por Prensa USO Madrid | Jul 15, 2026 | Economía, USO-Madrid
Las subidas de la electricidad y del gas absorben la contención de los alimentos y la bajada de los combustibles y carburantes
“Los madrileños llevamos muchos meses soportando la inflación más alta de España y la sensación es la de que la situación va a seguir así durante bastante tiempo. Productos básicos de la cesta de la compra siguen encareciéndose de forma desorbitada y castigan duramente a las familias. Las rebajas fiscales de los productos energéticos pueden aliviar de manera puntual, pero es necesaria una regulación estructural que blinde al suministro eléctrico o al transporte público frente a los vaivenes de los mercados. Y, además, los salarios siguen creciendo muy por debajo de los gastos, lo que perjudica, un mes sí y otro también, la capacidad de ahorro de las personas trabajadoras”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
Pérdida constante de poder adquisitivo
Los precios subieron 6 décimas en junio en la Comunidad de Madrid (mismo dato que a nivel nacional) y la inflación interanual se mantiene en ese inalterable y doloroso 3,8 % durante el último trimestre. Pero es que, además, la inflación subyacente, o estructural, repuntó una décima (3,6), mantiene una suave tendencia al alza desde hace un año y sigue castigando con fuerza la capacidad de ahorro de los madrileños: por contraste, es ya casi un punto superior que la subida media salarial pactada por convenio (2,7).
Se sabía que el final del IVA reducido para la electricidad repercutiría negativamente en los gastos asociados a la vivienda. Los suministros, también el del gas, subieron un 12,7 % respecto a mayo y son un 5,2 % más caros que hace un año. El agua también es un 12,9 % más cara que en junio del 2025.
Pequeño alivio gracias a la alimentación y al transporte
Al contrario, los alimentos (+0,1 en junio) y, sobre todo, el transporte (-1,5) aliviaron los gastos más habituales de los madrileños. La cesta de la compra se ha encarecido un 2,5 % en el último año, muy por debajo del índice general. Sin embargo, hay productos como los huevos (+16,9), el pescado (+11,1), la fruta fresca (+10,6) o la carne de vacuno (+10,3) que siguen tensionándola. El aceite (+4,1) también subió después de más de un año de caídas.
El escenario bélico en Oriente Medio provoca constantes vaivenes en el precio del petróleo y, por tanto, de sus derivados. Los combustibles y carburantes bajaron un 3 % en junio, aunque en lo que va del 2026 han aumentado casi 5 puntos y en la comparativa anual el alza es del 6,3 %. Y esto es bueno para el transporte privado (-3,3 en junio), pero no se refleja en el transporte de pasajeros (+13,0), sobre todo el público urbano (+20,5).
por Prensa USO Madrid | Jun 12, 2026 | Economía, USO-Madrid
El encarecimiento del transporte, afectado por carburantes y combustibles, impide un mejor dato pese a la contención de la cesta de la compra
“Mayo ha sido un mes de transición en cuatro a los precios en Madrid. Seguimos soportando una inflación muy alta, que sube mucho más que los salarios y eso perjudica a las personas trabajadoras y a la población más vulnerable. Aunque las subidas en la cesta de la compra o la vivienda se han moderado en el último mes, siguen siendo inasumibles para muchas familias”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
“Si es cierto que ese ‘escudo social’ de rebajas fiscales promovidas por el Gobierno se terminan en junio, estamos hablando de un parche para un momento de crisis. Desde USO-Madrid seguiremos reclamando que los productos y los servicios básicos gocen de un trato fiscal diferenciado por ley, con voluntad de permanencia en el tiempo. Y que los convenios que se están negociando en las empresas incluyan que los salarios sean revisados, de forma automática, conforme a la subida del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.
Inflación más alta de España
Los madrileños siguen soportando la inflación más alta de España, pese al nulo crecimiento de los precios respecto a abril. La variación anual (3,8) sigue instalada muy cerca del 4 % y es 8 décimas superior a la media nacional. Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística son asimétricos, con notables diferencias de comportamiento entre los distintos apartados.
