mientras tanto, vemos como los beneficios de las empresas no paran de crecer muy por encima de los salarios. Por eso, desde nuestra organización siempre defenderemos la negociación colectiva como principal vía para conseguir unos salarios más justos y la creación de órganos que, sin caer en el intervencionismo económico, vigilen los precios de los productos y servicios básicos para amortiguar su impacto”.

 

La inflación casi se ha duplicado desde mayo

Los precios apenas subieron una décima en el último mes, pero la tendencia al alza en la Comunidad de Madrid es evidente. Desde mayo (2,0), la inflación casi se ha duplicado debido a múltiples factores, coyunturales o estructurales. Y eso se refleja en la subyacente, que no incluye los elementos más volátiles como los alimentos no elaborados y los productos energéticos.

Si en marzo la inflación considerada como estructural acariciaba el deseado objetivo del 2 %, ocho meses después se ha disparado hasta el 3,5. Una mala noticia para los bolsillos de las personas trabajadoras, que ven recortada su capacidad de ahorro: la subida media de los salarios pactados por convenio (4,1) se mantiene estancada desde julio y la distancia entre ambas estadísticas se ha visto reducida de forma drástica a apenas seis décimas.

En noviembre, los diferentes apartados se comportaron de forma muy dispar. Destacan las subidas de los alimentos (+0,5), del transporte (+1,4) y del vestido y calzado (+3,8). Al contrario, bajaron los gastos asociados a la vivienda (-0,1), ocio y cultura (-1,0), hostelería (-0,6) y comunicaciones (-0,1).

 

La cesta de la compra sigue muy por encima de la media

La comparativa anual es la que mejor refleja el castigo a los consumidores: los huevos lideran la subida de los alimentos (+32 %) tras acusar el esperado impacto del brote de gripe aviar. Una docena de este producto básico en todos los hogares cuesta ya casi el doble que hace cuatro años. Pero es que la carne de vacuno (+17,1), ovino (+6,8), el pescado (+7,0) o la fruta (+4,5) también han encarecido la cesta de la compra básica de forma considerable. Los aceites y grasas también vieron frenada su desescalada del último año (+2,5 mensual).

En el apartado de la vivienda, los suministros, especialmente la electricidad, dieron un respiro, aunque son un 8,1 % más caros que hace un año. El dato no ha sido mejor debido a la influencia de las nuevas tasas municipales de basuras en el capítulo de “mantenimiento” (en torno al +11 % en los tres últimos meses).

Del resto, destaca el transporte público urbano también es un 20 % más caro que hace un año; los servicios de alojamiento han subido un 10 %; y en “otros gastos”, los efectos personales (+15,6), los seguros (+8,8) y la protección social (+5,4) también se han encarecido muy por encima de la media.