Así, el transporte (+9,1 anual) es el que más sigue tensionando los precios pese a bajar una décima en mayo. El transporte personal (+10,9) y el de pasajeros (+15,3), sobre todo el público urbano (+20,5) acusan la fuerte subida de los carburantes y combustibles en el último año (+10,8), sobre todo en lo que va del 2026 (+8,0). Y eso a pesar de que las medidas fiscales para paliar los efectos del conflicto bélico en el Golfo Pérsico permitieron una importante bajada (-1,9) respecto a abril.
Al contrario, los alimentos (+2,8), siguen 1 punto por debajo del índice general, aunque con notables diferencias: huevos (+16,4), carne de vacuno (+11,8) y ovino (+4,6), o el pescado (+11,1), productos de consumo básicos, castigan los bolsillos de los ciudadanos. La fruta experimentó una fuerte subida del 4,6 % en mayo, aunque sigue siendo más barata que hace un año (-1,2).
Los gastos asociados a la vivienda (+3,1) también están 7 décimas por debajo del índice general, aunque capítulos como el suministro de agua (+12,9) o los gastos de conservación (+11,6) disparan los gastos de las familias. Eso sí, la depreciación de los suministros de electricidad y gas (-0,6 mensual y -4,3 anual) alivian las facturas.
Del resto de capítulos, destacan las fuertes alzas en los efectos personales (+12,7), los seguros (+8,6), la educación secundaria, la restauración y los servicios de protección social (+4,3 todas ellas) o los servicios ambulatorios (+4,2).
Pérdida de poder adquisitivo
Pero lo más preocupante es que la inflación subyacente subió dos décimas este último mes y se mantiene en un 3,5 % anual, medio punto por encima de la del resto de España. Un estancamiento consolidado a lo largo de todo el 2026 que será muy difícil de rebajar (por su carácter estructural) y que seguirá provocando la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Como referencia, la subida media salarial pactada por convenio (+2,7) también sigue estancada en lo que va de año, 8 décimas por debajo.
por Prensa USO Madrid | May 14, 2026 | Economía, USO-Madrid
Productos y servicios como los alimentos, vestido y calzado, suministros del hogar, carburantes enseñanza o sanidad castigan los bolsillos de los madrileños
Proteger productos y servicios básicos
“Los madrileños y madrileñas llevamos mucho tiempo soportando una inflación muy alta. Si bien es cierto que la media de los salarios en Madrid también es alta, al final la renta disponible apenas permite subsistir a muchas familias, impide la emancipación de los jóvenes y la calidad de vida se reduce. Como demuestran dos informes presentados por la USO recientemente, cada vez nos alimentamos peor, los gastos de la vivienda son casi inasumibles y acabamos reduciendo otros gastos como ocio, cultura, viajes… porque el dinero no llega para todo” denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
“Entendemos que hay acontecimientos coyunturales que afectan a toda la cadena productiva. Por eso, desde nuestro sindicato insistimos en la necesidad de proteger, legal y fiscalmente, aquellos productos y servicios básicos que permitan resistir los vaivenes del mercado. Todos y todas tenemos que comer, vestirnos, llevar a nuestros hijos al colegio o desplazarnos hacia nuestros centros de trabajo. Una fórmula eficaz sería, por ejemplo, que los convenios colectivos recogieran como cláusula obligacional la revisión automática del salario base en función del IPC”, propone la máxima dirigente regional de la USO.
La inflación sigue muy por encima del 3%
Se temía un dato bastante peor por los efectos del conflicto bélico en Oriente Próximo y Medio. Sin embargo, la inflación subió apenas dos décimas en abril y baja del 4 % para situarse en un 3,8 anual en la Comunidad de Madrid. De largo, la más alta de España, muy por encima del 3 %, casi de forma constante, durante el último medio año. El aparente buen dato, sin embargo, no lo es para la mayoría de las personas trabajadoras, las que apenas llegan a fin de mes con salarios que no suben tanto como el coste de la vida y que destinan sus ingresos, más que a vivir, a sobrevivir.
La vivienda es un 3,4 % más cara que hace un año y a pesar del -2,4 del último mes, gracias a la fuerte bajada de los suministros del hogar. Pero el mantenimiento se ha disparado (+11,5), debido, entre otros, a la implantación de las tasas de basuras municipales.
Cesta de la compra y transportes lideran la escalada de precios
Los alimentos apenas subieron una décima en abril, pero también son un 3,3 % más caros que hace un año y una insoportable escalada del 25 % en el último lustro. Este mes, lideran la subida las legumbres y hortalizas (+5,3 mensual y +12,9 anual). Respecto a abril del 2025, siguen muy por encima del índice general los huevos (+16,3); las carnes de vacuno (+12,4) y ovino (+8,1); el pescado fresco y congelado (+9,9); o las frutas (+4,2). En negativo, sólo los aceites y grasas (-3,6) y el azúcar (-5,2).
El transporte también sigue penalizando debido a la subida de los carburantes y combustibles (+10,6 anual), sobre todo el de carácter privado. El transporte público urbano es un 20,5 % más caro que hace un año, aunque, al contrario, el interurbano se ha abaratado un 9 %.
Por último, otros gastos comunes como la enseñanza obligatoria (+3,5 Primaria y +4,3 Secundaria), los servicios ambulatorios (+4,3) los efectos personales (+13,9) o los seguros (+8,4) completan un panorama que cada vez es más complicado para los madrileños.
Seguimos perdiendo poder adquisitivo
La inflación subyacente subió 7 décimas en abril, aunque se moderó hasta el 3,4 en la comparativa anual. Si también se contrasta con la subida media salarial pactada por convenio (+2,6), la pérdida de poder adquisitivo, un mes más, es evidente.
por Prensa USO Madrid | Abr 14, 2026 | Economía, USO-Madrid
El encarecimiento de combustibles y carburantes eleva la inflación por encima del 4 % y amenaza con tensionar la cadena de suministros si continúa el conflicto
Empleo de calidad, subidas salariales dignas y bajada de impuestos
“Los efectos de la guerra están repercutiendo directamente en los bolsillos de los trabajadores madrileños. Madrid ya partía de una inflación alta durante los últimos meses y vuelve a los niveles de hace tres años. Por eso, necesitamos crear empleo de calidad, subidas salariales dignas y que el Gobierno baje los impuestos para que las familias puedan vivir. En definitiva, un sistema productivo que genere mayor estabilidad y mejore el nivel de vida de los madrileños”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
Madrid es la región con la inflación más alta de España
Se esperaba un mal dato, pero ha sido incluso peor de lo previsto. Los precios se encarecieron un 1,3 % en marzo (su mayor alza en cuatro años), dejando el índice anual en un 4,1 % que no se veía desde febrero del 2023. Madrid ya partía con desventaja respecto al resto de comunidades autónomas y vuelve a liderar el aumento del coste de la vida, siete décimas por encima de la media.
La causa es evidente. El exponencial encarecimiento del barril de petróleo se trasladó a sus derivados de forma inmediata pese a las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para amortiguar el impacto. Combustibles y carburantes subieron un 11,7 % en marzo y son casi un 8 % más caros que hace un año. Como consecuencia, el transporte también experimentó una fuerte subida (+5,1 mensual y +7,3 anual), especialmente el privado (+9,3 y +7,9); el transporte público urbano también es un 20,6 % más caro, aunque en este caso el motivo es otro: el fin de parte de las ayudas de las administraciones central y autonómica.
Comportamiento moderado de alimentación y vivienda
La situación irá a peor si no se soluciona el conflicto y el efecto dominó se trasladará al resto de la cadena de suministros. De momento, los alimentos (-0,2) y los gastos asociados a la vivienda (-0,1), sobre todo los suministros de electricidad y gas (-0,8), bajaron en el último mes.
La cesta de la compra, de momento, se comportó con moderación. Sin embargo, hay varios productos que siguen siendo mucho más caros que hace un año: la carne de vacuno (+12,5) y de ovino +9,3 (aunque está última ha bajado un 10 % en lo que va del 2026); los huevos (+21,4), las legumbres y hortalizas (+8,3) o el pescado (+6,1). En el lado opuesto, los aceites y grasas (-8,6), el azúcar (-6,8) o las patatas (-1,6).
Castigo a las economías familiares
La inflación subyacente, o estructural, también experimentó su mayor subida mensual en dos años (+0,7) y, tras dos meses de bajadas, volvió a un 3,5 % que seguirá creciendo durante el segundo trimestre. Un duro golpe para las economías familiares si se compara con la subida media salarial pactada por convenio, que se mantiene en un 2,6 %. La pérdida de poder adquisitivo es evidente y enlaza con la anterior, provocada por la guerra en Ucrania.
por Prensa USO Madrid | Mar 13, 2026 | Economía, USO-Madrid
Alimentos, vivienda y servicios básicos siguen muy por encima del índice general y perjudican la capacidad de compra y de ahorro de las personas trabajadoras
“El último dato sobre la inflación en Madrid es positivo, aunque más a nivel psicológico, por romper esa barrera del 3 por ciento. Lo verdaderamente cierto es que la estadística distorsiona la realidad que viven muchas personas trabajadoras, sobre todo las que están en situación más vulnerable y no llegan a fin de mes. Todas necesitamos comer, electricidad, atención sanitaria, educación para nuestros hijos y la gran mayoría usa el transporte público. La conclusión es clara: cada vez tenemos menor capacidad de compra y de ahorro, una evidente pérdida de poder adquisitivo acumulada durante muchos años ya. Por eso, siempre pedimos empleos estables y salarios más justos como receta para aliviar las economías familiares”, denuncia la secretaria general de USO-Madrid, María Concepción Iniesta.
La inflación se modera por segundo mes consecutivo
El último dato “normal” sobre la inflación en la Comunidad de Madrid deja la buena noticia de que se modera por segundo mes consecutivo y se sitúa en el 2,9 %, después de medio año por encima del 3. También lo hace la subyacente (que no incluye alimentos no elaborados ni productos energéticos), aunque ésta lleva ya varios meses instalada en torno al 3,5 %.
La exorbitada subida del gas y del petróleo en marzo tendrán su inevitable reflejo en las economías familiares. Y partirán desde una base ya preocupante, pues son los productos y servicios más básicos los que reflejan una mayor tensión inflacionaria.
Los precios suben donde más les duele a las familias
Por ejemplo, la cesta de la compra (+3,7 anual), con los huevos (+30,8), la carne de vacuno (+13,5) y ovino (+9,1), las legumbres y hortalizas (+8,7), las frutas frescas (+4,7) y la leche (+4,3) a la cabeza. Los alimentos no elaborados, en su conjunto, llevan seis meses al alza, siempre por encima de la media.
Otro aspecto básico es el de la vivienda. Aunque ha bajado tres décimas en febrero, es más cara que hace un año (+4,1). Los suministros de agua, gas y electricidad (+13,2) y la conservación (+12,0) tensionan este apartado que supone buena parte del gasto de las familias. Y eso que la estadística, sorprendentemente, no refleja el encarecimiento de las hipotecas.
Tampoco hay que desdeñar servicios básicos como el transporte de pasajeros (+14,5), sobre todo el público urbano (+20,8) tras reducirse las ayudas de los gobiernos central y autonómico. El abaratamiento de los combustibles y carburantes (-5,7) permitió llenar los depósitos de los vehículos privados a un precio razonable, algo que ya parece cosa del pasado.
La enseñanza obligatoria también castiga los bolsillos de la mayoría (+3,5 la educación infantil y primaria y +4,3 la secundaria). Los efectos personales (+12,3), los seguros (+7,3) los gastos de protección social (+5,2), la hostelería (+4,3) y la sanidad (+3,1) completan un panorama que dista mucho de ser ideal. El único dato positivo de toda la lista es el vestido y el calzado, con precios inferiores a los de hace un año (-0,6).
Pérdida de poder adquisitivo acumulada
La peor noticia es que hace un año, la subida media salarial pactada por convenio en Madrid era de +3,7 % con una inflación del +3,1. En febrero del 2026, al contrario, la inflación del +2,9 supera en tres décimas (+2,6) a este dato que sirve como termómetro para evaluar el poder adquisitivo de las personas trabajadoras.